Viajar con tu perro

VIAJAR CON TU PERRO: GUÍA PARA UNAS VACACIONES FELICES Y DE CALIDAD

Guía Completa para Viajar con tu Perro y Disfrutar al Máximo

¿Sueñas con viajar con tu perro sin estrés, disfrutando de cada momento y asegurando su bienestar? Con una buena preparación, planificación y educación canina amable, tu compañero de cuatro patas y tú podréis vivir aventuras inolvidables juntos.

Es muy frecuente, que en epocas de vacaciones, muchos clientes nos llaman porque su perro durante las vaciones se comporta de manera distinta, o «peor», y en muchos casos es porque a la hora de viajar con tu perro no hemos tenido en cuenta que todos esos cambios en las rutinas del día a día del perro se ven totalmente modificadas de un día  para otro y acaba repercutiendo en el bienesta emocional del perro y que como ya sabemos esto desenboca en cambios en sus comportamientos.

Esta guía completa está pensada para que organices tus próximas vacaciones y puedas viajar con tu perro en cualquier lugar de España, desde la primera idea hasta el regreso a casa.

Planificar unas vacaciones con tu perro puede ser tan emocionante como preparar un viaje con tu mejor amigo… porque, en realidad, eso es exactamente lo que estás haciendo.


Tanto si es la primera vez que viajas con un cachorro como si lo haces con un perro adulto con experiencia en aventuras o con un perro senior con sus caracteristicas y limitaciones por la edad o por alguna enfermedad , la clave está en que ambos disfrutéis del viaje sin estrés y de forma segura.

En este artículo encontrarás una guía completa de como viajar con tu perro desde la preparación previa, pasando por el trayecto y la estancia, hasta el regreso a casa. Todo ello desde un enfoque de educación canina respetuosa, basada en la etología canina moderna y el adiestramiento positivo.


Viajar con tu perro por primera vez: cachorro, adulto y senior

La experiencia de viajar con tu perro cambia bastante si es un cachorro o un perro adulto o un perro senior. Conocer las diferencias te ayudará a anticipar necesidades y evitar sorpresas.

Ventajas de viajar con un cachorro

  • Alta capacidad de adaptación y aprendizaje de nuevas rutinas.

  • Socialización temprana: se familiariza con entornos, personas y sonidos distintos.

  • Más facilidad para introducir hábitos de viaje positivos.

Retos de viajar con un cachorro

  • Necesidad de más paradas y atención a sus necesidades fisiológicas.

  • Posible inseguridad ante ciertos estímulos nuevos.

  • Riesgo de mareos o nerviosismo en transporte.

  • Tener suficientes y buenas rutinas de descanso.

  • Requieren más supervisión para evitar experiencias negativas.

💡 Tip de etología canina: Las experiencias de viaje durante la etapa sensible (hasta los 3-4 meses) influyen en cómo el perro percibirá los desplazamientos en el futuro.

Ventajas de viajar con un perro adulto

  • Mayor tolerancia a trayectos largos si está habituado.

  • Rutinas consolidadas que facilitan la adaptación.

  • Conocimiento previo de sus reacciones ante viajes.

Retos de viajar con un perro adulto

  • Menor flexibilidad para aceptar cambios si no ha viajado antes.

  • Posible ansiedad si se interrumpen sus rutinas habituales.

  • Necesidad de refuerzo extra para situaciones nuevas.

Ventajas de viajar con un perro senior

  • Suele disfrutar más de actividades tranquilas y pausadas.

  • Mayor experiencia y serenidad ante entornos nuevos si ha viajado antes.

  • Menor tendencia a sobreexcitarse, lo que facilita el descanso.

Retos de viajar con un perro senior

  • Posibles problemas de movilidad que requieren adaptar el itinerario.

  • Mayor sensibilidad a temperaturas extremas y cambios de clima.

  • Necesidad de medicación o visitas veterinarias más frecuentes.

  • Fatiga más rápida, por lo que los desplazamientos largos deben incluir pausas más regulares.

 

💡 Tanto si el perro es muy joven, como si es de edad avanzada, la máxima prioridad sería adaptarnos a sus caracteristicas y necesidades durante el viaje como durante los dias siguientes.


Preparación previa al viaje: la clave del éxito

La adaptación ambiental y la socialización en casa son esenciales para que el perro esté listo para el cambio de entorno.

La planificación es esencial para que viajar con tu perro sea una experiencia positiva. Antes de partir, dedica tiempo a:

  • Socialización progresiva: expón a tu perro a diferentes sonidos, olores y entornos.

  • Acostumbrarlo al transporte: haz viajes cortos en coche, tren o incluso transporte público si lo vas a usar.

  • Practicar rutinas fuera de casa: paseos en diferentes horarios y zonas para que se habitúe a la flexibilidad.

  • Adaptación ambiental: si vas a un destino con clima distinto, simula cambios de temperatura en casa para que se familiarice.

  • Chequeo veterinario: revisa su estado de salud y vacunas. Si viajas a zonas rurales, pregunta por protección extra frente a parásitos.

  • Normalizar y positivizar el uso de transportín o arnes de coche: presentarle de maner gradual el uso de ambos, empezando en casa y luego en paseos cortos en el coche para una buena habituación.

📌 Nota local: En la Comunidad Valenciana, la normativa exige que el perro viaje en condiciones que eviten distracciones al conductor, lo que incluye transportín, cinturón de seguridad o rejilla separadora.


