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ASESORAMIENTO CANINO EN VALENCIA | Cómo Trabajamos y Tarifas

SESIONES DE ASESORAMIENTO CANINO

 

PRIMERA SESIÓN DE ASESORAMIENTO: HOGAR

Para dar un servicio de asesoramiento de calidad, entender a los tutores y que luego nos entiendan primero debemos escucharos.

Vamos a vuestro hogar, conocemos a la familia y la casa donde vive el perro. Utilizando un amplio cuestionario recopilamos información sobre el perro, la familia, el hogar y toda la información que nos pueda resultar útil para un buen asesoramiento.

Tras recopilar la información necesaria con el cuestionario, ayudamos a la familia a entender a su perro, los motivos principales de la visita, sus comportamientos, porque tiene ciertas conductas u otras, respondemos a todas las dudas posibles y explicamos qué hacer y qué no hacer para que las cosas vayan lo mejor posible.

También os explicamos los beneficios y los inconvenientes de cualquier cosa relacionada con el perro.

Para finalizar os dejamos información sobre todo lo hablado y unas pautas para empezar a trabajar. Además de las explicaciones os dejamos información por escrito.

En esta primera sesión de asesoramiento queremos que la familia entienda a su perro y el porqué de sus comportamientos relacionados con los motivos de nuestra visita. Es imposible ayudar a los perros si no entendemos que les está pasando y como podemos ayudarles.

En la primera sesión de asesoramiento no solemos salir de casa salvo excepciones.

 

SEGUNDA SESIÓN DE ASESORAMIENTO: PASEO

En la siguiente cita, si la familia quiere y lo ve necesario, salimos a la calle para valorar tanto al perro como a los tutores en la calle y hablamos sobre los temas relacionados con mejorar la parte del paseo.

El paseo es una parte muy importante en la vida de los perros, se da a diario, y en muchas ocasiones los motivos por los que nos llaman las familias son relacionados con el paseo, pero no podemos salir a pasear y ayudarles si antes no les hemos ayudado a entender que le pasa al perro, el porqué de sus comportamientos en el paseo y como debemos de empezar a trabajar para solucionar esos comportamientos.

 

TERCERA SESIÓN DE ASESORAMIENTO: SOCIALIZACIÓN

Si es necesario, porque el caso lo requiere y la familia lo ve necesario, quedamos en algún parque adecuado para poder valorar y mejorar la socialización, que es un pilar muy importante en el bienestar de los perros.

Trabajar y mejorar la socialización por la calle con las correas no es lo más adecuado por falta de libertad para el perro y porque el entorno no es muy tranquilo y seguro para ellos.

Los perros necesitan espacios grandes y seguros para poder socializar de manera correcta, y mediante esas experiencias adquirir esa habilidad social que hará que cuando se den encuentros por la calle con otros perros con la correa el perro sepa gestionarlo de la mejor manera.

 

DURACIÓN Y PRECIOS DE LAS SESIONES DE ASESORAMIENTO

La primera sesión que realizamos en el domicilio dura 2 horas (a veces un poco más): 90 €.

Las siguientes sesiones duran 1 hora (a veces un poco más) 45 €.

Ninguna sesión es obligatoria, pero pensamos que son necesarias al menos dos; la primera que realizamos en casa donde abordamos todas las cuestiones por las que nos llaman, damos toda la informacion y ponemos las pautas para empezar a trabajar y la siguiente para ver la evolucion, resolver dudas, o ver con las citas de paseo o socialización lo que la familia necesite.

Hay veces que con dos sesiones la familia poco a poco nota mejoria y en otras ocasiones hay que hacer alguna cita más para hacer seguimiento, o reforzar algo, cada caso es distinto.

Tras la primera sesión de asesoramiento mantenemos el contacto por WhatsApp o llamada para cualquier duda que surja y para concertar las siguientes citas. Es responsabilidad del cliente mantenernos informados.

NO EMPLEAMOS NINGUNA TÉCNICA O INSTRUMENTO QUE PUEDA DAÑAR FÍSICA O EMOCIONALMENTE AL PERRO.

Nuestra función es dar un buen asesoramiento a los tutores para que entiendan a los perros, les aporten bienestar, tengan una relación sana con ellos y que convivan con los mínimos problemas posibles.

Nuestra función NO es adiestrar a los perros para hacer que los perros obedezcan con órdenes tipo «a mi lado», «siéntate», «dame la pata», «tumbate».

