miedo en perros

MIEDO EN PERROS. ¿COMO PUEDO AYUDARLE?

Lo primero que habría que valorar antes de querer ayudar a nuestro perro, sería entender que es el miedo .

El miedo es una emoción caracterizada por una intensa sensación desagradable provocada por la percepción de un peligro, real o supuesto, presente, futuro o incluso pasado. 

El miedo en perros, como en las personas, es una herramienta que nos ayuda a ser cautos, de ahí que no crucemos la calle sin mirar o nos tiremos de un balcón; por miedo a que nos pase algo.

Todos nacemos con predisposición a tener miedo, es una herramienta fantástica para sobrevivir; es natural tener miedo, sobre todo en edades tempranas. 

El miedo se cimenta en dos componentes: uno genético y otro adquirido

Es muy importante entender que en el día a día siempre hay experiencias positivas y negativas, y lo más importante es saber gestionar estas experiencias para no convertirse en traumáticas. 

Nuestras experiencias son las que condicionarán a que tendremos miedo: “aprenderemos” a tener miedo a algunas cosas más allá de nuestros miedos innatos o ancestrales.

La máxima expresión del miedo es el terror. Además, el miedo está relacionado con la ansiedad y el estrés. El estrés es la respuesta del organismo a un cambio y NO es específico, sino individual.

El estrés es la herramienta que permite al cuerpo adaptarse al ritmo diario. Sin estrés no podríamos vivir.

Lo que sí que debería de preocuparnos es la gestión del estrés y muy especialmente lo que se conoce como estrés crónico.

 

Señales de miedo en perros más comunes

Cola entre las piernas; Orejas hacia atrás; Temblores; Jadeos; Huida; Inmovilización; Salir corriendo o se muestra hiperactivo ante la imposibilidad de escapar; Ladra constantemente en tandas largas y nerviosas, ladrido penetrante, molesto.

Se manifiestan también de otras formas, tanto en actividad, como en lenguaje corporal y comportamiento.

 

Miedo en perros más comunes

El miedo en perros puede aparacer en cualquier situación, en función del momento, el entorno y el estado emocional, y sobre todo en edades tempranas, un cachorro al tener menos experiencias e información de estas y de los estimulos que le rodean, es mas facil que tenga mas miedos.

Ruidos inesperados, amenazas y castigos, discusiones externas, la soledad, ir atados sin posibilidad de escapar, estímulos sensoriales demasiado intensos, novedades externas, dueños inseguros, miedos heredados, mala manipulación, todo estos motivos pueden hacer aparecer el miedo en perros.

 

Tipos de miedo en perros e intensidades

El miedo en perros podemos catalogarlos en tres tipos:

MIEDO BAJA INTENSIDAD:

– Este miedo es BUENO. Es adaptativo y ayuda a ser cauto.

– Usa las señales de calma.

– Quiere investigar pero no se atreve.

– Avanza lento, retrocede rápido.

– Ante esos miedos, no darle importancia, no hablarle, ni mirarle.

– Actitud calmada ( SER BUEN REFERENTE ).

 

MIEDO MEDIA INTENSIDAD:

– Muestra inseguridad

– Intenta hacer señales de calma.

– Aparecen síntomas de estrés; movimiento, saltar, coger cosas con la boca, rascarse, jadeo…

– Gruñe y amenaza a lo que le da miedo, quiere que se aleje.

– Si no supera el miedo, este empeora.

– El estrés activa la amígdala.

 

MIEDO ALTA INTENSIDAD:

– Lanza bocados a lo que le asusta

– NO emite señales de calma.

– Posiblemente dejó de ladrar y pensar; su objetivo es que se aleje lo que le da miedo o huir.

– Es posible que muerda lo que tiene cerca (correa, persona, perro..).

 

Comportamientos asociados al miedo en perros

Agresividad; Dependecia; Hiperactividad, Re-atividad, Egocentrismo/Hipersociabilidad; Indefensiñon aprendida; Estereotipias, comportamientos compulsivos…

 

Cómo ayudar a nuestro perro

La única manera que tenemos las personas de poder ayudar a nuestro perro cuando tiene miedo es comprender de dónde viene el miedo, cómo actuar para no generarle más miedo al perro y en todo caso ayudarle para que pueda superarlo o al menos gestionarlo mejor.

