cachorro

LA ADAPTACIÓN DE UN CACHORRO RECIÉN ADOPTADO: GUÍA ESENCIAL PARA SUS PRIMERAS SEMANAS EN CASA

Adoptar un cachorro es emocionante, precioso y profundamente transformador. Y, a la vez, es un momento crítico: llega a un hogar desconocido justo después de separarse de su madre y su camada. Para su cerebro y su sistema emocional, ese cambio no es “un trámite”: es un salto gigante.

En estas primeras semanas, el objetivo no es “portarse bien”, sino algo mucho más útil: sentirse seguro. Cuando un cachorro se siente seguro, duerme mejor, se regula mejor y aprende con más facilidad.

La idea clave: ausencia de soledad al inicio + baja interacción

  • Primeras 2–3 semanas: idealmente, ausencia de soledad real (no dejar al cachorro solo en casa).

  • Durante esas 2–3 semanas: baja interacción (presencia tranquila, sin atención constante).

  • Desde la semana 3: empezar a presentar la soledad de forma muy progresiva y de baja intensidad (puertas, barreras, micro-ausencias).

Este enfoque encaja especialmente bien con recomendaciones prácticas de entrenamiento gradual dentro de casa (distancia sin interacción) usando barreras como primer paso.


1) Entender el momento vital del cachorro

El periodo de socialización del cachorro es especialmente sensible durante los primeros meses: es una ventana de oportunidad para que aprenda que el mundo (personas, perros, ruidos, lugares) es seguro. Exponerle con cuidado y sin sobreestimular reduce el riesgo de problemas emocionales futuros.

Punto importante: socializar no significa saturar. Debe hacerse de forma segura y evitando sobreestimulación (miedo, retirada o evitación).


2) Primeras 2–3 semanas: acompañamiento sin soledad, pero con presencia tranquila

Lo que buscamos

  • Que el cachorro no viva la ausencia como una experiencia intensa en el momento más vulnerable (llegada + separación de la madre).

  • Que, al mismo tiempo, aprenda a estar sin depender de atención constante.

Cómo se hace (muy práctico)

  • Tú estás en casa, haces vida normal, con entorno muy calmado, intentamos cerrar ventanas, bajar un poco persianas en sus momentos de descanso o para favorecerlos, y movimientos lentos, previsibles y a baja intensidad. Es como tener un bebe en casa, no queremos despertarle con nuestros movimentos bruscos, ruidos innecesarios, tono excitado o volumen alto de Tv o radio.

  • El cachorro descansa cerca o en su zona.

  • Premias la calma (tumbarse, relajarse) con micro-refuerzos tranquilos.

  • Evitas “hiper-animarle” todo el rato: cariño sí, pero sin convertirte en una discoteca emocional.

Este matiz (presencia sin interacción constante) también es muy importante: se puede acompañar “estando”, sin interactuar, y luego ir aumentando distancia.


3) Los primeros días: seguridad antes que normas

Prepara un entorno amable

  • Zona de descanso tranquila (sin tránsito constante).

  • Mantita con olor familiar (si es posible).

  • Agua accesible.

  • Juguetes seguros y opciones de lamido/masticación calmada.

  • Los juguetes que le sobre exciten deberia de estar durante poco tiempo y «desaparecer» para que vuelva a la calma, y poder dormir

Rutinas suaves

  • Comida y salidas a ritmo razonable.

  • Pocas novedades por día.

  • Pocas visitas (la socialización se planifica; no se improvisa con 12 familiares opinando).


4) Dormir acompañado: la base del descanso (y del futuro “estar bien solo”)

Dormir cerca del tutor las primeras semanas suele facilitar adaptación: no “malcría”; estabiliza.

Además, hay datos recientes que asocian, en etapas tempranas, más horas de sueño nocturno con menor probabilidad de conductas relacionadas con la separación (SRB) a los 6 meses; también se observó asociación con disponer de un espacio cerrado/limitado por la noche (habitación o zona segura), y con evitar el uso de métodos aversivos.

Recomendación práctica:

  • Primeras semanas: cama/transportín/parque en tu habitación, cerca de ti.

  • Si usas recinto/transportín: que sea un lugar seguro, introducido con refuerzos y calma (nunca castigo ni obligados a estar ahi).


5) Socialización real: calmada, progresiva y sin forzar

La socialización temprana es  importante que se haga antes de completar vacunación, con gestión del riesgo (entornos controlados, evitando exposición insegura), porque los problemas de conducta tienen un impacto enorme en bienestar.

Regla de oro: si el cachorro se aparta, bosteza, evita mirar, se queda quieto o se esconde, está comunicando. No se empuja. Mejor prevenir y ser mas progresivo que inundar y luego lamentar


6) Semana 3 en adelante: presentar la soledad (muy progresiva, baja intensidad)

Fase A: “distancia sin soledad” (dentro de casa)

Empieza por separaciones mínimas y controladas:

  • cerrar la puerta del baño unos segundos,

  • cerrar la puerta de una habitación muy poco tiempo,

  • mejor aún: usar una barrera/puerta infantil (menos “brusco” que una puerta cerrada).

En esta fase, es clave la baja interacción. El cachorro aprende: “estoy seguro aunque no me estén atendiendo”.

Fase B: micro-ausencias reales (salir y volver)

Cuando la Fase A va bien:

  • Sales 10–30 segundos y vuelves antes de que haya angustia o alta aexcitacion.

  • Nada de despedidas ni reencuentros intensos: rutina neutra y amable. Saludamos siempre de manera calmada. No hay que hacer un evento ni de nuestra marcha ni de nuestra llegada, naturalidad total.

  • No irnos todos a la vez, y cuando el perro este excitado. Hay que practicarlo de manera programada para que su estado sea de calma para que haga una buena gestion emocional

Fase C: construir minutos (sin saltos)

  • Aumentas de forma gradual y variable.

  • Si aparece estrés (llanto, rascado, jadeo, destrucción): retrocedes un paso.


7) Educación canina amable: por qué evitamos castigos y métodos aversivos

La evidencia indica que los métodos aversivos pueden comprometer el bienestar: se han observado más señales de estrés y aumentos de cortisol frente a metodos intensos o agresivos.

En un estudio longitudinal reciente sobre ansiedad por separacion en cachorros, se recomienda evitar el entrenamiento aversivo como parte de un enfoque preventivo. Nada de dejarlo solo toda la noche el primer dia para que aprenda.


8) Errores comunes en la adaptación del cachorro (y cómo evitarlos)

  • Dejar al cachorro solo demasiado pronto (o de golpe y durante mucho): mala receta.

  • Confundir “acompañar” con “estimular”: acompañamiento es presencia segura, no atención 24/7.

  • Sobreexponer (ruido + perros + gente + tráfico): la socialización útil es la que termina con el cachorro tranquilo, no “agotado”.

  • Regañar por pipís o destrozos: empeora el problema (asociará tu vuelta con tensión).


9) Señales de alarma: cuándo pedir ayuda profesional

Conviene pedir apoyo (educación amable/etología veterinaria) si:

  • el cachorro entra en pánico con separaciones mínimas,

  • el llanto empeora día a día,

  • hay destrucción intensa, autolesiones o micción/defecación por ansiedad,

  • muestra miedo generalizado en contextos cotidianos.

Cuanto antes se interviene, más fácil es.


Conclusión

Las primeras semanas son el cimiento emocional del cachorro. Tu planteamiento es una combinación muy sólida:

  1. Ausencia de soledad real en las primeras 2–3 semanas (acompañamiento).

  2. Baja interacción para fomentar calma e independencia en presencia.

  3. Soledad progresiva desde la semana 3, con micro-separaciones y aumento gradual.

¿Necesitas ayuda personalizada? No te quedes solo con la información del blog. En nuestra sección «¿Cómo trabajamos?« te explicamos paso a paso cómo transformamos la relación con tu perro con sesiones a domicilio, sesiones practicas adaptadas a la necesidad de cada familia.

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señales de calma

LAS SEÑALES DE CALMA, EL ASOMBROSO LENGUAJE DE LOS PERROS: CÓMO ENTENDERLAS Y APLICARLAS

Inspirado en la obra «El lenguaje de los perros: las señales de calma»de Turid Rugaas

En este artículo vamos a profundizar en las señales de calma , un concepto fundamental presentado por Turid Rugaas que revolucionó la manera en la que entendemos la comunicación canina. Son herramientas que tu perro utiliza para evitar conflictos, gestionar el estrés y mantener la armonía. Y, cuando las reconoces, la convivencia se transforma: paseos más tranquilos, interacciones más seguras y un vínculo más profundo

Comprender a nuestro perro es uno de los regalos más valiosos que podemos ofrecerle. Vivimos juntos, compartimos rutinas, emociones e incluso silencios… pero a menudo pasamos por alto que hablamos idiomas diferentes. Y aunque nos queremos mucho, la comunicación puede fallar si no aprendemos a “escuchar” lo que nuestro perro lleva toda la vida intentando decirnos.

La buena noticia es que ellos están constantemente comunicándose, de forma clara, honesta y amable. Solo necesitamos abrir los ojos.

Si aprendes a observar y detectar las señales de calma verás cómo estas señales aparecen en parques, paseos, encuentros con otros perros, en terrazas, zonas urbanas con ruido, y prácticamente en cualquier situación cotidiana. Solo hace falta mirar con atención.


Qué son las señales de calma

Las señales de calma son gestos, movimientos y comportamientos que los perros usan para comunicarse y regular la tensión en su entorno. Su objetivo no es obedecer, ni desafiar, ni manipular… simplemente convivir de forma pacífica.

Turid Rugaas identificó más de 30 señales, aunque constantemente encontramos matices nuevos. Estas señales pueden significar:

  • “Estoy un poco incómodo, necesito espacio”.

  • “No quiero conflicto”.

  • “Vamos a calmarnos”.

  • “Estoy gestionando esta situación”.

  • “No sé qué está pasando, pero prefiero que todo vaya lento”.

Los humanos, por desconocimiento, solemos confundirlas con desobediencia o distracción. Pero en realidad son oro puro para entender su estado emocional.


Por qué son esenciales en la educación canina moderna

La etología actual es clara: los perros no hacen las cosas “por fastidiar” ni intentan “ser líderes de la manada”. Estas teorías clásicas quedaron atrás hace años. Hoy sabemos que:

  • La comunicación es clave para el bienestar emocional.

