estrés

ESTRÉS CANINO

LOS PERROS TAMBIÉN TIENEN ESTRÉS

Teniendo en cuenta que el sistema nervioso del perro es más de un 90% compatible con el nuestro, no es difícil entender que los perros para vivir, al igual que los humanos, necesitan el estrés y el miedo.

El estrés al igual que el miedo, ya sea en perros o humanos, no se puede calificar ni de bueno ni de malo, es necesario. Lo que no es bueno es el exceso de estrés y/o de miedo. Por lo que podemos considerar normal tener miedo a un perro que ofrece conductas agresivas pero no a cualquier perro aunque pese 2 kilos y su conducta sea dócil y calmada.

Del mismo modo podemos considerar normal que a un perro le estresa en cierta medida una visita en casa, lo que no sería tan normal sería el hecho de que el perro no pudiera gestionar bien esa visita y diera señales de estrés y malestar llegando incluso a generar problemas en la familia o al propio invitado.

Lo contrario a un perro estresado es un perro tranquilo y en calma. Normalmente, a los educadores caninos nos requieren porque los familiares observan conductas que le aportan problemas al perro y a la familia. Conductas que no vienen porque el perro es dominante, malo o “chulo”.

Son conductas cuyo origen está en el estrés y el miedo: Ladridos excesivos, conductas agresivas hacia perros o personas, destrozos en casa, micciones no deseadas en el hogar, el perro tira mucho de la correa, el perro lleva muy mal las visitas en casa, el perro no obedece y muchos más ejemplos de los que podemos observar que el perro no está en calma y le cuesta gestionar el estrés generado por la situación.

Por lo tanto, la mayoría de los problemas que se suelen dar en la convivencia tienen su origen en el estrés, que es exactamente lo contrario a la calma y la tranquilidad. 

SEÑALES DE ESTRÉS:

  • No poder parar quieto
  • Imposibilidad de tumbarse
  • Mordisquear cosas
  • Transportar cosas con la boca
  • Jadeo
  • Rascarse. Picores.
  • La monta
  • Sacudirse
  • Hipersalivar
  • Revolcarse por el suelo
  • Bostezar
  • Saltar en vertical
  • Llanto
  • Retropiloerección

Puedes observar si un perro está estresado porque da estas señales. Estas señales deben de saber interpretarse pues no siempre que un perro se rasca o se sacude es por estrés.

Si atendemos al entorno y la situación que está viviendo podremos saber perfectamente si se tratan de señales de estrés.

 

DOS TIPOS DE ESTRÉS: “POSITIVO” Y “NEGATIVO”.

Podemos considerar para entenderlo mejor que hay dos tipos de estrés, uno que parte del malestar (al que podemos denominar negativo) y otro que parte de la felicidad y la alegría (al que podemos denominar positivo). Lo importante es saber que los dos generan estrés.

De este modo, cuando llegamos a casa o le tiramos la pelota al perro para que juegue, estamos generando estrés “positivo”. Y si por el contrario, nos enfadásemos con el perro porque quisiera comer algo que no le dejásemos, estaríamos generando estrés negativo, ya que el perro se sentiría frustrado e incomprendido.

Es muy común que las personas entendamos que el estrés “negativo” es malo para el bienestar del perro, pero cuesta más entender que el estrés “positivo” también puede traer problemas de bienestar al perro, problemas de salud y problemas de convivencia con la familia.

 

EL ESTRÉS ES SUBJETIVO Y PERSONAL. 

La gestión que cada individuo hace del estrés es subjetiva y personal, es decir; una misma cosa puede estresar mucho a una persona y poco a otra. 

Lo mismo pasa con el miedo. A alguien puede darle miedo algo que a otra persona no. 

Los perros también gestionan el estrés de forma individual, de modo que puedes ver como hay perros que una determinada cosa les sienta muy mal y les estresa mucho y a otros no tanto. 

Un ejemplo serían las correcciones o el hecho de no darle acceso a otro perro con el que quiere relacionarse o saludar. 

Entonces, si el estrés es subjetivo y personal, ¿Nosotros como tutores tenemos alguna responsabilidad sobre sus niveles de estrés?

Por supuesto, pues sus niveles de estrés dependen de dos cosas: la vida que le demos al perro y cómo la gestione.

 Puedes darle exactamente la misma vida a dos perros, con la misma familia, el mismo hogar, las mismas rutinas, etc… Y que uno de los perros no presente señales de estrés y el otro perro presente muchas señales de forma diaria. 

Si la gestión que hace el perro del estrés es subjetiva y personal, dependerá de la vida que le ofrezcamos nosotros que tenga niveles de estrés más altos o más bajos. 

Un perro estresado piensa peor, escucha peor, obedece menos, ve más amenazas donde no las hay y puede disparar sus conductas instintivas con más facilidad. Y a la larga puede afectar a su sistema digestivo, a la piel o incluso dañar el sistema inmunológico del perro. 

Un perro con niveles de estrés bajos es todo lo contrario, entiende mejor, gestiona mejor las cosas, escucha mejor, se siente más seguro, se comunica mejor, ladra menos y está más sano.

 

¿CÓMO FUNCIONA EL ESTRÉS?

Es importante entender que el estrés SE ACUMULA COMO UNA MOCHILA QUE SE VA CARGANDO DE PESO y cuanto más pesa peor, más problemas tienen los perros. Pero además en ocasiones se “DISPARA” EN FORMA DE PICOS DE ESTRÉS.

Muchos picos de estrés en el día a día del perro pueden llevarlo a una acumulación de estrés, al igual que una vida sin necesidades bien cubiertas. Es esta “mochila” la que puede llevar al perro a un problema más grave de salud emocional y física, haciendo llegar al perro a lo que se denomina ESTRÉS CRÓNICO.

Las señales de estrés crónico pueden ser problemas de piel, problemas gastrointestinales, coprofagia, estereotipias, reactividad, hiperactividad, indefensión aprendida… 

Llegados a este punto es vital acudir a un etólogo veterinario para ayudar al perro a lidiar con su día a día y tratar de mejorar su salud y bienestar.

 

MECANISMOS QUE INTERVIENEN EN EL ESTRÉS CUANDO EL PERRO SE ESTRESA.

Ritmo cardíaco disparado, glóbulos rojos concentrándose en los músculos, aporte de adrenalina, aporte de testosterona, aporte de osteocalcina, aporte de dopamina, a largo plazo aumento de los niveles de cortisol y más cambios a nivel químico que aportan mucha energía al perro y reduce la capacidad de razonar del perro.

 

¿CÓMO REDUCIR LOS NIVELES DE ESTRÉS DE MI PERRO?

Podríamos resumir en una frase que reducir los niveles de estrés del perro es cubrir bien sus necesidades y evitar cosas que le alteren ya sea en cantidad o en intensidad, ya sea para bien o para mal. 

Además, habría que tener en cuenta la personalidad del individuo, los hay más sociables, más inseguros, más juguetones… Pero para entenderlo mejor a continuación vamos a exponer cómo podemos reducir los niveles de estrés del perro tanto en casa como en la calle:

– Rutina diaria adecuada y salir de la rutina de vez en cuando, a la naturaleza, bosque, montaña, playa, etc. Pueden ser de tres paseos al día aproximadamente de un total de una hora u hora y media aproximadamente, fuera de casa. Si un perro tiene problemas en la calle debería tener mucho descanso entre bajada y bajada y poco tiempo de exposición.

– Ambiente tranquilo en casa, movimientos lentos, volumen bajo, evitamos discusiones. Llegadas y salidas tranquilas.

– Modelo educacional amable y respetuoso; Dejamos las correcciones de lado y utilizamos la forma más amable de pedirle que deje de hacer algo si es que tiene que dejar de hacerlo. Convivencia libre de estrés y miedo. Utilizamos la palabra NO lo justo y necesario, no la utilizamos a diario. Si no la usamos mejor.