Durante el viaje: bienestar y disfrute

Aquí entramos en la parte más práctica: mantener el bienestar del perro mientras os desplazáis y os adaptáis al nuevo destino.

Cuando ya estás en marcha, mantener ciertas rutinas ayudará a que tu perro se sienta seguro.

Mantener rutinas básicas

  • Respeta horarios aproximados de comida, descanso y paseo.

  • Proporciónale descansos frecuentes en viajes largos.

  • Evita sobrecargarlo de estímulos los primeros días, sobretodo al perro joven.

Enriquecimiento sensorial

  • Deja que explore el entorno con seguridad.

  • Utiliza juguetes y mordedores conocidos para transmitir calma.

  • Realiza actividades olfativas, como esparcir premios en el alojamiento para ahcer un juego de olfateo y pueda relajarse y coger información del nuevo entorno.

Transporte y alojamiento

  • En coche: usa transportín homologado o arnés de seguridad.

  • En tren: revisa la normativa de Renfe sobre mascotas.

  • En avión: consulta condiciones de la aerolínea y prepara la jaula de viaje con antelación.

  • En hoteles y alojamientos pet-friendly: confirma con antelación sus políticas y servicios.

Manejo del estrés

  • Observa señales como jadeo excesivo, lamidos o inquietud.

  • Refuerza conductas tranquilas con premios y caricias.

  • Crea una “zona segura” en el alojamiento con su manta y juguetes para fomentar la calma y el descanso.

En coche

  • Pausas cada 2 horas para que estire las patas y haga sus necesidades y beber agua.

  • Nunca dejarlo solo dentro del coche, especialmente en epocas de verano y calor.

  • Controlar temperatura ambiental, los perros se deshidratan con mucha rapidez.

Alojamiento pet-friendly

  • Confirmar si aceptan perros y si hay normas específicas.

  • Valorar alojamientos cercanos a parques o zonas verdes para facilitar los paseos.


El regreso a casa: adaptación sin ansiedad

Después de unas vacaciones, tanto tú como tu perro necesitáis un periodo de transición.

Viajar con tu perro implica también ayudarle a reinsertarse en su rutina habitual.

  • Retoma horarios de paseos, comidas, descanso y soledad progresivamente para que no note un cambio brusco.

  • No saturarlo de actividad el primer día de regreso.
  • Mantén actividades agradables los primeros días para prolongar la sensación positiva.

  • Ofrece descanso extra si el viaje ha sido intenso.

  • Evita salidas excesivamente largas hasta que vuelva a estar cómodo.

  • Si el perro ha estado más tiempo contigo durante el viaje, puede mostrar signos de ansiedad por separación al volver a la rutina laboral. Practicar ausencias cortas y aumentar gradualmente.

Conclusión: viajar con tu perro es posible y enriquecedor

Viajar con tu perro puede convertirse en una de las experiencias más enriquecedoras que compartáis. Con una planificación consciente, educación amable basada en el refuerzo positivo y respeto por su bienestar, disfrutaréis de cada destino sin estrés y con momentos que recordarás siempre.

Planifica, adapta y sobre todo, disfruta del camino de viajar con tu perro. Porque las mejores vacaciones no son las que se viven solo, sino las que se comparten con quien más quieres, aunque tenga cuatro patas y un hocico curioso.

¿Necesitas ayuda personalizada? No te quedes solo con la información del blog. En nuestra sección «¿Cómo trabajamos?« te explicamos paso a paso cómo transformamos la relación con tu perro con sesiones a domicilio y sesiones practicas adaptadas a la necesidad de cada familia.

¡Cualquier duda, puedes ponerte en contacto con nosotros, estaremos encantados de intentar ayudarte!

soledad

EL NECESARIO APRENDIZAJE SOBRE LA GESTIÓN DE SOLEDAD

Problemas con la gestión de la soledad: Causas, Síntomas y Soluciones

Los problemas de gestión de soledad en los perros es un trastorno de comportamiento que afecta a muchas familias. 

Este problema con la soledad ocurre cuando un perro experimenta un nivel elevado de estrés al quedarse solo o ante la soledad sin sus tutores. Aunque puede parecer un problema menor, las consecuencias pueden ser significativas tanto para el perro como para su entorno. 

Comprender las causas, reconocer los síntomas y aplicar soluciones efectivas es crucial para manejar esta condición y garantizar el bienestar de todos los involucrados.

Como en la gran mayoría de conductas o comportamientos, puede no ser un único motivo; pueden haber múltiples factores y depende también de cada individuo; no todos son iguales.

Hay que entender que, como las personas, cada perro es distinto y hay perros con más o menos predisposición a gestionar mejor o peor ciertas situaciones; en este caso la soledad.

 

¿Cuáles son los problemas de gestión de soledad?

Los problemas con la gestión de la soledad es un estado de angustia que algunos perros sienten cuando no están en presencia de sus tutores.

Se caracteriza por comportamientos problemáticos que surgen como respuesta al miedo o el estrés asociado con la soledad. 

Los perros son animales sociales por naturaleza y suelen desarrollar fuertes lazos con sus familias humanas. 

Cuando estos lazos generan una dependencia excesiva, la separación y la soledad puede convertirse en una experiencia traumática.

 

Causas Comunes

         -Cambios en el entorno: Las mudanzas, los cambios en los horarios familiares o la llegada de nuevos miembros al hogar, como un bebé o una nueva mascota, pueden desencadenar los problemas de soledad o ansiedad por separación. Los perros son sensibles a los cambios y pueden percibir estas alteraciones como una amenaza a su estabilidad.

