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COMO AYUDAR A NUESTRO PERRO EN UNA MUDANZA

Lo mejor cuando hacemos una mudanza es centrarnos en una buena adaptación por parte de nuestro perro al nuevo hogar principalmente y al entorno más cercano a casa, es decir, el barrio.

La mejor manera en la que podemos ayudar al perro es mostrándole la nueva casa de la forma más progresiva y gradual posible. Con seguridad hasta pasados los 20 días no entenderá la nueva situación. 

Dependiendo de la distancia a la que se encuentre el nuevo hogar es posible que tengamos que utilizar el coche. Si al perro le genera mucho malestar ir en coche ya sea porque se marea, o se estresa mucho, habría que valorar ir menos veces a ver el nuevo hogar antes de la mudanza. 

En caso de que nuestra única posibilidad sea ir en coche, después del trayecto podemos darle un paseo tranquilo para que reduzca estrés y se encuentre más calmado antes de enseñarle el nuevo hogar.

 

PRIMERAS IMPRESIONES DE LA MUDANZA. 

  • La primera visita debe ser de inspección, sirve para dar a conocer, no necesitamos más que un rato para que la perra olfatee la casa. No más de 30 minutos. Si hay cosas de la anterior casa que huelen a vosotras es suficiente. No es necesario llevar su cama al primer día. 
  • Es en la segunda visita donde ya podemos pasar más tiempo, podemos llevarle la cama y darle un masticable y pasar un rato en el sofá viendo la TV. Cuando hablamos de masticables nos referimos a snacks naturales deshidratados. Da igual el snack siempre que sea del agrado del perro y tenga una dureza y un tamaño apropiados para este. El mundo de la masticación va mucho más allá de darle algo al perro sabroso y duro para morder. Podemos estar una horita o dos en esta segunda visita.
  • En las siguientes visitas podemos aumentar los tiempos e incluso pasar la noche. Es posible que las primeras noches el perro se encuentre algo desubicado. Debería dormir donde quiera, ya sea en su camita, en el sofá o con nosotros si fuera el caso y nos supone un problema.

Importante: No asociar el nuevo hogar a nada negativo, cuidado con las exigencias y las correcciones. Si hay algo en la nueva casa que le preocupe debemos atender a las señales y ver cómo podemos proceder. Esto puede suceder con distintos objetos, muebles o electrodomésticos de la casa nueva. 

 

EL OLOR ES IMPORTANTE:

Normalmente cuando hacemos una mundanza a una casa nueva solemos limpiar a fondo, intentemos no utilizar muchos productos que huelan excesivamente fuerte. Debemos utilizar productos de limpieza poco tóxicos y podemos utilizar ambientador de lavanda de calidad. Podemos utilizar humidificador con aceites esenciales de alta pureza. Cuánta más calidad tenga el aceite más efecto puede hacer en el perro.

Recordemos que las propiedades del aroma a lavanda están demostradas y ayuda al perro a llegar antes y a mantenerse en calma. No es buena idea hacer la mudanza con el perro cuando todavía la casa huele a pintura.

 

LA MUDANZA TAMBIÉN ES CAMBIAR DE ENTORNO.

La mudanza no termina en casa, también cambia la calle. Lo mejor que puedo hacer un perro para adaptarse a un entorno nuevo es conseguir asegurar el entorno.

Un entorno a grandes rasgos se asegura exponiendo al perro a ese entorno en tiempos cortos, cuando más tranquilo está el entorno, dejando mucha libertad para investigar y explorar. Si el perro está a gusto podemos alargar el tiempo si no lo está lo mejor es acortarlo.

Por supuesto es importante respetar sus tiempos, su criterio a la hora de decidir por dónde ir, libertad para acercarse y alejarse de algunos estímulos. Además debemos evitar encuentros indeseadas con perros.

 

NUEVOS PERROS:

Lógicamente cuando hay una mudanza aparecen nuevos perros, perros vecinos de los alrededores. 