-Enriquecimiento ambiental adecuado y juguetes como alfombra olfativa, cuerda, peluches, juego de olfato en casa, kong con paté, cilindro con agujeros y premios, etc… Ambientador de lavanda les relaja y la vainilla evita ladridos, también pueden funcionar hormonas de apaciguamiento. Los snacks naturales deshidratados les gustan, desestresan y enriquecen. La música de piano tranquila les relaja mucho.

-Alimentación variada y de calidad y descanso de calidad y en cantidad. Esto es vital.

-Nivel de exigencia justo y necesario para su edad y su realidad; le pedimos lo que realmente necesitamos si puedo darlo. No le pidamos cosas que no necesitamos, se frustran y deterioran nuestra relación.

-Ejercicio físico y mental; es más importante el mental, solamente con dejar que olfatee lo que quiera y fomentar el olfato en los paseos llegará más cansado y relajado a casa que si se pone a correr. Sobre todo en entornos nuevos. El ejercicio inducido no es buena opción, así que nada de lanzarle cosas. Para que se ejercite debemos soltarlo y  hará el ejercicio que necesite especialmente si hay más perros. Cuidado y cabeza.

Si no podemos, no lo hacemos, siempre podemos buscar zonas seguras, valladas, ponerle una correa de 10 metros, un cordino de 15 o 20 metros y trabajar poco a poco. Cuidado con el nivel de excitación de los vallados, no es el mejor sitio para que un perro socialice.

-Paseos de calidad, que cubra sus necesidades, con buen manejo de correa adecuada mínimo de tres a cinco metros, vamos donde quiera ir siempre que no se meta en líos, le colocamos un arnés adecuado. Hacemos buen uso y manejo de correa que se perfecciona con el tiempo. Fomentamos la calma en los paseos y nuestra referencia siempre de calma. E intentamos darle movimiento al paseo, evitamos quedarnos parados mucho tiempo, a no ser que lo pida o lo necesite.  También se pueden hacer paradas de calma y observación del entorno.

Los paseos de calidad deben tener: libertad de movimiento y pensamiento, referencia de calma por nuestra parte, el mayor silencio posible, buen manejo de correa, material de paseo adecuado, mantenernos en un segundo o tercer plano, darle independencia, entornos adecuados, posibilidad de ejercitarse, olfatear y relacionarse con el entorno y otros perros.

– Socialización: A ser posible sin correa y en entornos adecuados y con perros sin graves problemas de conducta. Tenemos que darle la oportunidad a diario de socializar si quiere.

-Buena comunicación, le hablamos lo necesario, en tono tranquilo y amable, nada de excitarlo o regañarlo. Interacción sin excesos que es lo habitual y aprendemos y respetamos las señales de calma y advertencia. 

-Respecto al juego debemos entender que prácticamente va unido al estrés, jugar es emocionante y divertido y puede alterar bastante al perro por lo que recomendamos jugar en intensidad baja como lo haría un perro adulto y maduro. 

– Evitamos la soledad en la medida de lo posible. Y en ocasiones elegimos el mal menor porque es preferible dejar al perro en casa que enfrentarlo a un entorno que lo va a estresar o no va a gestionar bien por no estar preparado.

– Contacto de calidad y cariño. Lo que nos pida y le guste recibir. El contacto y el cariño no implica movimiento y las caricias si. Atendemos a sus acercamientos o a su comunicación para ver si le gusta. La caricia perfecta debe ser previsible, permitida, placentera y productiva. 

– Las visitas al veterinario o a la peluquería canina pueden estresar mucho al perro. Los vallados con niveles de excitación altos también. Cuidado con el espacio, los tiempos y los perros que hay dentro.

-Y por supuesto, proteger al perro de todo aquello que le da miedo en exceso.

Además existen terapias complementarias que pueden ayudar al perro a reducir sus niveles de estrés: Masajes, suplementos naturales, juegos de olfato, camisas anti estrés, hormonas de apaciguamiento, musicoterapia, flores de Bach, aromaterapia con aceites esenciales…

Como profesionales de la educación canina y asesores tratamos muchos casos en los que el perro ofrece conductas que preocupan o dificultan la convivencia familiar. 

Sea cual sea el problema, el mejor principio para ayudarles es proponer un buen plan de reducción de los niveles de estrés del perro. 

Esto hace que el perro en cuestión de tiempo, esté más tranquilo generalmente y de forma cotidiana, esté más sano física y mentalmente, que escuche mejor, que obedezca mejor, y que muchas conductas que complican la convivencia en el hogar o en la calle se reduzcan considerablemente o incluso desaparezcan. 

 

¿Necesitas ayuda personalizada? No te quedes solo con la información del blog. En nuestra sección «¿Cómo trabajamos?« te explicamos paso a paso cómo transformamos la relación con tu perro con sesiones a domicilio y sesiones practicas adaptadas a la necesidad de cada familia.

¡Cualquier duda, puedes ponerte en contacto con nosotros, estaremos encantados de intentar ayudarte!

perros y niños

PERROS Y NIÑOS

Son muchas las familias en las que conviven perros y niños, y si la cosas se hacen bien puede ser una experiencia muy bonita, pero en otros casos, la experiencia puede complicarse ya que es un gran cambio para todos.

Vamos a abordar como deberíamos de preparar a nuestro perro de la manera más amable y respetuosa ante la llegada de un bebe al hogar, ya que sin duda, hacer una buena transición en los cambios que van a suceder ayudará a nuestro perro a hacer una mejor gestión de estos cambios.

También hablaremos de como sería la mejor manera de una primera presentación entre perros y niños.

Durante el embarazo se pueden ir preparando muy progresivamente todas esas rutinas y cambios que se prevén, preparar nuevas estrategias para poder cubrir sus necesidades, para que sea un proceso totalmente natural.

Los tiempos y la calidad de los paseos suelen cambiar, las rutinas también suelen verse afectadas, así como sus posibilidades de socialización, los tiempos de descansos y la calidad de estos, nuevas limitaciones.. y este cúmulo de cambios acaban por desencadenar esos cambios en su comportamiento.

Los perros son muy sensibles a los cambios en su entorno y en sus rutinas.

 

CAMBIOS EN LAS RUTINAS

Lo primero que deberían de pensar los tutores es en los cambios que van a suceder en sus rutinas y en la del perro para habituarse progresivamente.

Los bebés alteran significativamente las rutinas diarias. Si el perro está acostumbrado a un horario estricto para paseos y comidas, empieza a variar los horarios gradualmente para que se acostumbre a la flexibilidad.

Posiblemente cambien los horarios de paseos, y de quién realiza los paseos, porque si la mamá tiene que estar en casa con el bebé durante la lactancia posiblemente sea el papá o la otra persona la que tenga que ocuparse de los paseos del perro.

Estos cambios en las rutinas de paseos deberían de ir dándose de manera gradual para que luego no sea algo que al perro le pueda crear confusión.

 

CAMBIOS EN  ZONAS DE LA CASA

También hay que valorar si vamos a cambiar zonas de uso restringido para el niño, deberíamos de ir habituando al perro a dejar de usar esas zonas de manera progresiva.

De la misma manera, habría que proporcionar un lugar tranquilo donde el perro pueda retirarse si necesita un descanso. Este debe ser un espacio donde se sienta seguro y no sea molestado.  

Al igual que puede haber una zona para el descanso del niño y que en ciertos momentos puede que no se le permita entrar al perro, a la inversa tambien deberia de darse; una zona en la que el perro pueda estar tranquilo sin la posibilidad de que el niño pueda entrar, sobre todo si no hay una supervisión de los tutores.

PRESENTACIÓN ENTRE PERROS Y NIÑOS

El primer encuentro entre perros y niños debería de ser de manera natural, en un entorno tranquilo y controlado.

Las personas no deberían sobreexcitar al perro para que este pueda asociar la presencia del niño con algo tranquilo, permitiendo acercarse y olerle.