Una de las claves es intentar conseguir que el perro sea más seguro de sí mismo, confíe en sus entornos más próximos y que confíe más en la familia para que cuando se den estas situaciones que le provocan miedo ( petardos, viento, lluvia, otros perros, una bici…), el perro sepa gestionarlo de la mejor manera.

¿ Alguien se imagina estar asustado y nervioso y la persona en la que confías, te chille, te grite te golpeé? Pues esto se suele hacer cuando un perro está nervioso y asustado; nosotros le reprimimos, con las fatales consecuencias que puede traer esto 😵‍💫

Cuando un perro está asustado, necesita que alguien comprenda su miedo, que no pretenda que no lo exteriorice ni que sea reprimido y que le aporten toda la calma posible.

El miedo en perros se trabaja siempre desde el respeto y la empatía, jamás desde el castigo.❤️

Nuestra formación y experiencia en miedo en perros es amplia y actualizada. Si tienes un perro con problemas de gestión emocional, no dudes en contactar con nosotros.

 

¿Necesitas ayuda personalizada? No te quedes solo con la información del blog. En nuestra sección «¿Cómo trabajamos?« te explicamos paso a paso cómo transformamos la relación con tu perro con sesiones a domicilio y sesiones practicas adaptadas a la necesidad de cada familia.

etapa

LAS ESENCIALES ETAPAS DE DESARROLLO DEL CACHORRO. DESDE QUE NACE HASTA EL AÑO

Antes de adentrarnos en las etapas de desarrollo del cachorro queríamos subrayar que lo más importante además de que el cachorro esté sano, es que se sienta seguro y libre de miedo y para ello es necesario mucha calma y tranquilidad en el nuevo hogar.

Los perros pasan por unas etapas de desarrollo las cuales tienen unas características y necesidades distintas.

De este modo no es lo mismo lo que necesita un perro al mes y medio, a los 3 meses, a los 7 o a los 10. Es muy importante entender que si ayudamos a nuestros perros a cubrir las necesidades de cada etapa de la mejor manera posible lograremos perros más maduros y equilibrados. 

Los tiempos para cada etapa no son exactos ni clavados pero todos los cachorros pasan por ellas durante su primer año.

 

Etapa neonatal

Desde que nace hasta los 2 meses.

Podríamos tener en cuenta incluso como es la gestación de este cachorro durante esta primera etapa pero lo que es de vital importancia y la mayor necesidad es estar con la MADRE.

Naturalmente la madre le proporciona el contacto necesario y la alimentación (leche) y la temperatura adecuada. Además la madre juega un papel fundamental como referente, aportando calma y seguridad en los primeros pasos del cachorro y ayudándole a entender mejor el mundo que le rodea. 

Desgraciadamente, muchos cachorros se ven privados  ya desde el inicio de completar su primera etapa de forma adecuada. Cachorros que llegan a las protectoras con un par de semanas, criadores que los separan al mes o mes y medio y esto si no hablamos de los que corren peor suerte.

La separación del cachorro en esta etapa le traerá inconvenientes a la hora de convertirse en un perro con seguridad y con la mejor gestión emocional posible.

 

Etapa de exploración oral

De los 2 a los 3 meses y medio

Esta etapa suele costarnos mucho a las personas de asimilar y de gestionar por no entender correctamente las necesidades del cachorro.

Esta etapa se caracteriza por el uso de la boca. Es la etapa en la que la madre comienza el destete de forma progresiva y gradual y el cachorro empieza a descubrir el mundo por la boca. Empiezan a tener más movilidad y su forma de interactuar con su entorno más cercano es con la boca. 

En esta etapa deberíamos proporcionarles muchos objetos de distintas texturas y durezas para que conozcan lo que son. Normalmente en un piso son muy pocas las cosas que pueden morder en comparación con lo que encontrarán en la naturaleza. Recordemos que todavía no pueden salir a la calle y el cachorro muerde lo que tiene alrededor.

Es buena idea llevar cosas de la calle a casa que no tengan riesgo por no llevar todas las vacunas.

Objetos como palos, cortezas de árbol, hojas verdes, secas, piedras grandes (que no pueda tragar), algo de tierra. De este modo el cachorro comenzará a interactuar con ellas incluso antes de salir a la calle y será un buen enriquecimiento para el cachorro. 