         -Experiencias traumáticas: Perros rescatados de refugios, situaciones de abandono o entornos abusivos tienen más probabilidades de desarrollar este trastorno. Estas experiencias pueden generar un miedo profundo a ser abandonados nuevamente.

         -Hipersensibilidad o dependencia: Algunas razas tienden a ser más propensas a desarrollar dependencia emocional debido a su naturaleza afectuosa o su historia como perros de trabajo en estrecho contacto con los humanos.

        -Falta de socialización: Los perros que no han sido expuestos a periodos regulares de separación durante su etapa de cachorro pueden tener dificultades para manejar la soledad cuando crecen.

        -No habituación a la soledad y la falta de descanso: Es muy frecuente que cuando llega un cachorro a una casa, los primeros días la familia se vuelca en jugar e interactuar de manera muy continua, y cuando nos tenemos que ir y dejarle solo, pasamos al otro extremo, el perro no está habituado a estar unas horas sin interacción y se estresa por la sensación de soledad, que deberíamos de haber normalizado los primeros días bajando simplemente la interacción y dejando que aprenda a ser autónomo.

       -Falta de entorno relajado: Los primeros dias deberiamos de preparar la casa para que el perro recién adoptado aprenda que ese entorno ( la casa entera o algunas zonas de la casa) son muy tranquilas y que puede dormir durante horas y sin distracciones, esto       ayudará a que pueda relajarse y dormir en ese entorno cuando nos vamos. Ejemplo: si para el cachorro/perro el salón es un entorno con muchos estímulos (luces, ruidos) y es la zona donde solemos jugar con él, de difícil manera se podrá relajar y dormir en ese entorno cuando nos vamos y se queda solo.

 

Síntomas

Un perro con problemas de gestión con la soledad puede exhibir una variedad de síntomas, algunos de los cuales son más evidentes que otros. A continuación, se detallan las conductas más comunes:

  • Ladridos excesivos o aullidos: Estos suelen comenzar poco después de que el dueño se va y pueden persistir durante horas.
  • Conductas destructivas: Masticar muebles, arañar puertas o romper objetos en un intento de escapar o aliviar su estrés.
  • Micción o defecación inapropiada: Incluso los perros habituados a hacer sus necesidades fuera de casa pueden tener accidentes debido al estrés.
  • Hipersalivación o jadeo excesivo: Estos son signos físicos de estrés que suelen aparecer junto con otros comportamientos ansiosos.
  • Intentos de escape: El perro puede intentar salir de la casa o el espacio donde está confinado, lo que a menudo resulta en lesiones.
  • Comportamientos ansiosos previos a la partida del dueño: Temblores, inquietud o seguir al cuidador de manera obsesiva.

 

Consecuencias si no se trata

Los problemas con la soledad no tratados pueden tener un impacto significativo en la vida del perro y de su familia. Además de los daños materiales y el estrés emocional que causa, el perro puede desarrollar problemas de salud como:

  • Pérdida de peso: Debido a la disminución del apetito o el gasto energético excesivo.
  • Problemas digestivos: Como diarrea provocada por el estrés crónico.
  • Lesiones: Causadas por intentos desesperados de escapar.
  • Deterioro emocional: Los perros pueden volverse más temerosos o desarrollar otros problemas de comportamiento.

 

Soluciones y Tratamientos

       Desensibilización detonantes de la salida:

Muchos perros empiezan a asociar ciertas señales (detonantes), como ponerse los zapatos o tomar las llaves, con la salida del dueño y ya empiezan a estar muy nerviosos. Para desensibilizar estos detonantes:

  • Realiza esas acciones sin salir de casa, como ponerse los zapatos, coger las llaves y luego sentarte a leer o ponerte los zapatos sin salir por la puerta. Hazlo de manera casual y repetitiva para que el perro deje de asociar esas acciones con tu ausencia.
  • Alterna las rutinas antes de salir para que el perro no anticipe tu partida.

 

       Condicionamiento positivo:

  • Proporcionar zona de descanso ( la casa entera sería lo ideal o alguna zona ); pocas luces y pocos ruidos: entorno chill, música relajante, todo el día, no solo cuando nos vamos.
  • El perro tiene que aprender/asociar que la casa es un entorno muy tranquilo y que el descanso es muy fácil, ya que cuando nos vamos, vamos a querer que esté tranquilo la mayor parte del tiempo y que descanse.
  • Estado emocional relajado en casa, quitar actividades que le sobre estimulen, si queremos que cuando se quede solo pueda estar relajado y dormir la casa tienen que estar asociada a esas experiencias.
  • Fomentar su independencia cuando estamos todos en casa; si queremos irnos y que durante 3 horas el perro sepa estar solo, hay q ir habituando y normalizando esto mismo cuando estamos en casa, de manera progresiva y rutinaria
  • Normalizar dejarle solo unos minutos porque nos metemos en el baño, dormitorio, cocina.. ya sea por que estamos fregando la casa, haciendo nuestras necesidades, etc…
  • Usar la palabra «ahora vengo» para cuando nos metemos en el baño, cocina, dormitorio durante unos minutos, puede ayudar a que lo asocie a qué en poco tiempo “vuelven” las personas y se podrá usar cuando nos vamos a ir de casa, pero primero hay que trabajarlo en casa en cortos espacios de tiempo.
  • Introducir periodos cortos de separación y aumentarlos gradualmente para que el perro aprenda a tolerar la ausencia de su dueño.
  • No iros todos a la vez, y el último se tiene que ir con el perro en un estado de calma total.
  • Asociar la separación con experiencias positivas, como juguetes interactivos rellenos de premios o golosinas especiales.