Observar cuidadosamente las reacciones de los perros y niños y reforzar los comportamientos tranquilos y curiosos.

Fomentar momentos de descanso y de calma entre ambos, ayudarán a normalizar y mejorar el vínculo.

Nunca habría que dejar solos a los perros y niños sin supervisión.

 

TIEMPO Y ATENCIÓN

En muchos casos, suele darse que, antes de la llegada del niño, el perro es el centro de atención de las personas, todo gira en torno a él y de repente, en cuanto llega el nuevo miembro esta atención y el tiempo que se les proporciona cambia totalmente.

El tiempo que se le puede ofrecer a los perros cambia considerablemente, en muchas ocasiones disminuye y casi siempre en presencia de otro ser vivo, en este caso el bebe y que también reclama atención.

La atención recibida ya no es la misma y cuando se le da, casi siempre está presente el niño, y eso puede llegar a ser frustrante para el perro si no se le ha ido habituando de manera progresiva.

Sería muy positivo poder mantener ciertas rutinas en las que el perro pueda recibir atención, paseos, juegos, momentos de contacto y descanso en las que el protagonista sea él también, para que no se sienta desplazado y con la frustración que esto le puede generar. 

Fomentar experiencias de calidad y poco estresantes como paseos tranquilos, siestas entre perros y niños sería una buena manera de reforzar el vínculo y el respeto entre ellos.

 

SUPERVISIÓN ENTRE PERROS Y NIÑOS

La mayor tasa de agresividad se da en perros y niños y eso se entiende teniendo en cuenta que los bebés a medida que crecen y empiezan a gatear y tienen más autonomía son mucho más intensos, invasivos y estresantes para los perros.

Todos estos comportamientos se traducen en perros mucho más estresados, con peor gestión emocional y si no hay una buena supervisión, puede acabar en una agresividad de los perros hacia los niños.

Hay que explicar a los niños que los perros no son un juguete y que debemos de respetar sus espacios, evitar la sobreestimulación y fijarse en su lenguaje corporal para saber si estamos siendo molestos.

 

LLEGADA DE UN PERRO A UNA CASA CON NIÑOS

En el caso de que sea un perro el que llega a una nueva familia en la que hay niños, lo primero sería hacerles entender a los niños que el cambio que supone para el perro llegar a un entorno nuevo con personas nuevas va a ser bastante estresante.

Los primeros días solo deberíamos de preocuparnos de que el perro haga una asociación de que tanto las personas como los niños no son un peligro, por lo tanto hay que dejarle tranquilo y fomentar mucha calma y promover momentos de descanso y tranquilidad.

Eduquemos a los niños en el respeto hacia los perros. Serán mejores personas, los perros serán más felices y habrán muchos menos «accidentes» indeseados.

 

CONCLUSIÓN

La adaptación para una buena relación entre perros y niños es un proceso gradual. 

Darle tiempo al perro para que se acostumbre al nuevo miembro de la familia es crucial. 

Algunos perros pueden necesitar más tiempo que otros para adaptarse completamente.

La llegada de un bebé a un hogar con un perro puede manejarse de manera exitosa con planificación, paciencia y respeto. 

Al preparar adecuadamente al perro y proporcionar un ambiente seguro y controlado, es posible fomentar una relación armoniosa entre los perros y niños, asegurando el bienestar de toda la familia.

La llegada del nuevo miembro de la familia no debería de generar ningún problema a nuestro perro, sino todo lo contrario, una implementación de la felicidad como parte de la unidad familiar.

Con buenas pautas, respeto y empatia se puede conseguir una buena relación entre perros y niños.

 

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juegos

EL FASCINANTE MUNDO DE LOS JUEGOS EN LOS PERROS

Los juegos son una de las principales actividades que hace la familia cuando un cachorro llega a casa.

Se le enseña mediante el juego a obedecer; a sentarse, a darnos la pata, a tumbarse…, también se juega a perseguir una pelota o a tirar de una cuerda, es decir; lo primero que suele hacer la familia cuando llega un perro joven a casa es jugar con él. 

El juego está pensado para crear situaciones con el fin de proporcionar entretenimiento y diversión, lo que no se suele tener en cuenta es si estos juegos que realizamos con los perros realmente son buenos o malos.

Por mucho que veamos que el perro se está divirtiendo, no tiene por qué acabar siendo beneficioso para él.

Un claro ejemplo de esto podría ser una persona que está jugando en un bar a una máquina tragamonedas. 

Posiblemente se esté divirtiendo y pasando un buen rato pero quizás ese juego no sea el mejor ya que en muchos casos puede acabar en una adicción.

Por eso se legisla sobre las salas recreativas cerca de colegios, ya que estos juegos en edades tempranas pueden crear muchos problemas futuros de adicción al juego.

Algo parecido puede pasar con los juegos en los perros jóvenes a edades tempranas, según qué juegos, pueden ser ,a la larga, más problemáticos que beneficiosos.

 

JUEGOS FÍSICOS VS JUEGOS MENTALES

En muchas ocasiones cuando vamos a casas a ver a clientes, vemos a perros altamente activos, muy nerviosos y que les cuesta mucho relajarse.

Esto suele suceder porque cuando el perro es joven la familia intenta cansar al perro mediante el juego físico para que acabe “relajado” (realmente se le está agotando físicamente ) y les deje tranquilos.

Normalmente, el perro se pasa horas solo en casa debido a que la familia está trabajando y estas horas de ausencia los tutores las quieren compensar con experiencias muy intensas y estresantes.

Nada más llegar a casa, los tutores quieren aprovechar el tiempo perdido y ofrecen actividades muy estimulantes como irse a correr o en bici, bajar a tirar un rato la pelota, piedras o palos para que corra o al parque un buen rato para que juegue al máximo posible. 

Al intentar cansar a un perro joven conseguimos que su nivel de adaptación a esta carga de juego físico sea muy rápida y por lo tanto con el tiempo necesitará más juego físico para llegar al punto de estar agotado físicamente.

Realmente no estamos consiguiendo un perro tranquilo y relajado, estamos consiguiendo un perro agotado y cuando ha descansado lo suficiente el perro sigue estando igual de activo que cuando empezamos a hacer los juegos.

Una persona puede ir al gimnasio y estar una hora corriendo o incluso dos o tres según su entrenamiento, pero a los pocos minutos de hacer esta actividad física lo normal es que la persona sude porque es una actividad agotadora para el cuerpo.

Sin embargo esta misma persona puede estar concentrada en el trabajo durante dos o tres horas y puede que haya un desgaste mental, pero jamás llegará al mismo nivel de agotamiento que si estuviera en el gimnasio.

Esto sucede porque las personas estamos más adaptados para el trabajo mental y no tanto para el trabajo físico; nos agota más correr que pensar.

En los perros es justo al contrario, se adaptan mejor y gestionan mejor el trabajo físico que el trabajo mental; les agota antes y les deja más relajados pensar que correr.

Cuando un perro se concentra mediante juegos de estimulación mental o de olfateo durante 15-20 minutos puede equivaler a una hora de juego físico. 

Con todo esto no queremos decir que el perro no debe hacer ejercicio físico, lo que intentamos aclarar es que no por querer cansar al perro joven vamos a conseguir un perro tranquilo.

A la larga solo conseguiremos un perro que cada vez necesite mucho más ejercicio, se hará más nervioso y tardará mucho más tiempo en llegar a agotarse.

Los perros deben de tener la oportunidad de poder ejercitarse cada día a su ritmo sin ser nosotros los que induzcan al perro a correr más y más.

El problema de jugar con los perros con este tipo de juegos tan estresantes y tan intensos es que el perro se acaba estresando por lo tanto tarda más en relajarse y puede llegar a casa más nervioso de lo que salió.