  • Los comportamientos están ligados a la gestión del estrés.

  • La convivencia mejora cuando respetamos sus necesidades comunicativas.

Las señales de calma son el corazón de una educación canina amable, basada en el refuerzo positivo, el respeto y la escucha activa —valores fundamentales en Walking Dogs y en cualquier enfoque moderno de educación y comportamiento canino.


Principales señales de calma y cómo verlas en el día a día

A continuación encontrarás algunas de las señales más comunes y fáciles de identificar. Te sorprenderá descubrir cuántas has visto sin darte cuenta.


1. Girar la cabeza o apartar la mirada

Una de las señales más frecuentes. Tu perro puede hacerlo cuando:

  • Otro perro se le acerca de forma frontal.

  • Te agachas demasiado rápido hacia él.

  • Una persona desconocida intenta acariciarlo sin permitir el acercamiento voluntario.

Ejemplo real:
Paseando por el rio, un perro se acerca con mucha energía al tuyo. Tu perro gira la cabeza hacia un lado: está diciendo “vamos con calma, por favor”.


2. Lamerse el hocico (micro-lamido)

Aparece en situaciones de incomodidad leve como:
semáforos con tráfico ruidoso, niños corriendo hacia él, visitas que hablan fuerte, o cuando sacas la correa con demasiada prisa.


3. Bostezar

Y no, no siempre es sueño. Muchas veces es gestión emocional:

  • Antes de subir al coche.

  • En la sala de espera del veterinario.

  • Durante una sesión de fotos o cuando le pides que pose demasiado tiempo.


4. Ir más lento

Una de las señales más incomprendidas.
No es “terquedad”.
No es que “no quiera obedecer”.

Es una estrategia para autorregularse.

Esto ocurre cuando:

  • Entras en una zona con mucho ruido.

  • Hay demasiados perros juntos.

  • Percibe tensión en ti (sí, lo notan todo).


5. Olisquear el suelo de forma repentina

No es distracción, es diplomacia canina.
Tu perro está diciendo:
“Voy a bajar la intensidad de esta interacción”.

Aparece muchísimo en:

  • Saluditos entre perros.

  • Momentos de estrés urbano.

  • Paseos en zonas desconocidas.


6. Sentarse o tumbarse de repente

Una señal clara de “necesito una pausa”.
Ocurre, por ejemplo, cuando:

  • El paseo está siendo demasiado estimulante.

  • Un perro muy insistente se acerca.

  • La calle está demasiado concurrida.


7. Sacudirse

No siempre es agua.
Muchas veces es descarga de tensión después de una situación intensa:

  • Un encuentro difícil.

  • Un mal susto (petardo, moto ruidosa, etc.).

  • Una interacción social densa.

En Valencia, especialmente en épocas como Fallas, verás esta señal continuamente.


Cómo responder correctamente a las señales de calma

Saber identificarlas es solo la mitad. La otra mitad —la realmente transformadora— es respetarlas y actuar en consecuencia.

Aquí tienes algunas pautas:

Dale espacio

Si gira la cabeza o aparta la mirada, reduce la presión:
afloja la correa, muévete en arco, cambia de acera… pequeños gestos que para él significan muchísimo.

Reduce la velocidad

Si se pone a olisquear o va más lento, permíteselo.
Está procesando información.

Evita interacciones forzadas

Nada de obligarle a saludar o a tolerar caricias no deseadas.

La educación amable empieza por respetar su “no”.

Refuérzalo por comunicar

Nunca castigues una señal de calma.
Premia —con una mirada d complicidad, una sonrisa,  con palabras suaves, con espacio— que te esté hablando de forma respetuosa.

Acompáñalo, no lo apures

Si bosteza o se sacude tras un susto, simplemente dale tiempo.
Tu presencia tranquila ya es una gran ayuda.


Errores frecuentes al interpretar las señales de calma

Por desgracia, aún escuchamos frases como:

  • “Se distrae”.

  • “Está retándome”.

  • “Está pasando de mí”.

  • “Necesita mano dura”.

Estos mitos, heredados del adiestramiento tradicional, son incorrectos y dañinos.
Los principales errores son:

❌ Confundir comunicación con desobediencia

La mayoría de señales aparecen para evitar conflicto, no para ignorarte.

❌ No permitir pausas

Las prisas humanas no combinan bien con la comunicación canina.

❌ Corregir o castigar

Castigar señales de calma bloquea la comunicación y aumenta el estrés.

❌ Interpretarlas desde el ego humano

Un perro que se gira no está “faltando al respeto”. Está pidiendo tranquilidad.


Aplicaciones prácticas.

El entorno urbano mediterráneo tiene características muy concretas:

1. Clima cálido

En verano en Valencia, con humedad elevada, las señales de calma por agotamiento o estrés térmico aparecen más.
Bostezos, ralentización y olisqueo son frecuentes.

2. Zonas con mucha afluencia

Terrazas, plazas, playas caninas y paseos urbanos generan saturación sensorial.

3. Festividades ruidosas

Fallas, mascletàs, verbenas…
Tu perro usará señales para pedir distancia y refugio.

4. Parques y zonas verdes

El Turia, la Devesa, el Saler…
Son contextos maravillosos para observar señales de calma auténticas en interacciones perro-perro.

5. Normativa canina

Ambiente urbano con correa obligatoria =
mayor responsabilidad comunicativa por parte del humano.
Las señales se vuelven nuestra mejor guía.


Cómo utilizar las señales de calma para mejorar vuestra convivencia

Aquí empieza la magia:

Relación más equilibrada

Cuando escuchas su lenguaje, tu perro se siente seguro.
Y un perro seguro es más tranquilo, confiado y estable.

Paseos más fluidos

Aceptar pausas, cambios de ritmo y distancias hace que los paseos dejen de ser “deberes” y pasen a ser experiencias compartidas.

Mejor gestión del estrés

Tu perro sabe que tiene libertad para expresarse.
Y tú sabes cómo ayudarle a bajar la intensidad.

Prevención de problemas de comportamiento

Muchos conflictos se evitan simplemente permitiendo que el perro se exprese.

Comunicación bidireccional

Porque sí…
Cuando tú empiezas a hablar su idioma, ellos también te leen mejor a ti.


Conclusión: observa más, intervén menos y comunícate mejor

Las señales de calma son la clave para entrar en el mundo emocional y comunicativo de tu perro. No son trucos, ni comandos, ni caprichos:
son su manera natural de relacionarse.

Cuando las aprendes a ver y, sobre todo, cuando las respetas, la convivencia cambia radicalmente.
Los paseos se vuelven tranquilos.
Las situaciones complejas se gestionan mejor.
Tu perro te mira y, por fin, siente que lo entiendes.

Como decía Turid Rugaas, “los perros siempre están hablando; somos nosotros quienes debemos aprender a escuchar”.

Así que, la próxima vez que tu perro bostece, gire la cabeza o se detenga a olisquear…
míralo con otros ojos.
Te está diciendo algo importante.
Y ahora tú sabes cómo escucharlo.

Esperamos que este articulo sobre las señales de calma ayude a muchos tutores a entender mejor a su perro y a mejorar el vínculo entre personas y perros.

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monta

¿POR QUE MI PERRO MONTA?

¿POR QUE LOS PERROS MONTAN?

La monta es una conducta que los perros realizan como acto reproductivo generalmente PERO que pueden realizar por otros motivos y que probablemente el que más veces se repite y se suele ver es la que está asociada al estrés, a un momento determinado que altera y emociona mucho al perro o altos niveles de estrés generalizados en el día a día.

 

FALSA CREENCIA. DOMINANCIA.

Una falsa creencia que ha hecho mucho daño a los perros, es pensar que los perros montan por dominancia y que se trata de una conducta dominante hacia otros perros.

La realidad es que los perros no basan sus relaciones teniendo en consideración la dominancia y cuanto antes quitemos esta palabra de nuestro vocabulario canino mejor les irá tanto a los perros como a las familias. No tiene sentido pensar que un perro quiere dominar durante un corto período de tiempo a otro perro, una persona o un peluche. 

 

LOS PERROS MONTAN OBJETOS, ANIMALES Y PERSONAS.

Como acabamos de mencionar los perros pueden montar animales o cosas, incluidos cojines, peluches, brazos de persona, piernas de persona e incluso a veces no lo hacen sobre algún concreto sino que tienen la conducta de la monta sin montar nada, por decirlo de algún modo: “montan al aire”.

Normalmente, la conducta de la monta que ejercen los perros es algo que nos molesta más a las personas que a los propios perros. Nosotros somos partidarios de la intervención mínima como referentes de calma los perros y pensamos que esto es vital para una buena educación canina.

Por lo tanto, cuando vemos que un perro hace esta conducta sobre otro perro lo primero que hacemos es observar, analizar y esperar a ver como lo gestiona el perro que es montado. Sobre todo teniendo n cuenta su comunicación. Aprovechamos la ocasión para recordar que todos los que convivimos con perros deberíamos ser amplios conocedores de la comunicación canina.

 

CUANDO UN PERRO MONTA A OTRO PERRO.

Cuando un perro monta a otro se pueden dar varias situaciones: 

La primera es que el perro que es montado le dé igual y no tenga problema con ello.

La segunda sería que el perro que es montado no quiera ser montado, sepa gestionar perfectamente la situación y el otro perro le respete de modo que cese la conducta de la monta. En este caso no intervenimos.

La tercera es que igual que en la primera, el perro no quiera ser montado le molesta y el otro perro que monta no le respeta. En ese caso podríamos valorar intervenir para evitar un conflicto mayor.

A lo largo de los años, nosotros mismos hemos sido objeto de monta de muchos perros en sus propias casas durante las primeras sesiones. Normalmente acceden a la pierna que es lo que tienen más a su alcance y si les dejas al cabo de unos segundos bajan al suelo.  En ocasiones a los pocos segundos vuelven a hacerlo o buscan otra forma de gestionar la situación.

Obviamente estos perros no querían dominarnos, ni querían reproducirse con nosotros, era una señal de estrés y excitación relacionada con nuestra presencia.

 

¿CUANDO INTERVENIMOS?