 

      Establecer rutinas:

  • Los perros prosperan con la estructura. Establecer horarios consistentes para las comidas, los paseos y el tiempo de juego puede ayudar a reducir sus niveles de estrés.

 

     Ejercicio y estimulación mental:

  • Proporcionar posibilidad de tener actividad física regular, como paseos relajantes con pocos estímulos y mucho olfateo, posibilidad de estar suelto con otros perros para cubrir sus necesidades sociales y de juego, esto ayuda a que el perro llegue a casa más relajado y promueve una mente calmada.
  • Juegos de olfateo o de estimulación mental antes de irse para que cuando nos vayamos el perro haya terminado y nos podamos ir cuando su estado sea de calma total.
  • Si usamos estos juegos para irnos, con el tiempo puede asociar ese juego con nuestra ausencia y no gustarle o convertirse en un detonante.

 

     Crear un espacio seguro:

  • Designar una zona específica donde el perro se sienta cómodo y seguro cuando esté solo. Esto puede incluir una cama cómoda, mantas y juguetes favoritos.

 

     Consultar a un profesional:

  • En casos graves, un etólogo o educador canino puede ser necesario. Pueden recomendar terapia conductual específica o, en algunos casos, medicamentos para ayudar a manejar la ansiedad.

 

     Evitar despedidas emocionales:

  • Salir y regresar a casa de manera calmada para no aumentar la ansiedad del perro. Ponerle nervioso cuando nos vamos no le ayudará a calmarse y llegar a casa y hacer un super evento de nuestra llegada tampoco le ayudará.. Las despedidas prolongadas pueden incrementar su estrés. Tanto las despedidas como nuestras llegadas tienen que ser de manera muy calmada, con interacción muy relajada. No ignorarlo al salir o al llegar. Saludar y despedirse de manera muy calmada.                                                                                                                               

Prevenir los problemas de gestión de soledad es más fácil que tratarlos una vez que se ha desarrollado. Algunas estrategias incluyen:

  • Socializar al cachorro desde una edad temprana: Exponer al perro a diversas situaciones, personas y entornos para aumentar su confianza.
  • Ausencia de soledad las primeras semanas y poca interacción: Se recomienda la ausencia de soledad las primeras semanas (3-4) ya que se va a encontrar en un entorno nuevo, pero a la vez tener poca interacción con el cachorro, normalizar el descanso y la baja interacción en nuestra presencia.
  • Acostumbrar al perro a estar solo: A partir de la tercera o cuarta semana podríamos practicar periodos de separación breves, al principio en zonas de casa (baño, dormitorio) durante pocos minutos las primeras veces y aumentar su duración gradualmente.
  • Proporcionar zona de descanso: Pocas luces y pocos ruidos: entorno chill, música relajante, todo el día, no solo cuando nos vamos. Es muy importante que el cachorro asocie el entorno de casa como un entorno de fácil descanso, ya que cuando nos vamos, necesitamos que esté relajado y se relaje en nuestra ausencia.
  • Irnos de manera progresiva y calmada: Es más fácil que el perro gestione mejor nuestra marcha, si lo hacemos de uno en uno y el último se espera a que el perro esté relajado antes de salir de manera muy calmada de casa.
  • Proporcionar juguetes y actividades: Dejar al perro con opciones de entretenimiento cuando esté solo; mordedores, snacks naturales. Si algún juguete le sobre excita mucho, no debería de estar presente cuando nos vamos ya que su presencia puede condicionar su estado emocional y estresarse más que relajarse

 

Conclusión

Los problemas con la soledad en los perros es un problema serio que requiere atención y compromiso por parte de los tutores. 

Con paciencia, consistencia y, cuando sea necesario, ayuda profesional, es posible manejar este trastorno y mejorar la calidad de vida tanto del perro como de su familia. 

Reconocer los síntomas temprano y tomar medidas adecuadas puede marcar una gran diferencia, fortaleciendo el vínculo entre el perro y su cuidador mientras se asegura una convivencia armoniosa y saludable.

 

¿Necesitas ayuda personalizada? No te quedes solo con la información del blog. En nuestra sección «¿Cómo trabajamos?« te explicamos paso a paso cómo transformamos la relación con tu perro con sesiones a domicilio y sesiones practicas adaptadas a la necesidad de cada familia.

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ansiedad por separación

ANSIEDAD POR SEPARACIÓN

ANSIEDAD POR SEPARACIÓN

Existen muchos problemas relacionados con la ansiedad por separación y no todos son iguales. 

No consideramos ansiedad por separación:

  • Cuando el perro no da signos durante la primera media hora.
  • Si los signos no escalan después de aparecer las señales y disminuyen o desaparecen.

En ocasiones los problemas que se presentan ya sean destrozos, micciones no deseadas o ladridos u otras señales no son provocados por problemas relacionados con la ansiedad por separación. Esto podría ser debido a una mala adaptación del perro a un nuevo hogar o recinto, a una etapa exploratoria en la vida del perro, a una acumulación de estrés o por picos de estrés agudo.

Cuando hablamos de ansiedad por separación, hablamos de uno de los problemas más graves que hemos tratado y que resulta un problema difícil de llevar para muchas familias.