 

LA PELOTA (o palo, piedra, frisbee.. )

La pelota es el clásico juego que mucha gente usa con su perro, pero este juego es altamente problemático debido al estrés que le genera y que puede acabar siendo una adicción 

Debido a los grandes niveles de cortisol (hormona responsable del estrés) que se generan en el perro para ir a por la pelota y hacerlo durante varios minutos hace que el cortisol pueda estar horas en su cuerpo.

La persecución constante creará dopamina en su cuerpo y esto a la larga puede desembocar en una adicción con los problemas que esto conlleva.

Se considera que un perro es adicto a este tipo de juegos cuando el perro está en un estado normal y su excitación aparece cuando aparece el juego o simplemente el perro está hiperactivo continuamente esperando el juego.

Este juego nosotros lo desaconsejamos al 99% por no decir al 100%.

 

JUEGOS SOCIALES

Se podría decir que es el juego más importante y el que primero aprenden, ya que, en condiciones normales, lo desarrollarán con sus hermanos y la madre los primeros meses.

En este juego, evidentemente, tienen que interactuar dos o más perros.

Si el cachorro tiene este juego con sus hermanos y madre, a parte de sentir bienestar porque es divertido, será capaz de desarrollar las habilidades necesarias para su futuro.

Podrá empezar a desarrollar las señales de calma y entenderlas, desarrollará sus habilidades motrices y será consciente de sus límites físicos.

Estos juegos de manera natural les ayudará a resolver ciertas experiencias, como una discusión con un hermano por perseguirle y asustarle y luego a hacer las paces, todo esto ayuda a aprender a empatizar.

Un ejemplo sería cuando juegan a perseguirse; el perseguido puede sentir miedo por ser “cazado” y a la hora de hacerlo él, sabrá que el otro también puede asustarse ( él ya estuvo en esa situación ) y ser más cuidadoso.

Todos estos juegos ayudan a crear un vínculo entre ellos y a tener lazos de amistad.

En estos juegos también aprenderán a tener más autocontrol, algo que les ayudará en un futuro con otros perros y situaciones excitantes.

 

JUEGOS EXPLORATORIOS (OLFATEO)

Los juegos de olfateo, pistas de confianza (muy recomendados para perros jóvenes, inseguros o geriátricos ) y los juegos exploratorios son muy divertidos, gratificantes  e importantes para los perros.

Su nariz o trufa es el sentido más desarrollado que tienen, está 60 veces más desarrollado que el nuestro, pueden detectar células cancerígenas (ya se usan en muchos hospitales), también subidas de azúcar en sangre para personas con diabetes, etc.. 

Hacer juegos en los que puedan disfrutar de su trabajo con la nariz hará que el uso de esta sea muy bueno, y que al rato (10-20 minutos ) de concentrarse para los juegos, queden sumamente relajados ya que les ayuda a bajar los niveles de estrés y puede aumentar su autoestima.

Estos juegos tienen que adaptarse a su edad y capacidad de concentración, no se trata de ponérselo muy difícil, sobre todo las primeras veces y cuando son muy jóvenes, ya que podría pasar de un juego agradable a muy frustrante por no poder conseguir realizarlo.

El perro aprende a concentrarse para poder detectar ese olor, y le ayudará también a poder asegurar el entorno donde se realiza el juego ya que mediante la nariz cogerá mucha información.

El entorno donde se hacen estos juegos, sobre todo las primeras veces y siendo jóvenes, tiene que estar muy tranquilo para poder concentrarse.

Estos juegos ayudan a aumentar y mejorar el descanso.

 

JUEGOS COGNITIVOS

Al igual que con los juegos de olfateo, estos juegos de estimulación mental, el uso de la nariz o trufa es muy importante.

En estos juegos, además de concentrarse, tiene que pensar para poder conseguir la recompensa y esto le ayuda a afrontar retos y buscar soluciones para resolverlos.

Estos juegos, al igual que los de olfateo, hay que adaptarlo a la capacidad de cada perro, no tiene el mismo nivel de concentración un perro de 6 meses que uno de 6 años.

En estos juegos como los de olfateo hay que empezar con juegos muy simples para que las primeras veces les sea muy fácil, ganen en confianza y se queden con ganas de más para las siguientes veces.

El entorno donde se hacen estos juegos, sobre todo las primeras veces y siendo jóvenes, tiene que estar muy tranquilo para poder concentrarse.

Estos juegos ayudan a aumentar y mejorar el descanso.

 

En definitiva; hay juegos mejores y peores, no por que el perro esté más contento o excitado son mejores.

No se trata de querer agotar al perro, los juegos deben aportarles aprendizajes útiles y que les ayuden a estar más tranquilos y relajados.

 

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pipi en casa

¿POR QUE MI PERRO SE HACE PIPI EN CASA?

Que los perros hagan pipi en casa suele ser un motivo de frustración para los familiares y puede ser motivo de una visita de asesoramiento canino.

Que un cachorro haga pipi en casa es algo totalmente natural y también lo es que poco a poco deje de hacerlo si todo va bien en su día a día.

Lo mismo sucede cuando se van haciendo mayores, es natural que ya no aguanten tanto tiempo sin hacer sus necesidades y puede aumentar el número de micciones en el hogar.

 

Los perros generalmente se hacen pipi en casa por varios motivos

 

POR MOTIVOS FÍSICOS 

  • Se trata de un cachorro o perro anciano y no tiene aguante de vejiga y esfínter. Debemos tener en cuenta que el cachorro aguanta más tiempo con el paso de las semanas. Y el perro anciano tendrá menos aguante que antes.
  • El perro tiene la vejiga llena por cualquier motivo y no puede aguantar más. Puede ser que ese día bebiera más agua de lo normal, porque comió algo distinto o diferente cantidad, porque pasó mucho calor o porque tomó una medicación y la sed fue una consecuencia por ejemplo.

 

POR MOTIVOS EMOCIONALES 

El perro se hace pipi en casa por inseguridad o estrés, ya sea positivo y/o negativo.

Es un perro que tiene niveles de estrés altos en su día a día y eso hace que orine. O tuvo un pico de estrés o frustración y se puso nervioso en un momento dado.

 

POR MOTIVOS COMUNICATIVOS

Suele suceder más cuando el perro convive con otros animales. Pero también contamos con la posibilidad de que el perro piense que los familiares pueden captar los mensajes olfativos que dejan.

Cosas a tener en cuenta.

Si se trata de un cachorro debemos de tener paciencia, tiempo, calma y una rutina de paseos adecuada y paseos adecuados. Eso será lo que acabe con el pipi en casa del cachorro en casa.

Si se trata de un perro joven o un adulto que empezó a hacer pipi en casa lo primero que debemos realizar es una revisión veterinaria y descartar problemas de salud.Lo siguiente una reducción de los niveles de estrés. Buscar factores que puedan estar afectando tanto en casa como en la calle.

Si se trata de un perro anciano: Aumentar el número de paseos, (no hablamos de aumentar los tiempos de exposición en la calle) y colocar empapadores en casa.

No debemos reñir o castigar al perro cuando hace pipi en casa.

En cualquier caso, ya hemos visto que cuando el perro hace pipi en casa generalmente no puede evitarlo.

Si lo pensamos bien, el perro es el único animal en el mundo que tiene que aguantar sus necesidades. Esto obviamente no supone ningún bienestar para el perro pero además, el hecho de tener que hacerlo en casa cuando no quieres hacerlo supone mucho más estrés todavía y si además alguien te riñe por ello no hay forma de mejorar la situación.

Si reñimos a un perro ya sea un cachorro o un adulto por hacer pipi en casa, empeora nuestra relación con él, aumenta su malestar, sus miedos y sus nervios y probablemente los orines. 

 

¿Qué podemos hacer para que el perro no se haga pipi en casa?

 Todo pasa por aumentar el bienestar del perro.

Hemos tratado muchos casos en los que el cachorro mediante una buena rutina de paseos, tiempo y niveles de estrés bajos ha dejado de orinarse en casa antes de los cuatro meses.