Además en esta etapa el cachorro necesita morder cosas vivas y en movimiento. Si el cachorro tiene la suerte de encontrarse con su madre y su camada, las personas no sufriremos estos “mordisquitos”, pero si el cachorro se encuentra en un hogar con toda seguridad seremos el objetivo de nuestro cachorro.

Es normal, es una necesidad que debemos cubrir de forma amable y tranquila, ya sea usando nuestra propia mano o reforzándola con guantes.

De este modo podremos cubrir su necesidad y enseñarle de forma respetuosa cuando se pasa de fuerza tal y como haría la madre. 

 

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Etapa de habituación y socialización

De los 3 a los 5 meses

En esta etapa la importancia recae sobre el paseo y lo que sucede en la calle. Se caracteriza porque el cachorro debe tener muchas experiencias de baja intensidad ya que el exceso o la pobreza de experiencias o la intensidad alta puede hacer que crezca con niveles de estrés altos y/o miedos excesivos.

Lo ideal sería que antes de conocer la calle ya hubiera conocido algunas cosas que le trajimos de la calle a casa. Además es importante darle la oportunidad de conocer a surtido, sin prisas y sin presiones de ningún tipo, tanto el portal, como escaleras, como rellano, como ascensor…es decir, lo más cercano a su casa y que se interpone entre la calle y su hogar. 

Es fundamental que el cachorro vaya a su ritmo aunque vaya atado con correa y esto implica poder rehacer el camino si lo desea para volver a casa.

En la calle todo es desconocido y nuevo para el perro y eso da inseguridad y miedo.

Si en lugar de ir asegurar entorno poco a poco y al ritmo que el cachorro se sienta cómodo, optamos por tirar de la correa o animarle para que no se pare y llegar cuanto antes al parque, no estaremos ayudándole a entender lo que son las cosas y estaremos fomentando un perro que camina por la calle inseguro y o sin saber lo que son las cosas que tiene alrededor, con la seguridad que ello podría aportarle. 

En esta etapa obviamente es necesario que el cachorro conozca perros pero debemos tener cuidado con la intensidad de estos. Un cachorro socializa mucho mejor en un entorno en el que se siente seguro.

 

Etapa de propiocepción y psicomotricidad

De los 5 a los 8 meses

Aquí el cachorro físicamente ya es más grande. más fuerte y más ágil pero su autocontrol y raciocinio no han crecido tanto y esto a las familias muchas veces les trae de cráneo. No es una etapa fácil para nosotros, tiran de la correa, son más intensos y necesitan jugar mucho más que antes. 

Esta etapa se caracteriza porque el perro se está conociendo a sí mismo, su cuerpo, su equilibrio, sus límites y esto lo aprenden especialmente jugando en libertad con otros perros. En todas las etapas es necesario un buen referente pero en esta etapa necesita especialmente un buen referente de calma que acompañe con la mínima intervención posible y en ocasiones ponga freno a su juego.

También es la etapa en la que aprenden a relajarse.

 

Etapa de despertar sexual y empatía

De los 8 a los 13 meses

Se caracteriza por el descubrimiento de los olores sociales de otros perros y por comenzar una serie de cambios hormonales en el organismo del perro. Si todo ha ido bien en las etapas anteriores, El perro ya se conoce así mismo y esto le facilitará conocer a otros. 

Aquí la necesidad de jugar de forma intensa disminuye muchísimo y el interés hacia otros perros cambia totalmente. Antes iban de frente y querían jugar a toda costa y ahora empiezan a ser más prudentes y a mejorar los rituales de presentación y el interés hacia otros perros es por olfatearlos de arriba a abajo. 

En esta etapa las necesidades cambian mucho y el modelo de paseo posiblemente también.

Recordemos que ya no necesita tanto juego, ahora el juego es más en forma de carreras y la importancia está en dejarlo olfatear a su ritmo cuanto más mejor. Un error muy típico, es no dejar al perro que huela algunas cosas o el tiempo suficiente por pensar que tiene que jugar tal y como lleva  haciendo los meses anteriores.

Darle tiempo para registrar y analizar olores es fundamental en esta etapa para entender mejor su entorno puesto que el sentido por el que más información obtienen es el olfato.

 

¡Cualquier duda, puedes ponerte en contacto con nosotros, estaremos encantados de intentar ayudarte!