Cuando el perro tiene este problema se caracteriza porque no lleva bien nuestra ausencia desde un primer momento y muestra señales durante los primeros minutos de partida.

Además suele dirigirse en todo momento hacia la puerta o lugar de salida por donde sabe que nos hemos ido. 

Este problema muestra un desajuste emocional cuando el perro se queda solo o sus referentes desaparecen. Aparece el miedo , el estrés y la ansiedad y puede manifestarse de muchas formas, ya sean ladridos, aullidos, destrozos, micciones, hiperactividad…

Para tratar este problema de ansiedad por separación lo primero que hacemos es valorar la vida completa del perro, para hacer una reducción de estrés en su vida, mejorar si es posible su relación familiar y ayudarle a desarrollarse como perro. 

El primer paso para mejorar la ansiedad por separación sería evitar dejar al perro solo durante unos días y reducir los niveles de estrés cubriendo sus necesidades de forma correcta y evitando cosas que le estresen en exceso. Habría que analizar el nivel de madurez del perro, la posible dependencia del perro sobre el referente, sus miedos, su confianza en sí mismo y los demás. 

Desensibilizar nuestros movimientos por casa y ser conscientes del ambiente que se genera en la misma. Revisar que cosas negativas pueden estar impidiendo que el perro mejore y esté más equilibrado y si todo esto no consigue mejorar la situación, entonces y sólo entonces es cuando empezamos un trabajo de desensibilización organizado, bien diseñado y constante.

No tiene sentido empezar un trabajo serio de desensibilización si previamente no hemos revisado y analizado el día a día del perro y sus características.

Métodos que no funcionan: Si funcionan estos métodos no se trata de ansiedad por separación.

Juguetes con comida o comida:

No funciona, solamente para contracondicionar y funciona mejor bajo umbral. No es sostenible. Si supera su umbral no sirve de nada y a la larga no tienen ningún efecto exitoso. Para que funcione bien el estímulo el orden debe estar intercambiado. El Kong o similar acaba prediciendo q algo malo va a pasar. Al tiempo no querrá el juguete o comer aunque al principio si lo hiciera.

La comida además termina antes de que el ejercicio finalice normalmente y le dejamos expuesto al estímulo aversivo (la soledad) sin nada que le guste o contracondicione.

¿Alimentadores remotos? Puede funcionar por menos de 30 minutos. No es viable estar dando de comer a un perro durante dos horas, no aporta calma ni relajación. Y además puede superar el umbral y dejar de ser efectivo. Por supuesto no ayuda a concentrarse en el aprendizaje que nos interesa que es quedarse solo sin entrar en pánico.

Condicionamiento operante:

No funciona con la ansiedad por separación. Es decir, no sirve pedirle al perro que se quede quieto dos horas para luego premiarle. No funciona. No genera un estado de trabajo de relajación y el perro está a la expectativa. Queremos un estado de relajación y de siesta en lugar de expectativa. 

Si utilizamos este método llegará un punto en el que el coste de hacer ese esfuerzo va a ser muy poco comparado con el premio que le damos. El mismo premio deja de tener el valor que tenía ya que se lo dábamos con 2 minutos de espera y el mismo premio se lo damos para una hora. El perro acabará por no querer hacer esta espera que no le aporta bienestar ninguno.

Además pensemos que lo ideal es que el perro decida donde quiere estar y se relaja donde quiera, no dónde le pidan u ordenen. Tampoco sirve aquí el alimentador remoto por los mismos motivos. Ni aporta calma ni vamos a estar dos horas dosificando comida si queremos progresar.

EL MÉTODO DE DESENSIBILIZACIÓN para trabajar la ansiedad por separación que usamos en WALKING DOGS VALENCIA es el sistema propuesto por Moira Hechenleitner

Es importante señalar que para empezar deberíamos dejar por un tiempo ya sean días o semanas la idea de separarnos del perro.

Al cabo de unos días en los que el perro se ha olvidado en parte de que se puede quedar solo y tenemos un buen estado emocional del perro para comenzar un nuevo aprendizaje, comenzaremos el trabajo de desensibilización que puede llevarnos meses.

Un método bien diseñado y organizado basado en el aprendizaje del perro siempre por debajo de su umbral fomentando un estado de relajación y sin utilizar órdenes, premios, ni comida.

Un método basado en trabajar de 30 minutos al día durante 5 días a la semana, a través de sesiones diseñadas previamente con los resultados de la sesión anterior.

Nuestra formación y experiencia en ansiedad por separación y problemas relacionados con la separación es amplia y actualizada.

 

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estrés

ESTRÉS CANINO

LOS PERROS TAMBIÉN TIENEN ESTRÉS

Teniendo en cuenta que el sistema nervioso del perro es más de un 90% compatible con el nuestro, no es difícil entender que los perros para vivir, al igual que los humanos, necesitan el estrés y el miedo.

El estrés al igual que el miedo, ya sea en perros o humanos, no se puede calificar ni de bueno ni de malo, es necesario. Lo que no es bueno es el exceso de estrés y/o de miedo. Por lo que podemos considerar normal tener miedo a un perro que ofrece conductas agresivas pero no a cualquier perro aunque pese 2 kilos y su conducta sea dócil y calmada.

Del mismo modo podemos considerar normal que a un perro le estresa en cierta medida una visita en casa, lo que no sería tan normal sería el hecho de que el perro no pudiera gestionar bien esa visita y diera señales de estrés y malestar llegando incluso a generar problemas en la familia o al propio invitado.