Por otro lado, son muchos también los casos que vemos como educadores caninos y asesores en los que perros adultos han vuelto o empezado a orinarse en casa. Tras una revisión veterinaria, es posible reducir el estrés cubriendo mejor sus necesidades o evitando cosas que alteran en exceso al perro.

Cuando estos perros adultos han vuelto a su calma habitual, los pipis en casa por parte del perro han desaparecido para siempre.

 

A continuación comentamos ejemplos de perros adultos que empezaron a hacerse pipi en casa y tras una sesión de asesoramiento canina y detectar los factores que alteraban al perro, desaparecieron para siempre.

  • Chihuahua de 4 años volvió a orinarse en casa cuando el recién nacido de la familia empezó a gatear. Necesitaba más control y sentirse más seguro respecto al niño que hacía días había empezado a moverse por sí mismo con libertad por casa.
  • Labrador de 3 años volvió a orinarse cuando empezaron a dejarle abierto el balcón. Más que servirle de distracción le generaba picos de estrés que se convertían en destrozos y micciones en casa. Fue cerrar la puerta del balcón y darle acceso a una terraza tranquila sin ver perros y se terminaron las micciones indeseadas.
  • Galga de 4 años y medio cambian de domicilio y vuelve a orinarse en casa. En este caso no se puede cambiar el factor que alteró a la perra porque se trata de un domicilio nuevo. Lo que podemos hacer es ayudarle haciéndo la máxima compañia posible en casa y dejándola sola lo mínimo posible durante las primeras semanas. Ayudando a adaptarse al nuevo hogar en tres semanas dejó de orinarse en casa.

 

Ejemplos de perros de cualquier edad que se han orinado en casa exclusivamente en un momento concreto.

  • Perros que se han orinado por miedo durante una tormenta electrica.
  • Perros que se han orinado tras caerse y romperse un vaso de cristal en el suelo.
  • Perros que han orinado al ver como sus tutores se iban y les dejaban en una casa al cuidado de otras personas, ya fueran conocidas o no.

 

Podríamos poner muchos más ejemplos y contar más casos que hemos vivido con nuestros clientes. En el 90% se da el mismo factor, estrés y miedo. Por lo tanto, no tiene ningún sentido reñir o castigar a un perro por esto. Solamente aumentaremos su malestar y alargaremos el problema el tiempo.

En lugar de ello debemos ofrecer a nuestro perro EMPATÍA, AYUDA y TIEMPO.

 

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descanso

LA IMPORTANCIA DEL DESCANSO EN LOS PERROS

El descanso es fundamental para todos los seres vivos, incluidos los perros. Al igual que los humanos, los perros necesitan períodos regulares de sueño para mantener un buen estado de salud y funcionamiento óptimo.

Cuando una familia tiene un bebe, la priorida maxima es el descanso del recien nacido. La casa esta adaptada para el descanso preparando un entorno muy tranquilo, con pocas luces, pocos ruidos ya que esto ayudara a mantener el descanso al máximo. La familia se comporta de manera muy tranquila, suele hablar en un tono bajo, intentan no montar muchos escandalos, ya que los primeros meses la importancia del descanso del recien nacido es muy importante.

Lamentablemente cuando llega un cachorro a una casa, normalmente se hace todo lo contraio, hay mucha excitación, muchos juegos, muchas ordenes y esto es lo que se le conoce como sobre estimulación temprana, que a la larga hara que ese cachorro descanse menos y el descanso sea peor.

El descanso adecuado es crucial para la salud y el bienestar de nuestros amigos caninos, ya que les permite recuperarse física y mentalmente, fortaleciendo su sistema inmunológico y contribuyendo a su felicidad y longevidad.

Los perros que de cachorro no pudieron descansar el tiempo necesario, normalmente son los perros que de adolescentes y de adultos, peor gestión hacen de las cosas del dia a dia, suelen ser perros con peor gestión emocional, mas nerviosos, incluso mas inseguros.

Aquí hay algunas razones clave por las que el descanso es esencial para los perros:

Recuperación Física:

Durante el día, cuando están despiertos los perros están activos, jugando, explorando y realizando actividades físicas. El descanso nocturno o los períodos de siesta les permiten recuperarse de estas actividades, reparar tejidos musculares y revitalizar su energía para el día siguiente.

Regulación del Estrés:

El descanso adecuado ayuda a los perros a regular su nivel de estrés. Al igual que los humanos, el sueño insuficiente puede aumentar los niveles de estrés en los perros, lo que puede llevar a problemas de comportamiento, ansiedad y otros trastornos.

Funcionamiento Cognitivo:

El sueño es crucial para el funcionamiento cognitivo de los perros. Durante el descanso, el cerebro procesa y consolida la información adquirida durante el día, lo que contribuye al aprendizaje, la memoria y la resolución de problemas.

Salud General:

El descanso adecuado es vital para la salud general de los perros. Un sueño insuficiente puede debilitar su sistema inmunológico, haciéndolos más susceptibles a enfermedades y trastornos de salud.

Los cachorros y los perros ancianos necesitan tener más momentos de descanso, que un perro adulto, y es crucial que los tutores fomenten que puedan tener la posibilidad de conseguir dormir más, ya que repercute en muchos aspectos como ya hemos visto.

Fases del Sueño en los Perros

Al igual que los humanos, los perros pasan por diferentes etapas del sueño, cada una con características distintivas. 

Comprender estas fases es fundamental para proporcionar un entorno de descanso adecuado para nuestros amigos peludos. A continuación, se describen las principales fases del sueño en los perros:

Fase de Sueño No REM (Rapid Eye Movement):

Esta fase inicial del sueño es caracterizada por un movimiento ocular mínimo y una actividad cerebral más lenta. Durante esta etapa, los perros experimentan un sueño ligero del que pueden despertar fácilmente. La fase de sueño No REM es importante para el descanso inicial y la relajación muscular.

Fase de Sueño REM (Rapid Eye Movement):

La fase de sueño REM es donde ocurre la mayoría de los sueños en los perros y sueñan con lo que han vivido, es decir, de las experiencias que han tenido.

Las experiencias que reviven en esta fase pueden ser positivas como negativas y es donde consolidan la memoria y el aprendizaje, para sus futuras experiencias. 

Durante esta etapa, los ojos de los perros se mueven rápidamente bajo los párpados, y la actividad cerebral es similar a cuando están despiertos. 

Los músculos de los perros están temporalmente paralizados durante esta fase para prevenir que actúen en sus sueños, lo que sugiere que están viviendo experiencias en sus sueños, al igual que los humanos.

En esta fase la temperatura corporal del perro disminuye como ahorro de energía, empiezan a liberarse hormonas y las células pueden empezar su reposición promoviendo su longevidad. 

Fase de Sueño Profundo:

Esta fase es la más reparadora para los perros. Durante el sueño profundo, el cuerpo y el cerebro se recuperan completamente. La respiración se vuelve más lenta y regular, y los perros son menos propensos a despertarse ante estímulos externos.

Fase de Despertar:

Al final de cada ciclo de sueño, los perros pueden pasar por una breve fase de despertar antes de volver a dormirse. 

Durante este tiempo, pueden cambiar de posición, estirarse o simplemente despertarse momentáneamente antes de volver a dormirse.

Cómo Mejorar el Descanso de los Perros

Para asegurar que nuestros amigos caninos disfruten de un descanso adecuado, es importante proporcionarles un entorno cómodo y seguro para dormir. 

Aquí hay algunas formas de mejorar el descanso de los perros:

  • Cama cómoda: Proporciona una cama suave y cómoda donde tu perro pueda descansar y relajarse.
  • Ambiente tranquilo: Crea un ambiente tranquilo y relajado en el área de descanso de tu perro, lejos del ruido y las distracciones.
  • Rutina de sueño: Establece una rutina regular de sueño y vigilia para tu perro, lo que ayuda a regular su reloj biológico y mejorar la calidad del sueño.
  • Ejercicio necesario: Asegúrate de que tu perro tenga la posibilidad de elegir si quiere hacer ejercicio durante el día, esto le ayudará a promover un sueño reparador por la noche.
  • Visitas al veterinario: Programa visitas regulares al veterinario para garantizar que tu perro esté en buena salud y abordar cualquier problema de sueño o comportamiento.