Con perros:

Solamente intervenimos en el caso de que el perro que es montado se sienta molesto y no tenga herramientas para lidiar con la situación o que sí que tenga herramientas pero el otro perro no las respete.

Muchas veces cuando un perro monta a otro se molestan más los tutores que el propio perro que es montado.

Con objetos

Si no son de valor no intervenimos. Si se puede dañar con ellos deberíamos de cambiarlos por otros de un material o dureza menor que no puedan dañar al perro.

Si lo hace con personas:

Pueden hacerlo con familiares o visitas. A lo largo de los años no hemos encontrado todavía la persona a la que no le moleste que su perro le monte. Porque incluso los que lo han permitido a largo plazo han decidido no dejarse montar. 

Recordad que si vuestro perro os intenta montar, podemos comunicarle de forma amable y respetuosa que no nos gusta y que cese de hacerlo.  Además recordad que podemos redirigirlo, dandole un mordedor, un snack o algun juego como toalla olfativa para que pueda relajarse.

 

¿PORQUÉ LO HACEN?

Un perro puede dar muchas señales de estrés como bostezar, relamerse, jadear, temblar, el llanto, saltar, mordisquear, no poder quedarse quietos… Pero en ocasiones el estrés genera mucha testosterona lo cual provoca la conducta de la monta.

Lo hacen para liberar estrés y tensión en momentos de excitación o aburrimiento. Y si estos niveles de estrés se prolongan en el tiempo puede convertirse en algo compulsivo.

Si un perro monta cualquier cosa que no sea especialmente de valor y sin molestar a nadie, no deberíamos impedírselo ni tratar de corregirlo. En todo caso podemos tratar de redirigirlo, pero estaremos trabajando solamente el síntoma del problema.

El origen del problema es el estrés y la gestión emocional que el perro está haciendo de una situación concreta o de su día a día. Cuando hablamos de redirigir al perro cuando estás estresado, nos referimos a invitar al perro a realizar otras acciones que también den salida al estrés, ya sea un juego de olfato, un juguete para mordisquear o un snack natural deshidratado.

 

¿CÓMO PODEMOS AYUDAR A NUESTRO PERRO SI MONTA CONSTANTEMENTE?

Lo primero sería tener en cuenta que probablemente sea algo temporal y que el mismo perro en una determinada etapa de su vida puede realizar la conducta de la monta con más asiduidad e intensidad que en otra. 

Si suele ser una conducta bastante habitual que sobre todo realiza en casa deberíamos de realizar una reducción generalizada de los niveles de estrés del perro. 

Si solamente lo hacen determinados momentos en casa, lo mejor sería analizar la situación que está gestionando el perro, se trata de una visita, de nuestra hora de comer o cenar o a la llegada del paseo por ejemplo. Podemos ayudar a gestionar estas situaciones haciéndolas más llevaderas, tranquilas y a base de experiencias y con el tiempo esperar y ver hasta dónde puede relajarse el perro en esos momentos.

Si la monta por solamente la ejerce sobre perros, algo más habitual sobre todo en perros que todavía no han madurado, es síntoma del estrés que le genera ese encuentro con otros perros y muchas veces lo que quieren provocar es que el otro perro comienza a correr e inicien el juego.

El error más grave que podemos cometer es esterilizar al perro por el simple hecho de que nos molesta que el perro realice la conducta de la monta. Es cierto que muchos perros al esterilizarlos han dejado de realizar la monta o si no han dejado de hacerlo se ha reducido muchísimo. Es normal que se reduzca puesto que el mayor generador de testosterona se lo arrebatamos al perro en la esterilización, pero incluso esterilizado pueden realizar la conducta de la monta puesto que se trata de un síntoma de estrés y esterilizarlos no provoca que reduzcan estrés. 

 

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Viajar con tu perro

VIAJAR CON TU PERRO: GUÍA PARA UNAS VACACIONES FELICES Y DE CALIDAD

Guía Completa para Viajar con tu Perro y Disfrutar al Máximo

¿Sueñas con viajar con tu perro sin estrés, disfrutando de cada momento y asegurando su bienestar? Con una buena preparación, planificación y educación canina amable, tu compañero de cuatro patas y tú podréis vivir aventuras inolvidables juntos.

Es muy frecuente, que en epocas de vacaciones, muchos clientes nos llaman porque su perro durante las vaciones se comporta de manera distinta, o «peor», y en muchos casos es porque a la hora de viajar con tu perro no hemos tenido en cuenta que todos esos cambios en las rutinas del día a día del perro se ven totalmente modificadas de un día  para otro y acaba repercutiendo en el bienesta emocional del perro y que como ya sabemos esto desenboca en cambios en sus comportamientos.

Esta guía completa está pensada para que organices tus próximas vacaciones y puedas viajar con tu perro en cualquier lugar de España, desde la primera idea hasta el regreso a casa.

Planificar unas vacaciones con tu perro puede ser tan emocionante como preparar un viaje con tu mejor amigo… porque, en realidad, eso es exactamente lo que estás haciendo.


Tanto si es la primera vez que viajas con un cachorro como si lo haces con un perro adulto con experiencia en aventuras o con un perro senior con sus caracteristicas y limitaciones por la edad o por alguna enfermedad , la clave está en que ambos disfrutéis del viaje sin estrés y de forma segura.

En este artículo encontrarás una guía completa de como viajar con tu perro desde la preparación previa, pasando por el trayecto y la estancia, hasta el regreso a casa. Todo ello desde un enfoque de educación canina respetuosa, basada en la etología canina moderna y el adiestramiento positivo.


Viajar con tu perro por primera vez: cachorro, adulto y senior

La experiencia de viajar con tu perro cambia bastante si es un cachorro o un perro adulto o un perro senior. Conocer las diferencias te ayudará a anticipar necesidades y evitar sorpresas.

Ventajas de viajar con un cachorro

  • Alta capacidad de adaptación y aprendizaje de nuevas rutinas.

  • Socialización temprana: se familiariza con entornos, personas y sonidos distintos.

  • Más facilidad para introducir hábitos de viaje positivos.

Retos de viajar con un cachorro

  • Necesidad de más paradas y atención a sus necesidades fisiológicas.

  • Posible inseguridad ante ciertos estímulos nuevos.

  • Riesgo de mareos o nerviosismo en transporte.

  • Tener suficientes y buenas rutinas de descanso.

  • Requieren más supervisión para evitar experiencias negativas.

💡 Tip de etología canina: Las experiencias de viaje durante la etapa sensible (hasta los 3-4 meses) influyen en cómo el perro percibirá los desplazamientos en el futuro.

Ventajas de viajar con un perro adulto

  • Mayor tolerancia a trayectos largos si está habituado.

  • Rutinas consolidadas que facilitan la adaptación.

  • Conocimiento previo de sus reacciones ante viajes.

Retos de viajar con un perro adulto

  • Menor flexibilidad para aceptar cambios si no ha viajado antes.

  • Posible ansiedad si se interrumpen sus rutinas habituales.

  • Necesidad de refuerzo extra para situaciones nuevas.

Ventajas de viajar con un perro senior

  • Suele disfrutar más de actividades tranquilas y pausadas.

  • Mayor experiencia y serenidad ante entornos nuevos si ha viajado antes.

  • Menor tendencia a sobreexcitarse, lo que facilita el descanso.

Retos de viajar con un perro senior

  • Posibles problemas de movilidad que requieren adaptar el itinerario.

  • Mayor sensibilidad a temperaturas extremas y cambios de clima.

  • Necesidad de medicación o visitas veterinarias más frecuentes.

  • Fatiga más rápida, por lo que los desplazamientos largos deben incluir pausas más regulares.

 

💡 Tanto si el perro es muy joven, como si es de edad avanzada, la máxima prioridad sería adaptarnos a sus caracteristicas y necesidades durante el viaje como durante los dias siguientes.


Preparación previa al viaje: la clave del éxito

La adaptación ambiental y la socialización en casa son esenciales para que el perro esté listo para el cambio de entorno.

La planificación es esencial para que viajar con tu perro sea una experiencia positiva. Antes de partir, dedica tiempo a:

  • Socialización progresiva: expón a tu perro a diferentes sonidos, olores y entornos.

  • Acostumbrarlo al transporte: haz viajes cortos en coche, tren o incluso transporte público si lo vas a usar.

  • Practicar rutinas fuera de casa: paseos en diferentes horarios y zonas para que se habitúe a la flexibilidad.

  • Adaptación ambiental: si vas a un destino con clima distinto, simula cambios de temperatura en casa para que se familiarice.

  • Chequeo veterinario: revisa su estado de salud y vacunas. Si viajas a zonas rurales, pregunta por protección extra frente a parásitos.

  • Normalizar y positivizar el uso de transportín o arnes de coche: presentarle de maner gradual el uso de ambos, empezando en casa y luego en paseos cortos en el coche para una buena habituación.

📌 Nota local: En la Comunidad Valenciana, la normativa exige que el perro viaje en condiciones que eviten distracciones al conductor, lo que incluye transportín, cinturón de seguridad o rejilla separadora.


Durante el viaje: bienestar y disfrute

Aquí entramos en la parte más práctica: mantener el bienestar del perro mientras os desplazáis y os adaptáis al nuevo destino.

Cuando ya estás en marcha, mantener ciertas rutinas ayudará a que tu perro se sienta seguro.

Mantener rutinas básicas

  • Respeta horarios aproximados de comida, descanso y paseo.

  • Proporciónale descansos frecuentes en viajes largos.

  • Evita sobrecargarlo de estímulos los primeros días, sobretodo al perro joven.

Enriquecimiento sensorial

  • Deja que explore el entorno con seguridad.

  • Utiliza juguetes y mordedores conocidos para transmitir calma.

  • Realiza actividades olfativas, como esparcir premios en el alojamiento para ahcer un juego de olfateo y pueda relajarse y coger información del nuevo entorno.

Transporte y alojamiento

  • En coche: usa transportín homologado o arnés de seguridad.

  • En tren: revisa la normativa de Renfe sobre mascotas.

  • En avión: consulta condiciones de la aerolínea y prepara la jaula de viaje con antelación.

  • En hoteles y alojamientos pet-friendly: confirma con antelación sus políticas y servicios.