Cuidado con presentarle a todos los perros del barrio en dos días. Es excesivo y aumenta mucho la probabilidad de conflicto. Si tenemos un conflicto con perros en la calle los primeros días, además de suponer un inconveniente en su adaptación al nuevo hogar, puede generar miedos y estrés en el momento de salir a la calle. Si este fuera el caso podríamos tener problemas de gestión emocional y obtener conductas reactivas o agresivas que no deseamos en ningún caso. 

Lo mejor es conocerlos en entornos adecuados libres de estresores y a ser posible con mucha libertad de movimiento y pensamiento. Esto reduce la posibilidad de conflicto. Si antes de conocerlos de forma presencial, se han conocido de forma olfativa la posibilidad de conflicto se reduce. De ahí la importancia de dejarles olfatear el barrio antes de presentarle nuevos perros.

 

PRIMEROS DIAS DE LA MUDANZA.

Primeros días: Lo que necesitará es mucha compañía y baja interacción. Obviamente no se puede quedar solo mucho tiempo en una casa que no siente todavía suya o pueden venir problemas. Por lo tanto, los primeros días debemos estar muy presentes en la casa. Mudarnos al inicio de unas vacaciones para no tener que estar ausentándose, es un momento ideal. 

Estar en casa y hacerle compañía nos permitirá ver todo tipo de señales relacionadas con su estado. Podremos ver en qué momentos está más a gusto y tranquilo, cuando se altera por determinados sonidos o ruidos ya sea dentro de la casa, la finca o la calle. 

Prestaremos especial atención a las señales de incomodidad o de estrés. Ya sea al utilizar un electrodoméstico, abrir una ventana o coger la correa para salir a la calle. Cuando veamos señales de incomodidad o estrés, podremos actuar en consecuencia y ayudarle a gestionar mejor esa situación. Por supuesto teniendo en cuenta qué es lo que genera la emoción que origina las señales o un a determinada conducta. De este modo no actuaremos igual a la hora de encender o utilizar una aspiradora, una lavadora o bloquear una puerta que se cierra con el viento. 

Es importante que tenga una rutina similar o muy parecida a la que ya tenía el anterior caso. Mismas horas de paseo, de descanso, de comida. Si es posible, incluso mejorarla. Lo mismo podríamos decir de las exigencias, no es buena idea asociar el nuevo hogar y la mudanza a nuevas exigencias innecesarias. Si en la anterior casa por ejemplo podía subir al sofá, debería ser normal que en la nueva casa también pudiera. Si no es el caso, muy probablemente ni descanso ni su contacto no sea el mismo que antes y esto puede hacer que si adaptación sea más complicada. 

 

UNA MALA ADAPTACIÓN AL NUEVO HOGAR 

Una mala adaptación al nuevo hogar tras la mudanza puede tener consecuencias negativas como, micciones en el hogar, problemas relacionados con la separación o la soledad, destrozos, ladridos excesivos, aullidos, aparición de conductas agresivas y reactivas, incluso puede empeorar su salud física.

 

SI VAS A HACER UNA MUDANZA…

Si vas a hacer una mudanza con tu perro o con tus perros, puedes tener en cuenta muchos factores para poder mejorar su bienestar. Del mismo modo no tener en cuenta prácticamente nada de lo mencionado anteriormente, puede hacer que el perro le cueste mucho la adaptación ya que son demasiados cambios de golpe. Como bien sabemos la gestión emocional es subjetiva y personal, pero lo que está en nuestra mano ayudarles el máximo posible. Ya que los perros al final gestionan la vida que nosotros les damos.

 

¿Necesitas ayuda personalizada? No te quedes solo con la información del blog. En nuestra sección «¿Cómo trabajamos?« te explicamos paso a paso cómo transformamos la relación con tu perro con sesiones a domicilio, sesiones practicas adaptadas a la necesidad de cada familia.

¡Cualquier duda, puedes ponerte en contacto con nosotros, estaremos encantados de intentar ayudarte!

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