Lo contrario a un perro estresado es un perro tranquilo y en calma. Normalmente, a los educadores caninos nos requieren porque los familiares observan conductas que le aportan problemas al perro y a la familia. Conductas que no vienen porque el perro es dominante, malo o “chulo”.

Son conductas cuyo origen está en el estrés y el miedo: Ladridos excesivos, conductas agresivas hacia perros o personas, destrozos en casa, micciones no deseadas en el hogar, el perro tira mucho de la correa, el perro lleva muy mal las visitas en casa, el perro no obedece y muchos más ejemplos de los que podemos observar que el perro no está en calma y le cuesta gestionar el estrés generado por la situación.

Por lo tanto, la mayoría de los problemas que se suelen dar en la convivencia tienen su origen en el estrés, que es exactamente lo contrario a la calma y la tranquilidad. 

SEÑALES DE ESTRÉS:

  • No poder parar quieto
  • Imposibilidad de tumbarse
  • Mordisquear cosas
  • Transportar cosas con la boca
  • Jadeo
  • Rascarse. Picores.
  • La monta
  • Sacudirse
  • Hipersalivar
  • Revolcarse por el suelo
  • Bostezar
  • Saltar en vertical
  • Llanto
  • Retropiloerección

Puedes observar si un perro está estresado porque da estas señales. Estas señales deben de saber interpretarse pues no siempre que un perro se rasca o se sacude es por estrés.

Si atendemos al entorno y la situación que está viviendo podremos saber perfectamente si se tratan de señales de estrés.

 

DOS TIPOS DE ESTRÉS: “POSITIVO” Y “NEGATIVO”.

Podemos considerar para entenderlo mejor que hay dos tipos de estrés, uno que parte del malestar (al que podemos denominar negativo) y otro que parte de la felicidad y la alegría (al que podemos denominar positivo). Lo importante es saber que los dos generan estrés.

De este modo, cuando llegamos a casa o le tiramos la pelota al perro para que juegue, estamos generando estrés “positivo”. Y si por el contrario, nos enfadásemos con el perro porque quisiera comer algo que no le dejásemos, estaríamos generando estrés negativo, ya que el perro se sentiría frustrado e incomprendido.

Es muy común que las personas entendamos que el estrés “negativo” es malo para el bienestar del perro, pero cuesta más entender que el estrés “positivo” también puede traer problemas de bienestar al perro, problemas de salud y problemas de convivencia con la familia.

 

EL ESTRÉS ES SUBJETIVO Y PERSONAL. 

La gestión que cada individuo hace del estrés es subjetiva y personal, es decir; una misma cosa puede estresar mucho a una persona y poco a otra. 

Lo mismo pasa con el miedo. A alguien puede darle miedo algo que a otra persona no. 

Los perros también gestionan el estrés de forma individual, de modo que puedes ver como hay perros que una determinada cosa les sienta muy mal y les estresa mucho y a otros no tanto. 

Un ejemplo serían las correcciones o el hecho de no darle acceso a otro perro con el que quiere relacionarse o saludar. 

Entonces, si el estrés es subjetivo y personal, ¿Nosotros como tutores tenemos alguna responsabilidad sobre sus niveles de estrés?

Por supuesto, pues sus niveles de estrés dependen de dos cosas: la vida que le demos al perro y cómo la gestione.

 Puedes darle exactamente la misma vida a dos perros, con la misma familia, el mismo hogar, las mismas rutinas, etc… Y que uno de los perros no presente señales de estrés y el otro perro presente muchas señales de forma diaria. 

Si la gestión que hace el perro del estrés es subjetiva y personal, dependerá de la vida que le ofrezcamos nosotros que tenga niveles de estrés más altos o más bajos. 

Un perro estresado piensa peor, escucha peor, obedece menos, ve más amenazas donde no las hay y puede disparar sus conductas instintivas con más facilidad. Y a la larga puede afectar a su sistema digestivo, a la piel o incluso dañar el sistema inmunológico del perro. 

Un perro con niveles de estrés bajos es todo lo contrario, entiende mejor, gestiona mejor las cosas, escucha mejor, se siente más seguro, se comunica mejor, ladra menos y está más sano.

 

¿CÓMO FUNCIONA EL ESTRÉS?

Es importante entender que el estrés SE ACUMULA COMO UNA MOCHILA QUE SE VA CARGANDO DE PESO y cuanto más pesa peor, más problemas tienen los perros. Pero además en ocasiones se “DISPARA” EN FORMA DE PICOS DE ESTRÉS.

Muchos picos de estrés en el día a día del perro pueden llevarlo a una acumulación de estrés, al igual que una vida sin necesidades bien cubiertas. Es esta “mochila” la que puede llevar al perro a un problema más grave de salud emocional y física, haciendo llegar al perro a lo que se denomina ESTRÉS CRÓNICO.

Las señales de estrés crónico pueden ser problemas de piel, problemas gastrointestinales, coprofagia, estereotipias, reactividad, hiperactividad, indefensión aprendida… 

Llegados a este punto es vital acudir a un etólogo veterinario para ayudar al perro a lidiar con su día a día y tratar de mejorar su salud y bienestar.

 

MECANISMOS QUE INTERVIENEN EN EL ESTRÉS CUANDO EL PERRO SE ESTRESA.

Ritmo cardíaco disparado, glóbulos rojos concentrándose en los músculos, aporte de adrenalina, aporte de testosterona, aporte de osteocalcina, aporte de dopamina, a largo plazo aumento de los niveles de cortisol y más cambios a nivel químico que aportan mucha energía al perro y reduce la capacidad de razonar del perro.