Manejo del estrés

  • Observa señales como jadeo excesivo, lamidos o inquietud.

  • Refuerza conductas tranquilas con premios y caricias.

  • Crea una “zona segura” en el alojamiento con su manta y juguetes para fomentar la calma y el descanso.

En coche

  • Pausas cada 2 horas para que estire las patas y haga sus necesidades y beber agua.

  • Nunca dejarlo solo dentro del coche, especialmente en epocas de verano y calor.

  • Controlar temperatura ambiental, los perros se deshidratan con mucha rapidez.

Alojamiento pet-friendly

  • Confirmar si aceptan perros y si hay normas específicas.

  • Valorar alojamientos cercanos a parques o zonas verdes para facilitar los paseos.


El regreso a casa: adaptación sin ansiedad

Después de unas vacaciones, tanto tú como tu perro necesitáis un periodo de transición.

Viajar con tu perro implica también ayudarle a reinsertarse en su rutina habitual.

  • Retoma horarios de paseos, comidas, descanso y soledad progresivamente para que no note un cambio brusco.

  • No saturarlo de actividad el primer día de regreso.
  • Mantén actividades agradables los primeros días para prolongar la sensación positiva.

  • Ofrece descanso extra si el viaje ha sido intenso.

  • Evita salidas excesivamente largas hasta que vuelva a estar cómodo.

  • Si el perro ha estado más tiempo contigo durante el viaje, puede mostrar signos de ansiedad por separación al volver a la rutina laboral. Practicar ausencias cortas y aumentar gradualmente.

Conclusión: viajar con tu perro es posible y enriquecedor

Viajar con tu perro puede convertirse en una de las experiencias más enriquecedoras que compartáis. Con una planificación consciente, educación amable basada en el refuerzo positivo y respeto por su bienestar, disfrutaréis de cada destino sin estrés y con momentos que recordarás siempre.

Planifica, adapta y sobre todo, disfruta del camino de viajar con tu perro. Porque las mejores vacaciones no son las que se viven solo, sino las que se comparten con quien más quieres, aunque tenga cuatro patas y un hocico curioso.

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soledad

EL NECESARIO APRENDIZAJE SOBRE LA GESTIÓN DE SOLEDAD

Problemas con la gestión de la soledad: Causas, Síntomas y Soluciones

Los problemas de gestión de soledad en los perros es un trastorno de comportamiento que afecta a muchas familias. 

Este problema con la soledad ocurre cuando un perro experimenta un nivel elevado de estrés al quedarse solo o ante la soledad sin sus tutores. Aunque puede parecer un problema menor, las consecuencias pueden ser significativas tanto para el perro como para su entorno. 

Comprender las causas, reconocer los síntomas y aplicar soluciones efectivas es crucial para manejar esta condición y garantizar el bienestar de todos los involucrados.

Como en la gran mayoría de conductas o comportamientos, puede no ser un único motivo; pueden haber múltiples factores y depende también de cada individuo; no todos son iguales.

Hay que entender que, como las personas, cada perro es distinto y hay perros con más o menos predisposición a gestionar mejor o peor ciertas situaciones; en este caso la soledad.

 

¿Cuáles son los problemas de gestión de soledad?

Los problemas con la gestión de la soledad es un estado de angustia que algunos perros sienten cuando no están en presencia de sus tutores.

Se caracteriza por comportamientos problemáticos que surgen como respuesta al miedo o el estrés asociado con la soledad. 

Los perros son animales sociales por naturaleza y suelen desarrollar fuertes lazos con sus familias humanas. 

Cuando estos lazos generan una dependencia excesiva, la separación y la soledad puede convertirse en una experiencia traumática.

 

Causas Comunes

         -Cambios en el entorno: Las mudanzas, los cambios en los horarios familiares o la llegada de nuevos miembros al hogar, como un bebé o una nueva mascota, pueden desencadenar los problemas de soledad o ansiedad por separación. Los perros son sensibles a los cambios y pueden percibir estas alteraciones como una amenaza a su estabilidad.

         -Experiencias traumáticas: Perros rescatados de refugios, situaciones de abandono o entornos abusivos tienen más probabilidades de desarrollar este trastorno. Estas experiencias pueden generar un miedo profundo a ser abandonados nuevamente.

         -Hipersensibilidad o dependencia: Algunas razas tienden a ser más propensas a desarrollar dependencia emocional debido a su naturaleza afectuosa o su historia como perros de trabajo en estrecho contacto con los humanos.

        -Falta de socialización: Los perros que no han sido expuestos a periodos regulares de separación durante su etapa de cachorro pueden tener dificultades para manejar la soledad cuando crecen.

        -No habituación a la soledad y la falta de descanso: Es muy frecuente que cuando llega un cachorro a una casa, los primeros días la familia se vuelca en jugar e interactuar de manera muy continua, y cuando nos tenemos que ir y dejarle solo, pasamos al otro extremo, el perro no está habituado a estar unas horas sin interacción y se estresa por la sensación de soledad, que deberíamos de haber normalizado los primeros días bajando simplemente la interacción y dejando que aprenda a ser autónomo.

       -Falta de entorno relajado: Los primeros dias deberiamos de preparar la casa para que el perro recién adoptado aprenda que ese entorno ( la casa entera o algunas zonas de la casa) son muy tranquilas y que puede dormir durante horas y sin distracciones, esto       ayudará a que pueda relajarse y dormir en ese entorno cuando nos vamos. Ejemplo: si para el cachorro/perro el salón es un entorno con muchos estímulos (luces, ruidos) y es la zona donde solemos jugar con él, de difícil manera se podrá relajar y dormir en ese entorno cuando nos vamos y se queda solo.

 

Síntomas

Un perro con problemas de gestión con la soledad puede exhibir una variedad de síntomas, algunos de los cuales son más evidentes que otros. A continuación, se detallan las conductas más comunes:

  • Ladridos excesivos o aullidos: Estos suelen comenzar poco después de que el dueño se va y pueden persistir durante horas.
  • Conductas destructivas: Masticar muebles, arañar puertas o romper objetos en un intento de escapar o aliviar su estrés.
  • Micción o defecación inapropiada: Incluso los perros habituados a hacer sus necesidades fuera de casa pueden tener accidentes debido al estrés.
  • Hipersalivación o jadeo excesivo: Estos son signos físicos de estrés que suelen aparecer junto con otros comportamientos ansiosos.
  • Intentos de escape: El perro puede intentar salir de la casa o el espacio donde está confinado, lo que a menudo resulta en lesiones.
  • Comportamientos ansiosos previos a la partida del dueño: Temblores, inquietud o seguir al cuidador de manera obsesiva.

 

Consecuencias si no se trata

Los problemas con la soledad no tratados pueden tener un impacto significativo en la vida del perro y de su familia. Además de los daños materiales y el estrés emocional que causa, el perro puede desarrollar problemas de salud como:

  • Pérdida de peso: Debido a la disminución del apetito o el gasto energético excesivo.
  • Problemas digestivos: Como diarrea provocada por el estrés crónico.
  • Lesiones: Causadas por intentos desesperados de escapar.
  • Deterioro emocional: Los perros pueden volverse más temerosos o desarrollar otros problemas de comportamiento.

 

Soluciones y Tratamientos

       Desensibilización detonantes de la salida:

Muchos perros empiezan a asociar ciertas señales (detonantes), como ponerse los zapatos o tomar las llaves, con la salida del dueño y ya empiezan a estar muy nerviosos. Para desensibilizar estos detonantes:

  • Realiza esas acciones sin salir de casa, como ponerse los zapatos, coger las llaves y luego sentarte a leer o ponerte los zapatos sin salir por la puerta. Hazlo de manera casual y repetitiva para que el perro deje de asociar esas acciones con tu ausencia.
  • Alterna las rutinas antes de salir para que el perro no anticipe tu partida.

 

       Condicionamiento positivo:

  • Proporcionar zona de descanso ( la casa entera sería lo ideal o alguna zona ); pocas luces y pocos ruidos: entorno chill, música relajante, todo el día, no solo cuando nos vamos.
  • El perro tiene que aprender/asociar que la casa es un entorno muy tranquilo y que el descanso es muy fácil, ya que cuando nos vamos, vamos a querer que esté tranquilo la mayor parte del tiempo y que descanse.
  • Estado emocional relajado en casa, quitar actividades que le sobre estimulen, si queremos que cuando se quede solo pueda estar relajado y dormir la casa tienen que estar asociada a esas experiencias.
  • Fomentar su independencia cuando estamos todos en casa; si queremos irnos y que durante 3 horas el perro sepa estar solo, hay q ir habituando y normalizando esto mismo cuando estamos en casa, de manera progresiva y rutinaria
  • Normalizar dejarle solo unos minutos porque nos metemos en el baño, dormitorio, cocina.. ya sea por que estamos fregando la casa, haciendo nuestras necesidades, etc…
  • Usar la palabra «ahora vengo» para cuando nos metemos en el baño, cocina, dormitorio durante unos minutos, puede ayudar a que lo asocie a qué en poco tiempo “vuelven” las personas y se podrá usar cuando nos vamos a ir de casa, pero primero hay que trabajarlo en casa en cortos espacios de tiempo.
  • Introducir periodos cortos de separación y aumentarlos gradualmente para que el perro aprenda a tolerar la ausencia de su dueño.
  • No iros todos a la vez, y el último se tiene que ir con el perro en un estado de calma total.
  • Asociar la separación con experiencias positivas, como juguetes interactivos rellenos de premios o golosinas especiales.

 

      Establecer rutinas:

  • Los perros prosperan con la estructura. Establecer horarios consistentes para las comidas, los paseos y el tiempo de juego puede ayudar a reducir sus niveles de estrés.

 

     Ejercicio y estimulación mental:

  • Proporcionar posibilidad de tener actividad física regular, como paseos relajantes con pocos estímulos y mucho olfateo, posibilidad de estar suelto con otros perros para cubrir sus necesidades sociales y de juego, esto ayuda a que el perro llegue a casa más relajado y promueve una mente calmada.
  • Juegos de olfateo o de estimulación mental antes de irse para que cuando nos vayamos el perro haya terminado y nos podamos ir cuando su estado sea de calma total.
  • Si usamos estos juegos para irnos, con el tiempo puede asociar ese juego con nuestra ausencia y no gustarle o convertirse en un detonante.