 

¡Cualquier duda, puedes ponerte en contacto con nosotros, estaremos encantados de intentar ayudarte!

petardos

PERROS Y PETARDOS

El sonido de los petardos puede ser aterrador para muchos perros. 

Sus oídos sensibles captan los ruidos fuertes y repentinos, lo que puede causarles ansiedad y estrés.

A nosotros mismos, cuando suena un petardo o una traca y nos pilla por sorpresa también podemos tener una reacción de miedo, imaginaros eso escuchandolo 10 veces más y sin saber que realmente es una traca o un petardo, posiblemente nos asustáramos mucho más. 

En Valencia, a parte de la época de fallas que evidentemente son entre 15 y 20 días de petardos, tracas, mascletás y castillos nocturnos continuos y que afecta mucho a los perros, durante todo el año son muchas las ocasiones en las que se siguen utilizando los efectos pirotécnicos, ya sea por la celebración de un festejo, un gol, o cualquier evento…

A continuación, vamos a recomendar algunas estrategias para ayudar a los perros a gestionar este miedo de la mejor manera posible.

 

Crear un refugio o zona segura.

Proporciona a tu perro un lugar seguro y cómodo donde pueda esconderse cuando comiencen los petardos. 

Bajar las persianas al máximo, cerrar ventanas todo lo herméticamente posible, para amortiguar y aislar al máximo los ruidos, sería el primer paso para ayudarle a reducir la potencia con la que se oirán los petardos.

El uso de luces tenues también puede ayudarles, hay perros que quizás con la oscuridad lo lleven mejor o peor, pero una luz tenue relajante sería una buena opción.

Pon su cama, mantas, bebederos y demás utensilios que suela usar para su descanso en la habitación más alejada o aislada de los ruidos, normalmente los baños o habitaciones interiores suelen ser las más alejadas de las ventanas.

Puede ser una habitación tranquila de la casa, un transportín o una cama cómoda en una esquina o debajo de la mesa, según lo que vuestro perro os indique. 

Puede que un perro prefiera estar en el baño y otro en su transportín o debajo de la mesa de la cocina, a cada cual, lo que le aporte más seguridad, y debe de tener la posibilidad de elegir y no ser nosotros el que le forcemos a estar en una zona si realmente no es la que al perro le resulta la más segura.

Siempre tiene que tener la posibilidad de poder salir y entrar de este entorno seguro, es decir; no cerraremos la puerta del baño o del transportín ( por poner un ejemplo ) para que pueda tener opción de salir si lo necesita.

Asegúrate de que este espacio esté alejado del ruido tanto como sea posible.

 

Usa ruido blanco o música relajante

El ruido blanco o la música suave pueden ayudar a amortiguar los sonidos de los petardos. 

Hay muchos estudios que aseguran que el uso de música adecuada puede ayudar a los perros a bajar sus niveles de estrés.

Hay listas de reproducción y aplicaciones específicas diseñadas para calmar a los perros. También puedes dejar la televisión o la radio encendidas a un volumen bajo.

En un directo que hicimos varios educadores caninos sobre este tema, un consejo fue que durante todo el año podríamos habituar a los perros a la música rock/heavy en los que el uso de batería es muy frecuente, para que cuando llegan estos episodios de petardos, al usar esta música y el perro ya estar habituado, puede que los golpes de batería de este tipo de música en un volumen alto pueden disimular los efectos sonoros de los petardos.

La música clásica es también muy utilizada, música usada para el yoga o retiros espirituales, aquí habría que ver cual es la que más beneficios le aporta a nuestro perro en particular, recordar que cada perro es distinto y lo que le puede funcionar a un perro puede no servirle a otro.

 

Mantén la calma y sé un buen ejemplo

Los perros son muy perceptivos y pueden captar el estrés y la ansiedad de sus dueños. Trata de mantener la calma y actuar con normalidad.

Aportar calma, permanecer a su lado de manera tranquila puede ayudarle.

Si a tu perro, le calma hablarle en un tono tranquilo y reconfortante o acariciarle hace que se relaje no dudes en hacerlo.

 

Paseos y juegos mentales

Hacer algún paseo antes de las horas de los efectos pirotécnicos sería también algo a tener en cuenta, en estos paseos debería de tener la posibilidad de ejercitarse si es necesario, tanto físicamente como mentalmente.