 

¿CÓMO REDUCIR LOS NIVELES DE ESTRÉS DE MI PERRO?

Podríamos resumir en una frase que reducir los niveles de estrés del perro es cubrir bien sus necesidades y evitar cosas que le alteren ya sea en cantidad o en intensidad, ya sea para bien o para mal. 

Además, habría que tener en cuenta la personalidad del individuo, los hay más sociables, más inseguros, más juguetones… Pero para entenderlo mejor a continuación vamos a exponer cómo podemos reducir los niveles de estrés del perro tanto en casa como en la calle:

– Rutina diaria adecuada y salir de la rutina de vez en cuando, a la naturaleza, bosque, montaña, playa, etc. Pueden ser de tres paseos al día aproximadamente de un total de una hora u hora y media aproximadamente, fuera de casa. Si un perro tiene problemas en la calle debería tener mucho descanso entre bajada y bajada y poco tiempo de exposición.

– Ambiente tranquilo en casa, movimientos lentos, volumen bajo, evitamos discusiones. Llegadas y salidas tranquilas.

– Modelo educacional amable y respetuoso; Dejamos las correcciones de lado y utilizamos la forma más amable de pedirle que deje de hacer algo si es que tiene que dejar de hacerlo. Convivencia libre de estrés y miedo. Utilizamos la palabra NO lo justo y necesario, no la utilizamos a diario. Si no la usamos mejor.

-Enriquecimiento ambiental adecuado y juguetes como alfombra olfativa, cuerda, peluches, juego de olfato en casa, kong con paté, cilindro con agujeros y premios, etc… Ambientador de lavanda les relaja y la vainilla evita ladridos, también pueden funcionar hormonas de apaciguamiento. Los snacks naturales deshidratados les gustan, desestresan y enriquecen. La música de piano tranquila les relaja mucho.

-Alimentación variada y de calidad y descanso de calidad y en cantidad. Esto es vital.

-Nivel de exigencia justo y necesario para su edad y su realidad; le pedimos lo que realmente necesitamos si puedo darlo. No le pidamos cosas que no necesitamos, se frustran y deterioran nuestra relación.

-Ejercicio físico y mental; es más importante el mental, solamente con dejar que olfatee lo que quiera y fomentar el olfato en los paseos llegará más cansado y relajado a casa que si se pone a correr. Sobre todo en entornos nuevos. El ejercicio inducido no es buena opción, así que nada de lanzarle cosas. Para que se ejercite debemos soltarlo y  hará el ejercicio que necesite especialmente si hay más perros. Cuidado y cabeza.

Si no podemos, no lo hacemos, siempre podemos buscar zonas seguras, valladas, ponerle una correa de 10 metros, un cordino de 15 o 20 metros y trabajar poco a poco. Cuidado con el nivel de excitación de los vallados, no es el mejor sitio para que un perro socialice.

-Paseos de calidad, que cubra sus necesidades, con buen manejo de correa adecuada mínimo de tres a cinco metros, vamos donde quiera ir siempre que no se meta en líos, le colocamos un arnés adecuado. Hacemos buen uso y manejo de correa que se perfecciona con el tiempo. Fomentamos la calma en los paseos y nuestra referencia siempre de calma. E intentamos darle movimiento al paseo, evitamos quedarnos parados mucho tiempo, a no ser que lo pida o lo necesite.  También se pueden hacer paradas de calma y observación del entorno.

Los paseos de calidad deben tener: libertad de movimiento y pensamiento, referencia de calma por nuestra parte, el mayor silencio posible, buen manejo de correa, material de paseo adecuado, mantenernos en un segundo o tercer plano, darle independencia, entornos adecuados, posibilidad de ejercitarse, olfatear y relacionarse con el entorno y otros perros.

– Socialización: A ser posible sin correa y en entornos adecuados y con perros sin graves problemas de conducta. Tenemos que darle la oportunidad a diario de socializar si quiere.

-Buena comunicación, le hablamos lo necesario, en tono tranquilo y amable, nada de excitarlo o regañarlo. Interacción sin excesos que es lo habitual y aprendemos y respetamos las señales de calma y advertencia. 

-Respecto al juego debemos entender que prácticamente va unido al estrés, jugar es emocionante y divertido y puede alterar bastante al perro por lo que recomendamos jugar en intensidad baja como lo haría un perro adulto y maduro. 

– Evitamos la soledad en la medida de lo posible. Y en ocasiones elegimos el mal menor porque es preferible dejar al perro en casa que enfrentarlo a un entorno que lo va a estresar o no va a gestionar bien por no estar preparado.

– Contacto de calidad y cariño. Lo que nos pida y le guste recibir. El contacto y el cariño no implica movimiento y las caricias si. Atendemos a sus acercamientos o a su comunicación para ver si le gusta. La caricia perfecta debe ser previsible, permitida, placentera y productiva. 

– Las visitas al veterinario o a la peluquería canina pueden estresar mucho al perro. Los vallados con niveles de excitación altos también. Cuidado con el espacio, los tiempos y los perros que hay dentro.

-Y por supuesto, proteger al perro de todo aquello que le da miedo en exceso.

Además existen terapias complementarias que pueden ayudar al perro a reducir sus niveles de estrés: Masajes, suplementos naturales, juegos de olfato, camisas anti estrés, hormonas de apaciguamiento, musicoterapia, flores de Bach, aromaterapia con aceites esenciales…

Como profesionales de la educación canina y asesores tratamos muchos casos en los que el perro ofrece conductas que preocupan o dificultan la convivencia familiar. 