 

     Crear un espacio seguro:

  • Designar una zona específica donde el perro se sienta cómodo y seguro cuando esté solo. Esto puede incluir una cama cómoda, mantas y juguetes favoritos.

 

     Consultar a un profesional:

  • En casos graves, un etólogo o educador canino puede ser necesario. Pueden recomendar terapia conductual específica o, en algunos casos, medicamentos para ayudar a manejar la ansiedad.

 

     Evitar despedidas emocionales:

  • Salir y regresar a casa de manera calmada para no aumentar la ansiedad del perro. Ponerle nervioso cuando nos vamos no le ayudará a calmarse y llegar a casa y hacer un super evento de nuestra llegada tampoco le ayudará.. Las despedidas prolongadas pueden incrementar su estrés. Tanto las despedidas como nuestras llegadas tienen que ser de manera muy calmada, con interacción muy relajada. No ignorarlo al salir o al llegar. Saludar y despedirse de manera muy calmada.                                                                                                                               

Prevenir los problemas de gestión de soledad es más fácil que tratarlos una vez que se ha desarrollado. Algunas estrategias incluyen:

  • Socializar al cachorro desde una edad temprana: Exponer al perro a diversas situaciones, personas y entornos para aumentar su confianza.
  • Ausencia de soledad las primeras semanas y poca interacción: Se recomienda la ausencia de soledad las primeras semanas (3-4) ya que se va a encontrar en un entorno nuevo, pero a la vez tener poca interacción con el cachorro, normalizar el descanso y la baja interacción en nuestra presencia.
  • Acostumbrar al perro a estar solo: A partir de la tercera o cuarta semana podríamos practicar periodos de separación breves, al principio en zonas de casa (baño, dormitorio) durante pocos minutos las primeras veces y aumentar su duración gradualmente.
  • Proporcionar zona de descanso: Pocas luces y pocos ruidos: entorno chill, música relajante, todo el día, no solo cuando nos vamos. Es muy importante que el cachorro asocie el entorno de casa como un entorno de fácil descanso, ya que cuando nos vamos, necesitamos que esté relajado y se relaje en nuestra ausencia.
  • Irnos de manera progresiva y calmada: Es más fácil que el perro gestione mejor nuestra marcha, si lo hacemos de uno en uno y el último se espera a que el perro esté relajado antes de salir de manera muy calmada de casa.
  • Proporcionar juguetes y actividades: Dejar al perro con opciones de entretenimiento cuando esté solo; mordedores, snacks naturales. Si algún juguete le sobre excita mucho, no debería de estar presente cuando nos vamos ya que su presencia puede condicionar su estado emocional y estresarse más que relajarse

 

Conclusión

Los problemas con la soledad en los perros es un problema serio que requiere atención y compromiso por parte de los tutores. 

Con paciencia, consistencia y, cuando sea necesario, ayuda profesional, es posible manejar este trastorno y mejorar la calidad de vida tanto del perro como de su familia. 

Reconocer los síntomas temprano y tomar medidas adecuadas puede marcar una gran diferencia, fortaleciendo el vínculo entre el perro y su cuidador mientras se asegura una convivencia armoniosa y saludable.

 

¿Necesitas ayuda personalizada? No te quedes solo con la información del blog. En nuestra sección «¿Cómo trabajamos?« te explicamos paso a paso cómo transformamos la relación con tu perro con sesiones a domicilio y sesiones practicas adaptadas a la necesidad de cada familia.

¡Cualquier duda, puedes ponerte en contacto con nosotros, estaremos encantados de intentar ayudarte!

ansiedad por separación

ANSIEDAD POR SEPARACIÓN

ANSIEDAD POR SEPARACIÓN

Existen muchos problemas relacionados con la ansiedad por separación y no todos son iguales. 

No consideramos ansiedad por separación:

  • Cuando el perro no da signos durante la primera media hora.
  • Si los signos no escalan después de aparecer las señales y disminuyen o desaparecen.

En ocasiones los problemas que se presentan ya sean destrozos, micciones no deseadas o ladridos u otras señales no son provocados por problemas relacionados con la ansiedad por separación. Esto podría ser debido a una mala adaptación del perro a un nuevo hogar o recinto, a una etapa exploratoria en la vida del perro, a una acumulación de estrés o por picos de estrés agudo.

Cuando hablamos de ansiedad por separación, hablamos de uno de los problemas más graves que hemos tratado y que resulta un problema difícil de llevar para muchas familias.

Cuando el perro tiene este problema se caracteriza porque no lleva bien nuestra ausencia desde un primer momento y muestra señales durante los primeros minutos de partida.

Además suele dirigirse en todo momento hacia la puerta o lugar de salida por donde sabe que nos hemos ido. 

Este problema muestra un desajuste emocional cuando el perro se queda solo o sus referentes desaparecen. Aparece el miedo , el estrés y la ansiedad y puede manifestarse de muchas formas, ya sean ladridos, aullidos, destrozos, micciones, hiperactividad…

Para tratar este problema de ansiedad por separación lo primero que hacemos es valorar la vida completa del perro, para hacer una reducción de estrés en su vida, mejorar si es posible su relación familiar y ayudarle a desarrollarse como perro. 

El primer paso para mejorar la ansiedad por separación sería evitar dejar al perro solo durante unos días y reducir los niveles de estrés cubriendo sus necesidades de forma correcta y evitando cosas que le estresen en exceso. Habría que analizar el nivel de madurez del perro, la posible dependencia del perro sobre el referente, sus miedos, su confianza en sí mismo y los demás. 

Desensibilizar nuestros movimientos por casa y ser conscientes del ambiente que se genera en la misma. Revisar que cosas negativas pueden estar impidiendo que el perro mejore y esté más equilibrado y si todo esto no consigue mejorar la situación, entonces y sólo entonces es cuando empezamos un trabajo de desensibilización organizado, bien diseñado y constante.

No tiene sentido empezar un trabajo serio de desensibilización si previamente no hemos revisado y analizado el día a día del perro y sus características.

Métodos que no funcionan: Si funcionan estos métodos no se trata de ansiedad por separación.

Juguetes con comida o comida:

No funciona, solamente para contracondicionar y funciona mejor bajo umbral. No es sostenible. Si supera su umbral no sirve de nada y a la larga no tienen ningún efecto exitoso. Para que funcione bien el estímulo el orden debe estar intercambiado. El Kong o similar acaba prediciendo q algo malo va a pasar. Al tiempo no querrá el juguete o comer aunque al principio si lo hiciera.

La comida además termina antes de que el ejercicio finalice normalmente y le dejamos expuesto al estímulo aversivo (la soledad) sin nada que le guste o contracondicione.

¿Alimentadores remotos? Puede funcionar por menos de 30 minutos. No es viable estar dando de comer a un perro durante dos horas, no aporta calma ni relajación. Y además puede superar el umbral y dejar de ser efectivo. Por supuesto no ayuda a concentrarse en el aprendizaje que nos interesa que es quedarse solo sin entrar en pánico.

Condicionamiento operante:

No funciona con la ansiedad por separación. Es decir, no sirve pedirle al perro que se quede quieto dos horas para luego premiarle. No funciona. No genera un estado de trabajo de relajación y el perro está a la expectativa. Queremos un estado de relajación y de siesta en lugar de expectativa. 

Si utilizamos este método llegará un punto en el que el coste de hacer ese esfuerzo va a ser muy poco comparado con el premio que le damos. El mismo premio deja de tener el valor que tenía ya que se lo dábamos con 2 minutos de espera y el mismo premio se lo damos para una hora. El perro acabará por no querer hacer esta espera que no le aporta bienestar ninguno.

Además pensemos que lo ideal es que el perro decida donde quiere estar y se relaja donde quiera, no dónde le pidan u ordenen. Tampoco sirve aquí el alimentador remoto por los mismos motivos. Ni aporta calma ni vamos a estar dos horas dosificando comida si queremos progresar.

EL MÉTODO DE DESENSIBILIZACIÓN para trabajar la ansiedad por separación que usamos en WALKING DOGS VALENCIA es el sistema propuesto por Moira Hechenleitner

Es importante señalar que para empezar deberíamos dejar por un tiempo ya sean días o semanas la idea de separarnos del perro.

Al cabo de unos días en los que el perro se ha olvidado en parte de que se puede quedar solo y tenemos un buen estado emocional del perro para comenzar un nuevo aprendizaje, comenzaremos el trabajo de desensibilización que puede llevarnos meses.

Un método bien diseñado y organizado basado en el aprendizaje del perro siempre por debajo de su umbral fomentando un estado de relajación y sin utilizar órdenes, premios, ni comida.

Un método basado en trabajar de 30 minutos al día durante 5 días a la semana, a través de sesiones diseñadas previamente con los resultados de la sesión anterior.

Nuestra formación y experiencia en ansiedad por separación y problemas relacionados con la separación es amplia y actualizada.

 

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adoptar

EL HERMOSO Y SACRIFICADO PROCESO DE ADOPTAR A UN PERRO

Adoptar a un perro es uno de los gestos más bonitos y altruistas que podemos hacer las personas.

Adoptar es una decisión que cambia la vida tanto para el animal como para la persona y familia que lo adopta. 

Este proceso de adoptar a un perro  debe ser abordado con cuidado y responsabilidad para garantizar el bienestar del nuevo miembro de la familia y su integración exitosa en su nuevo hogar. 

A continuación, se describe la mejor manera de adoptar a un perro y las fases de adaptación que atravesará.

 

PREPARACIÓN ANTES DE ADOPTAR A UN PERRO

Antes de adoptar a un perro, es esencial reflexionar sobre el compromiso que implica tener un perro. 

Investigar sobre las razas que se adapten mejor al estilo de vida y nivel de actividad de la persona o familia es muy importante. 

Antes de adoptar habría que considerar factores como el tamaño, características genéticas, necesidades específicas de su edad y cuidados.

Visitar refugios y/u organizaciones de rescate para conocer a los perros disponibles para adopción sería una buena toma de contacto, así como realizar paseos y pasar tiempo juntos para ir conociéndose y forjando un vínculo entre el humano y el perro. 