Si por ejemplo, podemos ir a la playa o a un entorno lo más natural posible para que cubra sus necesidades, haga el deporte físico que le apetezca y acabamos la actividad con un paseo en el que pueda dedicarse a olfatear para llegara casa lo más relajado posible, le ayudará posiblemente a hacer una mejor gestión del el episodio de miedo que aparecerá en un futuro.

Juegos de olfato, rompecabezas para perros y sesiones de enriquecimiento ambiental, pistas de confianza en casa, antes de estos episodios de ruidos por petardos también pueden ayudar.

 

Productos Calmantes

Existen productos en el mercado diseñados para calmar a los perros durante situaciones estresantes, como chalecos de presión, feromonas y suplementos naturales.

Los chalecos de presión, como el Thundershirt, aplican una presión suave y constante que puede tener un efecto calmante.

Complementos nutricionales como CBD, triptófano, valeriana, pasiflora.

Snacks naturales adaptados a sus características (tamaño, dureza..) también puede ayudarles a reconducir esos momentos tan estresantes, siempre y cuando el perro no se vea muy bloqueado por sus miedos, pero darle la opción de usarlos sería una herramienta más

Las feromonas, disponibles en difusores o collares, imitan las sustancias naturales que producen las madres para calmar a sus cachorros.

Aceites esenciales como lavanda, geranio, frankincense, ylang-ylang son algunos de los muchos que se pueden utilizar.

En todos estos casos, lo ideal es consultar antes con un veterinario, etólogo o especialista en este campo en particular.

 

Evita la exposición directa

Durante eventos donde se espera el uso de petardos, como fiestas o celebraciones, intenta mantener a tu perro en casa, evitar sacarlo a pasear a esas horas y no dejarlo solo en casa.

Poder salir de la zona e ir a un entorno alejado lo más natural posible en el que el perro no escuche o haga una buena gestión de los petardos sería lo ideal. 

 

Desensibilización y contracondicionamiento

Este es un enfoque a largo plazo que puede ayudar a reducir el miedo de tu perro a los petardos. 

Consiste en exponer gradualmente a tu perro a sonidos de petardos a un volumen bajo mientras le das premios y elogios. A medida que tu perro se acostumbra al sonido, puedes aumentar gradualmente el volumen. 

Este proceso debe hacerse de manera gradual y con paciencia. Si desde que llega un cachorro a casa, trabajamos esto diariamente, posiblemente en épocas de espectáculos pirotécnicos el perro tendría mucho menos miedo.

No hay que acordarse del problema cuando ya lo tenemos encima, habría que trabajarlo durante todo el año para poder ayudarles realmente de la manera más eficaz.

 

Consulta con un veterinario o etólogo

Si el miedo de tu perro a los petardos es extremo, puede ser útil hablar con tu veterinario. Ellos pueden recomendar medicamentos ansiolíticos para ayudar a tu perro a sobrellevar los momentos de mayor estrés.

 

En definitiva

Ayudar a tu perro a enfrentar el miedo a los petardos requiere tiempo, paciencia y una combinación de estrategias.

Entender el miedo de tu perro y actuar de manera proactiva puede hacer una gran diferencia en su bienestar durante estos momentos estresantes. 

Con tu apoyo y las herramientas adecuadas, puedes ayudar a tu perro a sentirse más seguro y tranquilo cuando aparecen los temidos petardos.

 

¿Necesitas ayuda personalizada? No te quedes solo con la información del blog. En nuestra sección «¿Cómo trabajamos?« te explicamos paso a paso cómo transformamos la relación con tu perro con sesiones a domicilio y sesiones practicas adaptadas a la necesidad de cada familia.

mordiscos

CACHORROS, MORDISCOS Y DESTROZOS

Los cachorros de los 2 a los 3 meses aproximadamente pasan por una etapa que se caracteriza por el uso de la boca, normalmente mordiscos y destrozos.

El cachorro interactúa con las cosas que tiene a su alrededor, en su entorno más próximo. Es una etapa que muchas familias pasan con muchas molestias puesto que muchas de esas interacciones son mordiscos dirigidos hacia muebles o enseres de la casa y también hacia las personas que conviven con él.

A esta etapa se le denomina ETAPA BUCAL puesto que la mayor característica es que el cachorro comienza a descubrir el mundo que le rodea intercalando a través de la boca. En esta etapa los cachorros sienten la necesidad de morder las cosas que les rodean y además morder cosas vivas y en movimiento.