El descanso adecuado es esencial para la salud y el bienestar de los perros.

Proporcionar un entorno cómodo y seguro para dormir, así como establecer una rutina regular de sueño y vigilia, ayudará a garantizar que nuestros amigos peludos disfruten de un sueño reparador y revitalizante. 

Al comprender las diferentes fases del sueño en los perros, podemos mejorar su calidad de vida y fortalecer nuestro vínculo con ellos.

 

¿Necesitas ayuda personalizada? No te quedes solo con la información del blog. En nuestra sección «¿Cómo trabajamos?« te explicamos paso a paso cómo transformamos la relación con tu perro con sesiones a domicilio y sesiones practicas adaptadas a la necesidad de cada familia.

¡Cualquier duda, puedes ponerte en contacto con nosotros, estaremos encantados de intentar ayudarte!

perros y gatos

CONVIVIR ENTRE PERROS Y GATOS

Convivir con perros y gatos cada día es algo más habitual.

Cada día son más las familias multiespecie en las que juntamos perros y gatos, ( incluso mas especies.. conejos, coballas, loros..).

Esta situación puede generar ciertos problemas si no tenemos en cuenta que son unas especies muy distintas entre sí, pero con paciencia, comprensión, educacion amable, respeto y algunas estrategias específicas es posible una buena relación y convivencia en armonía dentro de un mismo hogar.

Que ambas partes puedan sentirse seguras y cómodas en el hogar es la base de una relación exitosa y en armonía.

Lo último que deseamos es que ninguna parte tenga una relación basada en el miedo hacia la otra parte.

Lo primero que debemos comprender es que los 🐕 y los 🐈‍⬛ son animales con naturalezas y comportamientos diferentes.

Los perros son animales sociales que tienden a establecer jerarquías y a buscar la aprobación de su tutor.

Por otro lado, los gatos son animales más independientes y territoriales, que valoran su espacio personal y pueden ser más selectivos en sus interacciones sociales.

 

PRIMEROS PASOS ENTRE PERROS Y GATOS

Una introducción gradual y controlada es una de las primeras cosas que tenemos que tener en cuenta para una convivencia exitosa. 

Es importante no forzar el encuentro entre ambas mascotas desde el principio. Incluso podría ser recomendable las primeras horas/días dejarlos en estancias o habitaciones separadas, para que puedan explorar ese nuevo entorno de manera calmada sin sentirse amenazada por la presencia de la otra especie.

Utilizar barreras físicas como puertas, vallas o portones para evitar el contacto directo puede ser algo bastante útil, siempre bajo nuestra supervisión.

Tener su propio espacio donde pueda retirarse y sentirse seguro es algo crucial, sobre todo los primeros días. Esto incluye áreas para dormir, comer y jugar. 

Proporcionar lugares elevados para los gatos, como estantes o torres de rascado, les permite alejarse de los perros si se sienten abrumados o estresados.

La convivencia entre perros y gatos conlleva tiempo y paciencia. 

Es posible que al principio ambas mascotas muestren cierta desconfianza o territorialidad, pero con el tiempo y la exposición gradual, es probable que se acostumbren mutuamente y desarrollen una relación respetuosa.

 

CONSTRUIR UNA BUENA RELACIÓN ENTRE PERROS Y GATOS

Cuando llegue el momento de permitir que perros y gatos interactúen, es crucial supervisar cuidadosamente sus interacciones y reforzar el comportamiento deseado con elogios y recompensas.

No deberíamos de intentar que las interacciones sean demasiado excitantes, porque como ya sabemos, los niveles de estrés (positivo o negativo) no harán más que hacer que alguno de los dos o ambos puedan disparar sus conductas instintivas, necesitamos que las interacciones sean lo más calmadas posibles.  

Si ambos animales muestran signos de tensión o agresión, es importante intervenir de manera calmada y separarlos sin castigar a ninguno de los dos.

Exponer a perros y gatos a experiencias positivas juntos puede ayudar a fortalecer su vínculo y fomentar una convivencia armoniosa. Esto puede incluir paseos juntos, sesiones de juego supervisadas y tiempo compartido en el mismo espacio bajo una supervisión cercana.

Promover momentos de calma, como dormir la siesta, leer un libro en un ambiente tranquilo y relajado sería muy positivo, para tener una asociación entre ellos, como algo relajante y placentero.

Tener rutinas predecibles y estructura en la vida diaria de los animales puede ayudar a reducir el estrés y la ansiedad, lo que a su vez puede favorecer una convivencia más tranquila. 

Establecer horarios regulares para la alimentación, el ejercicio y el tiempo de juego puede proporcionar a perros y gatos un sentido de seguridad y estabilidad en su entorno compartido.

 

ESTIMULACIÓN MENTAL Y FÍSICA

Proporcionar juguetes interactivos, sesiones de juego y oportunidades para explorar el entorno puede ayudar a prevenir el aburrimiento y el comportamiento destructivo, y también puede promover una convivencia más armoniosa al permitir que ambas mascotas liberen energía de manera positiva.

Los perros y gatos necesitan estimulación mental y física para mantenerse felices y saludables. 

Jugar con juguetes interactivos, perseguir objetos y trepar son actividades físicas importantes para los gatos  para mantenerse en forma y prevenir la obesidad.

La estimulación mental es crucial para los gatos, ya que son animales curiosos y activos. Proporcionarles un entorno enriquecido con juguetes, rascadores, estructuras para trepar y escondites promueve el juego, la exploración y la satisfacción de sus instintos naturales de caza. 

Darle a un perro diariamente la posibilidad de ejercitarse si quiere reduce el riesgo de enfermedades relacionadas con la inactividad, como la obesidad, la diabetes y los problemas cardíacos.

En los perros los juegos de inteligencia, la exploración de nuevos entornos estimulan su mente y promueven el desarrollo cognitivo.

Proporcionarles oportunidades para ejercitarse, jugar, explorar y pensar activamente ayuda a mantener su salud física, promueve el desarrollo cognitivo y emocional, y fortalece el vínculo entre las mascotas y sus dueños.

 

CONCLUSIÓN

Es importante fomentar el respeto mutuo entre perros y gatos. 

Esto significa enseñar a los perros a respetar el espacio y los límites de los gatos, y viceversa. 

Se puede lograr mediante el uso de comandos de obediencia básicos como «siéntate» o «quieto», por ejemplo; a la hora de ponerles de comer para que uno no invada o estrese al otro mientras come, podemos utilizar barreras físicas para marcar límites respetuosos, y recompensando el comportamiento respetuoso hacia la otra mascota.

En resumen, una convivencia armoniosa entre perros y gatos requiere paciencia, comprensión y esfuerzo por parte de los tutores. 

Dedicar tiempo de calidad y atención a las necesidades individuales de cada mascota, es posible crear un ambiente en el que perros y gatos puedan vivir juntos de manera pacífica y feliz.

 

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cachorro

EL PROFUNDO APRENDIZAJE DEL CACHORRO PARA SU FUTURO COMO ADULTO

APRENDIZAJE DE UN CACHORRO

Entender como es el aprendizaje de un cachorro es clave para entender cómo percibe el mundo y cómo se relaciona con su entorno. Pero también para evitar problemas de convivencia familiar o en sociedad.

El hecho de que las personas enseñemos a los perros lo que pensamos que está bien o mal mediante refuerzos positivos y negativos dista mucho de la forma natural de la que aprenden los perros, de ahi la gran diferencia de educar o adiestrar.