Los voluntarios y trabajadores del refugio pueden proporcionarte información sobre la personalidad y necesidades específicas de cada perro, ayudándote a tomar una decisión informada y pensada.

Cuando nos llaman, y nos piden una cita de asesoramiento canino antes de adoptar a un perro, nos da mucha confianza saber que su futura familia está muy interesada en hacer las cosas bien.

Tener claro cuáles serán las primeras cosas a tener en cuenta para hacerlo lo más fácil al perro, ya que para este  va a ser un gran cambio, es fundamental para que haya una buena adaptación y evitar futuros problemas que se pueden gestar desde los primeros días de la llegada del perro a su nuevo hogar.

 

PROCESO

Una vez se haya encontrado un perro que encaje bien con la familia o persona, el siguiente paso es completar el proceso de adopción.

Esto suele incluir llenar formularios, pasar entrevistas y, en algunos casos, realizar visitas domiciliarias. 

Estos pasos aseguran que el perro será acogido en un ambiente seguro y adecuado.

Algo que también sería importante valorar antes de adoptar, es hacer una acogida antes de adoptar a un perro, para ver si realmente tanto la familia como el perro se adaptan bien.

 

PREPARACIÓN DEL HOGAR

Antes de adoptar a un perro, habría que asegurarse de tener todo lo necesario: cama, tazones para comida y agua, correa, arnes preferibelemte mejor que un collar, juguetes adecuados y comida adecuada. 

Preparar un espacio tranquilo donde el perro pueda sentirse seguro y cómodo durante sus primeros días sería de las primeras cosas que la familia debería de fomentar.

Durante el proceso de adoptar a un perro, sería beneficioso sumar experiencias entre el humano y el perro mediante visitas y paseos, darle la oportunidad de ver su futura casa y el barrio con experiencias cortas y tranquilas, ayudaría a una mejor adaptación a estos entornos en un futuro próximo.

 

PRIMEROS DÍAS

Los primeros días de adoptar a un perro son cruciales para su adaptación, son muy importantes los primeros días ya que sentarán la base de sus futuros comportamientos.

Es normal que se sienta ansioso o asustado en un ambiente desconocido. 

Nadie se sentiría cómodo y seguro en un entorno nuevo, con personas desconocidas, así que hay que darle el tiempo necesario para que pueda familiarizarse con todos estos cambios.

Mantener un entorno tranquilo para que pueda descansar lo suficiente los primeros días, darle tiempo para explorar la casa y sus zonas más próximas ayudará a acostumbrarse a su nuevo entorno a su propio ritmo, esto debería de ser la máxima prioridad de su familia.

Si el primer aprendizaje que hace el perro (sobre todo si es un cachorro) cuando llega a la nueva casa, es que hay mucho estrés (positivo o negativo) y que es muy difícil descansar durante el dia, el dia de mañana será un perro excitado y nervioso, con las consecuencias en sus conductas que esto puede acarrear.

El perro se adaptará al entorno que le reciba y le prepare la familia, de ahí que los primeros meses se trata de que que el perro tenga entornos y experiencias muy tranquilas y de baja intensidad para que el día de mañana sea un perro tranquilo y equilibrado.

 

SI LLEGA A UNA CASA Y YA HAY UN PERRO

Si la familia adoptante ya tiene algún perro, lo ideal sería hacer la presentación en algún parque o zona muy tranquila, no en la casa directamente, intentando no sobreexcitar a ninguna parte.

Dar un paseo tranquilo de 5-10-15 minutos ayudará a normalizar esta presentación.

A la hora de subir, pueden subir juntos en el ascensor (por poner un ejemplo) si hemos notado que se llevan super bien desde el primer minuto, si no lo tenemos claro o no queremos correr riesgos, lo mejor es que subamos primero con el perro recién adoptado.

Dejarle deambular y que olfatee un poco toda la casa en general con nuestra presencia muy calmada y prepararle una zona de la casa para él, para poder estar tranquilo.

Las primeras horas despues de adoptar necesita asociar la casa, así como las personas y demás animales como algo tranquilo para poder DESCANSAR.

Cuanto más DESCANSO  tenga las primeras horas y días, mejor irán las cosas.

Lo ideal es que pudiéramos estar con él en esta estancia, haciéndole compañía para que pueda relajarse y DORMIR.

 

RUTINAS ADECUADAS DESPUES DE ADOPTAR

Los perros prosperan con la rutina, les aporta calma y seguridad, sobre todo al principio y cuando son jóvenes.

Establecer horarios regulares para la alimentación, paseos y tiempo de juego sería muy beneficioso.

Esto ayuda al perro a sentirse seguro y entender lo que se espera de él. 

La consistencia en la rutina facilita la adaptación.

Salir de la rutina también es bueno, cada 3-4 días estaría bien romper esa rutina y aprovechar para hacer alguna actividad como ir a la playa, dar un paseo por zonas más naturales, esto ayuda a bajar sus niveles de estrés del día a día y a mejorar el descanso.

 

PASEOS, JUEGOS Y SOCIALIZACIÓN

Los paseos al principio, sobre todo cuando es un cachorro deberían de estar enfocados a que pueda asegurar entorno, es decir; no querer enseñarle todo el barrio los primeros días, sino que de manera gradual pueda ver y reconocer los entornos más próximos a casa como lugares seguros.

Experiencias cortas y a baja intensidad evitando zonas o momentos del día que sepamos que puedan generarle demasiado estrés, por ejemplo la calle o el parque a la hora que estén todos los niños por la salida de la escuela.

Las primeras veces exponer al perro a los estímulos de la calle de manera progresiva y a baja intensidad le ayudará a hacer una asociación del entorno de la calle como un entorno tranquilo y esto es fundamental para los futuros paseos de calidad.

Es importante socializar al perro gradualmente con otros perros y para esto también deberíamos de ir poco a poco, dándole experiencias las primeras semanas a las horas más tranquilas y con perros no demasiado nerviosos, cuanto más equilibrados mejor.

Solo hay una primera vez, y lo ideal es que siempre sea positiva y calmada, de ahí que; comenzar con interacciones controladas y positivas para evitar que se sienta abrumado sería lo ideal las primeras semanas, tanto en el entorno de la calle como en el entorno del parque.

 

ATENCIÓN VETERINARIA Y SALUD

Programar una visita al veterinario poco después de la adopción para un chequeo general y para asegurarte de que el perro esté al día con sus vacunas y otros cuidados de salud. 

La primera vez que vaya al nuevo veterinario podría plantearse simplemente para que reconozca el sitio y que le puedan dar algún premio para positivizar la visita.

Esto ayudará a que la siguiente vez, quizás para una primera manipulación lo gestione mejor que si se hace el primer día, ya que no conoce el sitio ni las personas y puede hacer una peor gestión.

Solo hay una primera vez, y lo ideal es que siempre sea positiva y calmada, de ahí que; quizás la primera vez que va al veterinario solo debería de ser para obtener una buena sensación.

Mantén un calendario de visitas veterinarias regulares para garantizar su bienestar continuo.

 

ADAPTACIÓN TRAS ADOPTAR 

Durante las primeras semanas , el perro puede mostrar signos de estrés o ansiedad. Puede que tenga comportamientos de evitación o busque esconderse. Es crucial darle espacio y tiempo para adaptarse.

Después del ajuste inicial, el perro comenzará a familiarizarse con su entorno y con los miembros de la familia. Es posible que empiece a mostrar su verdadera personalidad y a establecer un sentido de pertenencia.

A medida que pasa el tiempo, el perro fortalecerá su vínculo contigo y con los demás miembros de la familia. La consistencia en el cuidado y trato positivo reforzarán este vínculo.

Finalmente, el perro se asentará completamente, mostrando un comportamiento estable y confiado. En esta fase, se sentirá completamente seguro y adaptado a su nuevo hogar, y tú habrás ganado un compañero leal y amoroso.

Adoptar a un perro es una experiencia enriquecedora y gratificante.

Con paciencia, empatía, respeto, amor y dedicación, tu nuevo amigo de cuatro patas se adaptará y se convertirá en una parte integral de tu vida y familia.

 

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petardos

PERROS Y PETARDOS

El sonido de los petardos puede ser aterrador para muchos perros. 

Sus oídos sensibles captan los ruidos fuertes y repentinos, lo que puede causarles ansiedad y estrés.

A nosotros mismos, cuando suena un petardo o una traca y nos pilla por sorpresa también podemos tener una reacción de miedo, imaginaros eso escuchandolo 10 veces más y sin saber que realmente es una traca o un petardo, posiblemente nos asustáramos mucho más. 

En Valencia, a parte de la época de fallas que evidentemente son entre 15 y 20 días de petardos, tracas, mascletás y castillos nocturnos continuos y que afecta mucho a los perros, durante todo el año son muchas las ocasiones en las que se siguen utilizando los efectos pirotécnicos, ya sea por la celebración de un festejo, un gol, o cualquier evento…

A continuación, vamos a recomendar algunas estrategias para ayudar a los perros a gestionar este miedo de la mejor manera posible.

 

Crear un refugio o zona segura.

Proporciona a tu perro un lugar seguro y cómodo donde pueda esconderse cuando comiencen los petardos. 

Bajar las persianas al máximo, cerrar ventanas todo lo herméticamente posible, para amortiguar y aislar al máximo los ruidos, sería el primer paso para ayudarle a reducir la potencia con la que se oirán los petardos.

El uso de luces tenues también puede ayudarles, hay perros que quizás con la oscuridad lo lleven mejor o peor, pero una luz tenue relajante sería una buena opción.

Pon su cama, mantas, bebederos y demás utensilios que suela usar para su descanso en la habitación más alejada o aislada de los ruidos, normalmente los baños o habitaciones interiores suelen ser las más alejadas de las ventanas.

Puede ser una habitación tranquila de la casa, un transportín o una cama cómoda en una esquina o debajo de la mesa, según lo que vuestro perro os indique. 

Puede que un perro prefiera estar en el baño y otro en su transportín o debajo de la mesa de la cocina, a cada cual, lo que le aporte más seguridad, y debe de tener la posibilidad de elegir y no ser nosotros el que le forcemos a estar en una zona si realmente no es la que al perro le resulta la más segura.