Sea cual sea el problema, el mejor principio para ayudarles es proponer un buen plan de reducción de los niveles de estrés del perro. 

Esto hace que el perro en cuestión de tiempo, esté más tranquilo generalmente y de forma cotidiana, esté más sano física y mentalmente, que escuche mejor, que obedezca mejor, y que muchas conductas que complican la convivencia en el hogar o en la calle se reduzcan considerablemente o incluso desaparezcan. 

 

¿Necesitas ayuda personalizada? No te quedes solo con la información del blog. En nuestra sección «¿Cómo trabajamos?« te explicamos paso a paso cómo transformamos la relación con tu perro con sesiones a domicilio y sesiones practicas adaptadas a la necesidad de cada familia.

¡Cualquier duda, puedes ponerte en contacto con nosotros, estaremos encantados de intentar ayudarte!

cachorro

EL PROFUNDO APRENDIZAJE DEL CACHORRO PARA SU FUTURO COMO ADULTO

APRENDIZAJE DE UN CACHORRO

Entender como es el aprendizaje de un cachorro es clave para entender cómo percibe el mundo y cómo se relaciona con su entorno. Pero también para evitar problemas de convivencia familiar o en sociedad.

El hecho de que las personas enseñemos a los perros lo que pensamos que está bien o mal mediante refuerzos positivos y negativos dista mucho de la forma natural de la que aprenden los perros, de ahi la gran diferencia de educar o adiestrar.

LICENCIA DE CACHORRO

Sabemos que aprenden de varios modos, pero lo que es fundamental para el aprendizaje son las experiencias y la asimilación de estas. Cometer errores también forma parte de los aprendizajes, algo que en ocasiones parece que se nos olvida. Los perros muchas veces aciertan y en otras se equivocan. Lo importante es entender que si su estado y sus capacidades son adecuadas aprenderá de forma correcta.

En líneas generales podemos afirmar que el exceso de control y el privar al perro de experiencias ya sea por inseguridad, falta de confianza o conocimiento, o por cualquier otro motivo, puede evitar conflictos, problemas o algún accidente pero no va a ayudar al perro en su proceso de maduración y en sus aprendizajes.

Es por este motivo que lo ideal es buscar un equilibrio entre lo que realmente es necesario evitar y lo que debería experimentar.

Muchos de los problemas futuros tienen su origen en los primeros meses de vida del perro y es por ello que es de vital importancia evitar generar esos problemas previniéndolos de forma temprana. Algunos de estos problemas pueden tener origen en una hiperestimulación temprana del cachorro, es decir, exceso de exposición a estímulos y o actividades que no son aconsejables para un cachorro por edad y capacidad.

CACHORRO SOBRE ESTIMULADO

Dos factores muy importantes a tener en cuenta para que un cachorro aprenda correctamente son sus capacidades y el tiempo. Sus capacidades de cachorro son mínimas y van aumentando con el tiempo pero ellos no tienen mucha capacidad de asimilación por lo que lo ideal es procurarles un entorno adecuado y paseos con pocos estertores y pocas experiencias. De este modo podremos aumentarlas de forma progresiva y gradual a medida que va creciendo y pasando de una etapa de desarrollo a otra.

Si un cachorro pasa mucho tiempo en la calle y tiene demasiadas experiencias para su capacidad aprenderá menos y peor que si son pocas.

Además para que exista aprendizaje es necesario el descanso de calidad para una buena posterior asimilación de las experiencias y conocimientos. Si el cachorro después de tener experiencias no tiene calma o posibilidad de reeditar y asimilar correctamente por falta de descanso no aprenderá correctamente.

Por lo tanto podemos afirmar que la mejor forma de que un cachorro aprenda las cosas y acabe siendo un perro maduro con herramientas para evitar conflictos y una buena gestión emocional es entender las características, capacidades, incapacidades y cubrir las necesidades en cada etapa de desarrollo desde que el cachorro nace hasta que madura aproximadamente a los dos años, dos años y medio.

Si un cachorro tiene la oportunidad de pasar por sus distintas etapas de desarrollo en un entorno y condiciones adecuadas, sintiéndose seguro y en una convivencia sin altos niveles de estrés y/o miedos, obtendrá al llegar a la madurez herramientas suficientes como para convivir en sociedad sin problema. Y esto ayudará mucho en la convivencia y en el día a día a la sociedad y al perro el resto de su vida.

A la hora de educar a un cachorro lo primero es empatizar y comprender a nuestro cachorro para evitar cometer errores para que no crezca inseguro o con altos niveles de estrés, nada que ver con clases de obediencia o adiestramiento.

Valores como la empatía y el respeto, entender sus necesidades, saber cómo se comunican los perros, qué es un paseo de calidad, cómo procurarle bienestar entre otras cosas, es lo que va a hacer del cachorro un futuro perro maduro con saber estar, que sabe cómo relacionarse con personas y otros perros, que entiende lo que son las cosas y cómo funciona el mundo que le rodean, que te escucha y comprende y tiene una buena capacidad de gestión emocional.

 

¿Necesitas ayuda personalizada? No te quedes solo con la información del blog. En nuestra sección «¿Cómo trabajamos?« te explicamos paso a paso cómo transformamos la relación con tu perro con sesiones a domicilio y sesiones practicas adaptadas a la necesidad de cada familia.