LICENCIA DE CACHORRO

Sabemos que aprenden de varios modos, pero lo que es fundamental para el aprendizaje son las experiencias y la asimilación de estas. Cometer errores también forma parte de los aprendizajes, algo que en ocasiones parece que se nos olvida. Los perros muchas veces aciertan y en otras se equivocan. Lo importante es entender que si su estado y sus capacidades son adecuadas aprenderá de forma correcta.

En líneas generales podemos afirmar que el exceso de control y el privar al perro de experiencias ya sea por inseguridad, falta de confianza o conocimiento, o por cualquier otro motivo, puede evitar conflictos, problemas o algún accidente pero no va a ayudar al perro en su proceso de maduración y en sus aprendizajes.

Es por este motivo que lo ideal es buscar un equilibrio entre lo que realmente es necesario evitar y lo que debería experimentar.

Muchos de los problemas futuros tienen su origen en los primeros meses de vida del perro y es por ello que es de vital importancia evitar generar esos problemas previniéndolos de forma temprana. Algunos de estos problemas pueden tener origen en una hiperestimulación temprana del cachorro, es decir, exceso de exposición a estímulos y o actividades que no son aconsejables para un cachorro por edad y capacidad.

CACHORRO SOBRE ESTIMULADO

Dos factores muy importantes a tener en cuenta para que un cachorro aprenda correctamente son sus capacidades y el tiempo. Sus capacidades de cachorro son mínimas y van aumentando con el tiempo pero ellos no tienen mucha capacidad de asimilación por lo que lo ideal es procurarles un entorno adecuado y paseos con pocos estertores y pocas experiencias. De este modo podremos aumentarlas de forma progresiva y gradual a medida que va creciendo y pasando de una etapa de desarrollo a otra.

Si un cachorro pasa mucho tiempo en la calle y tiene demasiadas experiencias para su capacidad aprenderá menos y peor que si son pocas.

Además para que exista aprendizaje es necesario el descanso de calidad para una buena posterior asimilación de las experiencias y conocimientos. Si el cachorro después de tener experiencias no tiene calma o posibilidad de reeditar y asimilar correctamente por falta de descanso no aprenderá correctamente.

Por lo tanto podemos afirmar que la mejor forma de que un cachorro aprenda las cosas y acabe siendo un perro maduro con herramientas para evitar conflictos y una buena gestión emocional es entender las características, capacidades, incapacidades y cubrir las necesidades en cada etapa de desarrollo desde que el cachorro nace hasta que madura aproximadamente a los dos años, dos años y medio.

Si un cachorro tiene la oportunidad de pasar por sus distintas etapas de desarrollo en un entorno y condiciones adecuadas, sintiéndose seguro y en una convivencia sin altos niveles de estrés y/o miedos, obtendrá al llegar a la madurez herramientas suficientes como para convivir en sociedad sin problema. Y esto ayudará mucho en la convivencia y en el día a día a la sociedad y al perro el resto de su vida.

A la hora de educar a un cachorro lo primero es empatizar y comprender a nuestro cachorro para evitar cometer errores para que no crezca inseguro o con altos niveles de estrés, nada que ver con clases de obediencia o adiestramiento.

Valores como la empatía y el respeto, entender sus necesidades, saber cómo se comunican los perros, qué es un paseo de calidad, cómo procurarle bienestar entre otras cosas, es lo que va a hacer del cachorro un futuro perro maduro con saber estar, que sabe cómo relacionarse con personas y otros perros, que entiende lo que son las cosas y cómo funciona el mundo que le rodean, que te escucha y comprende y tiene una buena capacidad de gestión emocional.

 

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asegurar entorno

COMO MEJORAR EL PASEO: ASEGURAR ENTORNO

En ocasiones los perros tienen problemas de gestión emocional en la calle por no asegurar entorno y tienen un exceso de miedo , generalmente por inexperiencia o malas experiencias, en definitiva pobres o malos aprendizajes. Un perro que se enfrenta diariamente a un entorno que le supera pronto acaba empeorando si no consigue ASEGURAR ENTORNO.

Para que un perro pueda asegurar entorno como; (casa, calle, parque, segunda residencia, etc..) necesita tener la oportunidad de estar en este entorno con estímulos muy bajos (lo más relajado posible) y muy poco tiempo las veces que sea necesario. Cada perro tiene sus tiempos. Y depende de la edad, el individuo y sus capacidades.

Cuando un perro puede asegurar entorno todo lo que ocurra en este entorno será mucho más fácil de gestionar, (niños, perros, patinetes…) ya que el entorno está asegurado.

Cuando un perro tiene el entorno asegurado comienza a sentir interés por lo que hay más allá de su zona asegurada y esto normalmente lleva a expandir su zona de confort y a seguir asegurando el entorno más allá.

Es importante tener en cuenta que los perros aseguran el entorno de forma periférica y circular, de modo que no debemos asegurar entorno en una sola dirección, si no del epicentro asegurado hacia el exterior.

 

¿QUÉ ES NECESARIO PARA ASEGURAR ENTORNO?

IR POCO A POCO, al ritmo que marca el perro y dejando libertad total de poder volver y rehacer el camino.

TIEMPOS CORTOS DE EXPOSICIÓN al cabo del día. Lo exponemos poco tiempo al entorno para que no se vea superado.

UN BUEN REFERENTE que aporte calma, confianza y sepa cómo actuar y ayudarle.

EXPERIENCIAS DE BAJA INTENSIDAD que no aporten estrés y miedo.

DESCANSO de calidad y suficiente. Para esto es necesario que duerma más de 12 horas y haya calma en casa.

  

IR POCO A POCO:

A su ritmo, sin prisa, dándole siempre una referencia corporal de calma o de hacia dónde nos gustaría dirigirnos sin meter prisa o hacer uso de la correa. Estamos ahí para acompañar y retener la correa para que no se meta en problemas.

El perro nos dirá cuando está interesado en algo o en seguir el paseo o si se ve superado. Al principio costará más y poco a poco irá dando pasos más largos probablemente. No desesperar al principio es muy importante.

Podemos empezar por un paseo o dos al día. Dependerá de la gestión que haga el perro de la calle. Podemos colocar empapador por un tiempo o resignarnos a limpiar unos pises durante unos pocos días.

Si el ritmo que marca el perro es lento nos adaptamos a su ritmo, si es excesivamente rápido deberíamos manejar la correa declarando el paso y aportar calma, puesto que a un ritmo rápido es muy difícil por no decir imposible asegurar entorno.

Es muy importante la libertad de decisión y movimiento a la hora de asegurar entorno por lo que si el perro va atado necesitaremos hacer muy buen manejo de correa para no entorpecer el proceso y añadir estrés al paseo. 

 

TIEMPOS CORTOS DE EXPOSICIÓN:

Los perros necesitan salidas cortas y a horas en las que no hayan en la calle grandes estresores. La cuestión es entender que es mejor hacer pocos paseos al día y cortos que hacer pocos y muy largos.

De este modo conseguimos no superar al perro en su umbral de miedo o capacidades y por otro lado conseguimos tiempo de descanso y asimilación durante los tiempos de paseo y exposición que permiten un buen aprendizaje para poder asegurar entorno.

Tiempos cortos de 5 a 10 o 15 minutos si el perro está gestionando bien y disfrutando de la calma y a medida que mejora ir subiendo poco a poco de forma gradual intentando evitar que se vea superado ni en tiempo ni en estímulos.

 

UN BUEN REFERENTE:

Necesitan de nuestra ayuda, comprensión y colaboración para asegurar entorno. Nunca hemos visto un perro perder miedos o ganar en confianza a base de exigencias, castigos, control excesivo, correcciones o al que se le obliga a enfrentarse constantemente a cosas que le dan miedo.

Al contrario, los perros necesitan un buen referente de calma, entornos adecuados, experiencias, observación, aprendizajes y calma.

Un buen referente hace buen manejo de correa, se comunica estupendamente con su perro y aporta calma y bienestar. Aporta confianza al perro y le hace entender que es un buen compañero que le comprende y en quien apoyarse cuando haga falta. Por supuesto, no hace falta decir que un buen referente nunca castiga a su perro por tener miedo.