Siempre tiene que tener la posibilidad de poder salir y entrar de este entorno seguro, es decir; no cerraremos la puerta del baño o del transportín ( por poner un ejemplo ) para que pueda tener opción de salir si lo necesita.

Asegúrate de que este espacio esté alejado del ruido tanto como sea posible.

 

Usa ruido blanco o música relajante

El ruido blanco o la música suave pueden ayudar a amortiguar los sonidos de los petardos. 

Hay muchos estudios que aseguran que el uso de música adecuada puede ayudar a los perros a bajar sus niveles de estrés.

Hay listas de reproducción y aplicaciones específicas diseñadas para calmar a los perros. También puedes dejar la televisión o la radio encendidas a un volumen bajo.

En un directo que hicimos varios educadores caninos sobre este tema, un consejo fue que durante todo el año podríamos habituar a los perros a la música rock/heavy en los que el uso de batería es muy frecuente, para que cuando llegan estos episodios de petardos, al usar esta música y el perro ya estar habituado, puede que los golpes de batería de este tipo de música en un volumen alto pueden disimular los efectos sonoros de los petardos.

La música clásica es también muy utilizada, música usada para el yoga o retiros espirituales, aquí habría que ver cual es la que más beneficios le aporta a nuestro perro en particular, recordar que cada perro es distinto y lo que le puede funcionar a un perro puede no servirle a otro.

 

Mantén la calma y sé un buen ejemplo

Los perros son muy perceptivos y pueden captar el estrés y la ansiedad de sus dueños. Trata de mantener la calma y actuar con normalidad.

Aportar calma, permanecer a su lado de manera tranquila puede ayudarle.

Si a tu perro, le calma hablarle en un tono tranquilo y reconfortante o acariciarle hace que se relaje no dudes en hacerlo.

 

Paseos y juegos mentales

Hacer algún paseo antes de las horas de los efectos pirotécnicos sería también algo a tener en cuenta, en estos paseos debería de tener la posibilidad de ejercitarse si es necesario, tanto físicamente como mentalmente.

Si por ejemplo, podemos ir a la playa o a un entorno lo más natural posible para que cubra sus necesidades, haga el deporte físico que le apetezca y acabamos la actividad con un paseo en el que pueda dedicarse a olfatear para llegara casa lo más relajado posible, le ayudará posiblemente a hacer una mejor gestión del el episodio de miedo que aparecerá en un futuro.

Juegos de olfato, rompecabezas para perros y sesiones de enriquecimiento ambiental, pistas de confianza en casa, antes de estos episodios de ruidos por petardos también pueden ayudar.

 

Productos Calmantes

Existen productos en el mercado diseñados para calmar a los perros durante situaciones estresantes, como chalecos de presión, feromonas y suplementos naturales.

Los chalecos de presión, como el Thundershirt, aplican una presión suave y constante que puede tener un efecto calmante.

Complementos nutricionales como CBD, triptófano, valeriana, pasiflora.

Snacks naturales adaptados a sus características (tamaño, dureza..) también puede ayudarles a reconducir esos momentos tan estresantes, siempre y cuando el perro no se vea muy bloqueado por sus miedos, pero darle la opción de usarlos sería una herramienta más

Las feromonas, disponibles en difusores o collares, imitan las sustancias naturales que producen las madres para calmar a sus cachorros.

Aceites esenciales como lavanda, geranio, frankincense, ylang-ylang son algunos de los muchos que se pueden utilizar.

En todos estos casos, lo ideal es consultar antes con un veterinario, etólogo o especialista en este campo en particular.

 

Evita la exposición directa

Durante eventos donde se espera el uso de petardos, como fiestas o celebraciones, intenta mantener a tu perro en casa, evitar sacarlo a pasear a esas horas y no dejarlo solo en casa.

Poder salir de la zona e ir a un entorno alejado lo más natural posible en el que el perro no escuche o haga una buena gestión de los petardos sería lo ideal. 

 

Desensibilización y contracondicionamiento

Este es un enfoque a largo plazo que puede ayudar a reducir el miedo de tu perro a los petardos. 

Consiste en exponer gradualmente a tu perro a sonidos de petardos a un volumen bajo mientras le das premios y elogios. A medida que tu perro se acostumbra al sonido, puedes aumentar gradualmente el volumen. 

Este proceso debe hacerse de manera gradual y con paciencia. Si desde que llega un cachorro a casa, trabajamos esto diariamente, posiblemente en épocas de espectáculos pirotécnicos el perro tendría mucho menos miedo.

No hay que acordarse del problema cuando ya lo tenemos encima, habría que trabajarlo durante todo el año para poder ayudarles realmente de la manera más eficaz.

 

Consulta con un veterinario o etólogo

Si el miedo de tu perro a los petardos es extremo, puede ser útil hablar con tu veterinario. Ellos pueden recomendar medicamentos ansiolíticos para ayudar a tu perro a sobrellevar los momentos de mayor estrés.

 

En definitiva

Ayudar a tu perro a enfrentar el miedo a los petardos requiere tiempo, paciencia y una combinación de estrategias.

Entender el miedo de tu perro y actuar de manera proactiva puede hacer una gran diferencia en su bienestar durante estos momentos estresantes. 

Con tu apoyo y las herramientas adecuadas, puedes ayudar a tu perro a sentirse más seguro y tranquilo cuando aparecen los temidos petardos.

 

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perros y niños

PERROS Y NIÑOS

Son muchas las familias en las que conviven perros y niños, y si la cosas se hacen bien puede ser una experiencia muy bonita, pero en otros casos, la experiencia puede complicarse ya que es un gran cambio para todos.

Vamos a abordar como deberíamos de preparar a nuestro perro de la manera más amable y respetuosa ante la llegada de un bebe al hogar, ya que sin duda, hacer una buena transición en los cambios que van a suceder ayudará a nuestro perro a hacer una mejor gestión de estos cambios.

También hablaremos de como sería la mejor manera de una primera presentación entre perros y niños.

Durante el embarazo se pueden ir preparando muy progresivamente todas esas rutinas y cambios que se prevén, preparar nuevas estrategias para poder cubrir sus necesidades, para que sea un proceso totalmente natural.

Los tiempos y la calidad de los paseos suelen cambiar, las rutinas también suelen verse afectadas, así como sus posibilidades de socialización, los tiempos de descansos y la calidad de estos, nuevas limitaciones.. y este cúmulo de cambios acaban por desencadenar esos cambios en su comportamiento.

Los perros son muy sensibles a los cambios en su entorno y en sus rutinas.

 

CAMBIOS EN LAS RUTINAS

Lo primero que deberían de pensar los tutores es en los cambios que van a suceder en sus rutinas y en la del perro para habituarse progresivamente.

Los bebés alteran significativamente las rutinas diarias. Si el perro está acostumbrado a un horario estricto para paseos y comidas, empieza a variar los horarios gradualmente para que se acostumbre a la flexibilidad.

Posiblemente cambien los horarios de paseos, y de quién realiza los paseos, porque si la mamá tiene que estar en casa con el bebé durante la lactancia posiblemente sea el papá o la otra persona la que tenga que ocuparse de los paseos del perro.

Estos cambios en las rutinas de paseos deberían de ir dándose de manera gradual para que luego no sea algo que al perro le pueda crear confusión.

 

CAMBIOS EN  ZONAS DE LA CASA

También hay que valorar si vamos a cambiar zonas de uso restringido para el niño, deberíamos de ir habituando al perro a dejar de usar esas zonas de manera progresiva.

De la misma manera, habría que proporcionar un lugar tranquilo donde el perro pueda retirarse si necesita un descanso. Este debe ser un espacio donde se sienta seguro y no sea molestado.  

Al igual que puede haber una zona para el descanso del niño y que en ciertos momentos puede que no se le permita entrar al perro, a la inversa tambien deberia de darse; una zona en la que el perro pueda estar tranquilo sin la posibilidad de que el niño pueda entrar, sobre todo si no hay una supervisión de los tutores.

PRESENTACIÓN ENTRE PERROS Y NIÑOS

El primer encuentro entre perros y niños debería de ser de manera natural, en un entorno tranquilo y controlado.

Las personas no deberían sobreexcitar al perro para que este pueda asociar la presencia del niño con algo tranquilo, permitiendo acercarse y olerle.

Observar cuidadosamente las reacciones de los perros y niños y reforzar los comportamientos tranquilos y curiosos.

Fomentar momentos de descanso y de calma entre ambos, ayudarán a normalizar y mejorar el vínculo.

Nunca habría que dejar solos a los perros y niños sin supervisión.

 

TIEMPO Y ATENCIÓN

En muchos casos, suele darse que, antes de la llegada del niño, el perro es el centro de atención de las personas, todo gira en torno a él y de repente, en cuanto llega el nuevo miembro esta atención y el tiempo que se les proporciona cambia totalmente.

El tiempo que se le puede ofrecer a los perros cambia considerablemente, en muchas ocasiones disminuye y casi siempre en presencia de otro ser vivo, en este caso el bebe y que también reclama atención.

La atención recibida ya no es la misma y cuando se le da, casi siempre está presente el niño, y eso puede llegar a ser frustrante para el perro si no se le ha ido habituando de manera progresiva.

Sería muy positivo poder mantener ciertas rutinas en las que el perro pueda recibir atención, paseos, juegos, momentos de contacto y descanso en las que el protagonista sea él también, para que no se sienta desplazado y con la frustración que esto le puede generar. 

Fomentar experiencias de calidad y poco estresantes como paseos tranquilos, siestas entre perros y niños sería una buena manera de reforzar el vínculo y el respeto entre ellos.

 

SUPERVISIÓN ENTRE PERROS Y NIÑOS

La mayor tasa de agresividad se da en perros y niños y eso se entiende teniendo en cuenta que los bebés a medida que crecen y empiezan a gatear y tienen más autonomía son mucho más intensos, invasivos y estresantes para los perros.

Todos estos comportamientos se traducen en perros mucho más estresados, con peor gestión emocional y si no hay una buena supervisión, puede acabar en una agresividad de los perros hacia los niños.

Hay que explicar a los niños que los perros no son un juguete y que debemos de respetar sus espacios, evitar la sobreestimulación y fijarse en su lenguaje corporal para saber si estamos siendo molestos.

 

LLEGADA DE UN PERRO A UNA CASA CON NIÑOS

En el caso de que sea un perro el que llega a una nueva familia en la que hay niños, lo primero sería hacerles entender a los niños que el cambio que supone para el perro llegar a un entorno nuevo con personas nuevas va a ser bastante estresante.

Los primeros días solo deberíamos de preocuparnos de que el perro haga una asociación de que tanto las personas como los niños no son un peligro, por lo tanto hay que dejarle tranquilo y fomentar mucha calma y promover momentos de descanso y tranquilidad.

Eduquemos a los niños en el respeto hacia los perros. Serán mejores personas, los perros serán más felices y habrán muchos menos «accidentes» indeseados.

 

CONCLUSIÓN

La adaptación para una buena relación entre perros y niños es un proceso gradual. 

Darle tiempo al perro para que se acostumbre al nuevo miembro de la familia es crucial. 

Algunos perros pueden necesitar más tiempo que otros para adaptarse completamente.

La llegada de un bebé a un hogar con un perro puede manejarse de manera exitosa con planificación, paciencia y respeto. 

Al preparar adecuadamente al perro y proporcionar un ambiente seguro y controlado, es posible fomentar una relación armoniosa entre los perros y niños, asegurando el bienestar de toda la familia.

La llegada del nuevo miembro de la familia no debería de generar ningún problema a nuestro perro, sino todo lo contrario, una implementación de la felicidad como parte de la unidad familiar.

Con buenas pautas, respeto y empatia se puede conseguir una buena relación entre perros y niños.

 

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juegos

EL FASCINANTE MUNDO DE LOS JUEGOS EN LOS PERROS

Los juegos son una de las principales actividades que hace la familia cuando un cachorro llega a casa.

Se le enseña mediante el juego a obedecer; a sentarse, a darnos la pata, a tumbarse…, también se juega a perseguir una pelota o a tirar de una cuerda, es decir; lo primero que suele hacer la familia cuando llega un perro joven a casa es jugar con él. 

El juego está pensado para crear situaciones con el fin de proporcionar entretenimiento y diversión, lo que no se suele tener en cuenta es si estos juegos que realizamos con los perros realmente son buenos o malos.

Por mucho que veamos que el perro se está divirtiendo, no tiene por qué acabar siendo beneficioso para él.

Un claro ejemplo de esto podría ser una persona que está jugando en un bar a una máquina tragamonedas. 

Posiblemente se esté divirtiendo y pasando un buen rato pero quizás ese juego no sea el mejor ya que en muchos casos puede acabar en una adicción.

Por eso se legisla sobre las salas recreativas cerca de colegios, ya que estos juegos en edades tempranas pueden crear muchos problemas futuros de adicción al juego.

Algo parecido puede pasar con los juegos en los perros jóvenes a edades tempranas, según qué juegos, pueden ser ,a la larga, más problemáticos que beneficiosos.

 

JUEGOS FÍSICOS VS JUEGOS MENTALES

En muchas ocasiones cuando vamos a casas a ver a clientes, vemos a perros altamente activos, muy nerviosos y que les cuesta mucho relajarse.

Esto suele suceder porque cuando el perro es joven la familia intenta cansar al perro mediante el juego físico para que acabe “relajado” (realmente se le está agotando físicamente ) y les deje tranquilos.

Normalmente, el perro se pasa horas solo en casa debido a que la familia está trabajando y estas horas de ausencia los tutores las quieren compensar con experiencias muy intensas y estresantes.

Nada más llegar a casa, los tutores quieren aprovechar el tiempo perdido y ofrecen actividades muy estimulantes como irse a correr o en bici, bajar a tirar un rato la pelota, piedras o palos para que corra o al parque un buen rato para que juegue al máximo posible. 

Al intentar cansar a un perro joven conseguimos que su nivel de adaptación a esta carga de juego físico sea muy rápida y por lo tanto con el tiempo necesitará más juego físico para llegar al punto de estar agotado físicamente.

Realmente no estamos consiguiendo un perro tranquilo y relajado, estamos consiguiendo un perro agotado y cuando ha descansado lo suficiente el perro sigue estando igual de activo que cuando empezamos a hacer los juegos.

Una persona puede ir al gimnasio y estar una hora corriendo o incluso dos o tres según su entrenamiento, pero a los pocos minutos de hacer esta actividad física lo normal es que la persona sude porque es una actividad agotadora para el cuerpo.

Sin embargo esta misma persona puede estar concentrada en el trabajo durante dos o tres horas y puede que haya un desgaste mental, pero jamás llegará al mismo nivel de agotamiento que si estuviera en el gimnasio.

Esto sucede porque las personas estamos más adaptados para el trabajo mental y no tanto para el trabajo físico; nos agota más correr que pensar.

En los perros es justo al contrario, se adaptan mejor y gestionan mejor el trabajo físico que el trabajo mental; les agota antes y les deja más relajados pensar que correr.

Cuando un perro se concentra mediante juegos de estimulación mental o de olfateo durante 15-20 minutos puede equivaler a una hora de juego físico. 

Con todo esto no queremos decir que el perro no debe hacer ejercicio físico, lo que intentamos aclarar es que no por querer cansar al perro joven vamos a conseguir un perro tranquilo.

A la larga solo conseguiremos un perro que cada vez necesite mucho más ejercicio, se hará más nervioso y tardará mucho más tiempo en llegar a agotarse.

Los perros deben de tener la oportunidad de poder ejercitarse cada día a su ritmo sin ser nosotros los que induzcan al perro a correr más y más.

El problema de jugar con los perros con este tipo de juegos tan estresantes y tan intensos es que el perro se acaba estresando por lo tanto tarda más en relajarse y puede llegar a casa más nervioso de lo que salió.

 

LA PELOTA (o palo, piedra, frisbee.. )

La pelota es el clásico juego que mucha gente usa con su perro, pero este juego es altamente problemático debido al estrés que le genera y que puede acabar siendo una adicción 

Debido a los grandes niveles de cortisol (hormona responsable del estrés) que se generan en el perro para ir a por la pelota y hacerlo durante varios minutos hace que el cortisol pueda estar horas en su cuerpo.

La persecución constante creará dopamina en su cuerpo y esto a la larga puede desembocar en una adicción con los problemas que esto conlleva.

Se considera que un perro es adicto a este tipo de juegos cuando el perro está en un estado normal y su excitación aparece cuando aparece el juego o simplemente el perro está hiperactivo continuamente esperando el juego.

Este juego nosotros lo desaconsejamos al 99% por no decir al 100%.

 

JUEGOS SOCIALES

Se podría decir que es el juego más importante y el que primero aprenden, ya que, en condiciones normales, lo desarrollarán con sus hermanos y la madre los primeros meses.

En este juego, evidentemente, tienen que interactuar dos o más perros.

Si el cachorro tiene este juego con sus hermanos y madre, a parte de sentir bienestar porque es divertido, será capaz de desarrollar las habilidades necesarias para su futuro.

Podrá empezar a desarrollar las señales de calma y entenderlas, desarrollará sus habilidades motrices y será consciente de sus límites físicos.

Estos juegos de manera natural les ayudará a resolver ciertas experiencias, como una discusión con un hermano por perseguirle y asustarle y luego a hacer las paces, todo esto ayuda a aprender a empatizar.

Un ejemplo sería cuando juegan a perseguirse; el perseguido puede sentir miedo por ser “cazado” y a la hora de hacerlo él, sabrá que el otro también puede asustarse ( él ya estuvo en esa situación ) y ser más cuidadoso.

Todos estos juegos ayudan a crear un vínculo entre ellos y a tener lazos de amistad.

En estos juegos también aprenderán a tener más autocontrol, algo que les ayudará en un futuro con otros perros y situaciones excitantes.

 

JUEGOS EXPLORATORIOS (OLFATEO)

Los juegos de olfateo, pistas de confianza (muy recomendados para perros jóvenes, inseguros o geriátricos ) y los juegos exploratorios son muy divertidos, gratificantes  e importantes para los perros.

Su nariz o trufa es el sentido más desarrollado que tienen, está 60 veces más desarrollado que el nuestro, pueden detectar células cancerígenas (ya se usan en muchos hospitales), también subidas de azúcar en sangre para personas con diabetes, etc.. 

Hacer juegos en los que puedan disfrutar de su trabajo con la nariz hará que el uso de esta sea muy bueno, y que al rato (10-20 minutos ) de concentrarse para los juegos, queden sumamente relajados ya que les ayuda a bajar los niveles de estrés y puede aumentar su autoestima.

Estos juegos tienen que adaptarse a su edad y capacidad de concentración, no se trata de ponérselo muy difícil, sobre todo las primeras veces y cuando son muy jóvenes, ya que podría pasar de un juego agradable a muy frustrante por no poder conseguir realizarlo.

El perro aprende a concentrarse para poder detectar ese olor, y le ayudará también a poder asegurar el entorno donde se realiza el juego ya que mediante la nariz cogerá mucha información.

El entorno donde se hacen estos juegos, sobre todo las primeras veces y siendo jóvenes, tiene que estar muy tranquilo para poder concentrarse.

Estos juegos ayudan a aumentar y mejorar el descanso.

 

JUEGOS COGNITIVOS

Al igual que con los juegos de olfateo, estos juegos de estimulación mental, el uso de la nariz o trufa es muy importante.

En estos juegos, además de concentrarse, tiene que pensar para poder conseguir la recompensa y esto le ayuda a afrontar retos y buscar soluciones para resolverlos.

Estos juegos, al igual que los de olfateo, hay que adaptarlo a la capacidad de cada perro, no tiene el mismo nivel de concentración un perro de 6 meses que uno de 6 años.

En estos juegos como los de olfateo hay que empezar con juegos muy simples para que las primeras veces les sea muy fácil, ganen en confianza y se queden con ganas de más para las siguientes veces.

El entorno donde se hacen estos juegos, sobre todo las primeras veces y siendo jóvenes, tiene que estar muy tranquilo para poder concentrarse.

Estos juegos ayudan a aumentar y mejorar el descanso.

 

En definitiva; hay juegos mejores y peores, no por que el perro esté más contento o excitado son mejores.

No se trata de querer agotar al perro, los juegos deben aportarles aprendizajes útiles y que les ayuden a estar más tranquilos y relajados.

 

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