 

EXPERIENCIAS DE BAJA INTENSIDAD:

Para que un perro disfrute del paseo y de la socialización es necesario que el perro se sienta seguro y eso pasa por asegurar entorno antes.  Para que las experiencias no sean muy intensas debemos buscar las horas más tranquilas y con menos estresores.

Demasiados estímulos, mucho tiempo de paseo, pueden hacer que el perro salga constantemente a la calle en un estado de alerta, o al menos, demasiado excitado, lo que hace que no pueda olfatear y captar información del entorno.

En ocasiones, si el perro no olfatea podemos fomentar el uso del olfato aportando calma o decelerando el paso del paseo nosotros con el uso de la correa, acercándonos a zonas y quedándonos parados durante minutos para provocar una bajada tensión y estrés y que el perro deje de usar la vista y baje el hocico al suelo con la intención de olfatear.

Esto funciona mejor en zonas en las que hay más orines u olores que en suelos limpios. Puede ayudarnos perros equilibrados y tranquilos de cualquier edad.

 

DESCANSO DE CALIDAD:

Es vital para el aprendizaje y la asimilación de conceptos. Para que el aprendizaje sea el correcto los perros deben reeditar las experiencias vividas y asimilarlas de forma adecuada. Para ello es necesario el descanso de calidad por lo que debemos fomentarlo en el hogar a través de un buen ambiente tranquilo y seguro además de procurarle varias zonas de descanso al perro para que pueda elegir el lugar que no siempre será el mismo.

Cuantos más sitios tenga disponibles para descansar y más cómodos y confortables sean mejor. Lo ideal es que tengan variedad en cuanto a confort, alturas, tamaños, ventilación, temperatura de modo que pueda elegir entre su cama en el suelo al sol o a la sombra, el sofá, el suelo fresco o incluso nuestra cama. 

Hemos visto muchos casos en los que el perro no quería salir a pasear porque pasaba miedo a diario en la calle.

Un error que solemos cometer las personas es querer que el perro no tenga miedo y disfrute pero es que no disfruta y tiene miedo por lo que o le ayudamos a asegurar entorno y vemos resultados con el tiempo o nunca avanzará en la calle y si lo hace será de una forma mucho más lenta y tortuosa. 

Para terminar dos consejos  para asegurar entorno que parecen obvios, pero que a veces no se tienen en cuenta. Ofrece el paseo a distintas horas para ver cuales son las que prefiere salir el perro y nunca le obligues a salir y pasear si no quiere.

Si le obligas lo más probable es que a la próxima no quiera hacerlo, por lo que te aconsejamos probar a ofrecerle el paseo en otro momento del día.

 

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miedo en perros

MIEDO EN PERROS. ¿COMO PUEDO AYUDARLE?

Lo primero que habría que valorar antes de querer ayudar a nuestro perro, sería entender que es el miedo .

El miedo es una emoción caracterizada por una intensa sensación desagradable provocada por la percepción de un peligro, real o supuesto, presente, futuro o incluso pasado. 

El miedo en perros, como en las personas, es una herramienta que nos ayuda a ser cautos, de ahí que no crucemos la calle sin mirar o nos tiremos de un balcón; por miedo a que nos pase algo.

Todos nacemos con predisposición a tener miedo, es una herramienta fantástica para sobrevivir; es natural tener miedo, sobre todo en edades tempranas. 

El miedo se cimenta en dos componentes: uno genético y otro adquirido

Es muy importante entender que en el día a día siempre hay experiencias positivas y negativas, y lo más importante es saber gestionar estas experiencias para no convertirse en traumáticas. 

Nuestras experiencias son las que condicionarán a que tendremos miedo: “aprenderemos” a tener miedo a algunas cosas más allá de nuestros miedos innatos o ancestrales.

La máxima expresión del miedo es el terror. Además, el miedo está relacionado con la ansiedad y el estrés. El estrés es la respuesta del organismo a un cambio y NO es específico, sino individual.

El estrés es la herramienta que permite al cuerpo adaptarse al ritmo diario. Sin estrés no podríamos vivir.

Lo que sí que debería de preocuparnos es la gestión del estrés y muy especialmente lo que se conoce como estrés crónico.

 

Señales de miedo en perros más comunes

Cola entre las piernas; Orejas hacia atrás; Temblores; Jadeos; Huida; Inmovilización; Salir corriendo o se muestra hiperactivo ante la imposibilidad de escapar; Ladra constantemente en tandas largas y nerviosas, ladrido penetrante, molesto.

Se manifiestan también de otras formas, tanto en actividad, como en lenguaje corporal y comportamiento.

 

Miedo en perros más comunes

El miedo en perros puede aparacer en cualquier situación, en función del momento, el entorno y el estado emocional, y sobre todo en edades tempranas, un cachorro al tener menos experiencias e información de estas y de los estimulos que le rodean, es mas facil que tenga mas miedos.

Ruidos inesperados, amenazas y castigos, discusiones externas, la soledad, ir atados sin posibilidad de escapar, estímulos sensoriales demasiado intensos, novedades externas, dueños inseguros, miedos heredados, mala manipulación, todo estos motivos pueden hacer aparecer el miedo en perros.

 

Tipos de miedo en perros e intensidades

El miedo en perros podemos catalogarlos en tres tipos:

MIEDO BAJA INTENSIDAD:

– Este miedo es BUENO. Es adaptativo y ayuda a ser cauto.

– Usa las señales de calma.

– Quiere investigar pero no se atreve.

– Avanza lento, retrocede rápido.

– Ante esos miedos, no darle importancia, no hablarle, ni mirarle.

– Actitud calmada ( SER BUEN REFERENTE ).

 

MIEDO MEDIA INTENSIDAD:

– Muestra inseguridad

– Intenta hacer señales de calma.

– Aparecen síntomas de estrés; movimiento, saltar, coger cosas con la boca, rascarse, jadeo…

– Gruñe y amenaza a lo que le da miedo, quiere que se aleje.

– Si no supera el miedo, este empeora.

– El estrés activa la amígdala.

 

MIEDO ALTA INTENSIDAD:

– Lanza bocados a lo que le asusta

– NO emite señales de calma.

– Posiblemente dejó de ladrar y pensar; su objetivo es que se aleje lo que le da miedo o huir.

– Es posible que muerda lo que tiene cerca (correa, persona, perro..).

 

Comportamientos asociados al miedo en perros

Agresividad; Dependecia; Hiperactividad, Re-atividad, Egocentrismo/Hipersociabilidad; Indefensiñon aprendida; Estereotipias, comportamientos compulsivos…

 

Cómo ayudar a nuestro perro

La única manera que tenemos las personas de poder ayudar a nuestro perro cuando tiene miedo es comprender de dónde viene el miedo, cómo actuar para no generarle más miedo al perro y en todo caso ayudarle para que pueda superarlo o al menos gestionarlo mejor.

Una de las claves es intentar conseguir que el perro sea más seguro de sí mismo, confíe en sus entornos más próximos y que confíe más en la familia para que cuando se den estas situaciones que le provocan miedo ( petardos, viento, lluvia, otros perros, una bici…), el perro sepa gestionarlo de la mejor manera.

¿ Alguien se imagina estar asustado y nervioso y la persona en la que confías, te chille, te grite te golpeé? Pues esto se suele hacer cuando un perro está nervioso y asustado; nosotros le reprimimos, con las fatales consecuencias que puede traer esto 😵‍💫

Cuando un perro está asustado, necesita que alguien comprenda su miedo, que no pretenda que no lo exteriorice ni que sea reprimido y que le aporten toda la calma posible.

El miedo en perros se trabaja siempre desde el respeto y la empatía, jamás desde el castigo.❤️

Nuestra formación y experiencia en miedo en perros es amplia y actualizada. Si tienes un perro con problemas de gestión emocional, no dudes en contactar con nosotros.

 

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