Si el cachorro en esta etapa no tiene la suerte de estar con su madre y sus hermanos de camada esos bocados irán todos dirigidos única y exclusivamente a las personas que convivan con él y si hay animales en el hogar con los que interactuar también se verán afectados por esta necesidad del cachorro. 

 

PRINCIPALES ERRORES A EVITAR MORDISCOS Y DESTROZOS EN ESTA ETAPA DE CACHORROS

– No dejarle cubrir esas necesidades por miedo a que lo haga siempre o se prolongue excesivamente en el tiempo. 

– Otro error sería desde el primer día repetirle constantemente la palabra “no” cada vez que intenta cubrir esta necesidad.

– No darle al cachorro cosas adecuadas para que pueda morder.

 

¿QUÉ PODEMOS HACER?

Lo primero es entender que cuanto más tranquilo se sienta el cachorro menos mordiscos habránn, en cantidad e intensidad. Esto es importante puesto que muchos cachorros sobreexcitados en casa, dejan de morder en cantidad e intensidad en cuanto se les aporta calma, se sienten más tranquilos y/o más seguros.

Lo segundo sería tratar de cubrir esa necesidad sin que el cachorro suba la intensidad. 

Para ello, tenemos que tener en que los mordiscos se dirigen por un lado a cosas que tiene cerca y por otro lado los dirigidos a nosotros, especialmente pies y manos.

 

MORDISCOS DIRIGIDOS HACIA FAMILIARES:

Lo ideal es no sobreexcitar al cachorro en este juego, cosa que hacemos involuntariamente en ocasiones moviendo la mano y gesticulando en exceso. Para ello podemos dejar la mano blanda, inmóvil sin hacer grandes aspavientos movimientos o usando la fuerza. De este modo suelen controlar bastante los mordiscos y aprenden mejor a regular su fuerza. En ocasiones si nos hace daño o nos molesta podemos comunicárselo y hacérselo saber con una comunicación respetuosa.

Si esto no funcionase podemos colocarnos en la mano un guante de cocina o jardinería, manoplas de este modo nos protegemos la mano durante esta etapa y nos permite cubrir esta necesidad que tienen sin frustraciones, enfados o castigos. Si estos mordiscos se dirigen hacia nuestros pies deberíamos protegerlos con calzado o calcetines, e intentar a través de nuestra interacción, no sobreexcitar al cachorro. Cubriendo esa necesidad con calma y en ocasiones poniendo nosotros fin a la sesión de mordiscos.

 

MORDISCOS DIRIGIDOS HACIA ENSERES DEL HOGAR:

Es vital que el cachorro tenga distintos objetos a su alcance, variados en texturas y durezas, siempre sin llegar a un nivel muy alto de dureza que pueda dañar su dentadura. Cosas naturales, peluches, algún juguete de cuerda, palo de olivo, una tela y alguno de plástico y siempre a ser posible bajo supervisión al principio para ver que no ingiere los trozos que ocasiona mordiendo. De este modo podemos cubrir esa necesidad de morder y descubrir cosas al mismo tiempo que evitamos destrozos indeseados en casa.

Son muchas las personas que tienen miedo de que estos bocados se prolonguen en el tiempo y no son pocos los profesionales que alimentan estos miedos proclamando mensajes ya muy anticuados como: “Si le dejas que te muerda puede convertirse en un perro agresivo” o “Si le dejas ahora morderte, lo hará toda la vida”. Pero la realidad no es esta en la inmensa mayoría de los casos.

La verdad es que si crecen equilibrados, dejan de hacerlo por el simple hecho de madurar adecuadamente. Del mismo modo que un niño deja de chuparse el dedo por el mero hecho de madurar. 

Un niño puede dejar de chuparse el dedo porque lo castigamos o porque madura y deja de hacerlo por sí mismo. Con los perros en esta etapa ocurre igual. Como siempre muchas veces lo que necesitan los perros es tiempo. Tiempo que las personas en ocasiones no tenemos o no queremos.

Sin lugar a dudas, el cachorro crecerá más equilibrado, madurará mejor, tendrá menos estrés, mayor bienestar y nosotros tendremos una mejor relación con él, si en lugar de educarlo con disciplina y exigencias, entendemos porqué hace las cosas y tratamos de cubrir sus necesidades de forma adecuada. Esto sobre todo cobra más relevancia si pensamos que es un animal de menos de 100 días y que lo que hagamos en estas primeras etapas puede marcar su personalidad de por vida.

 

¿Necesitas ayuda personalizada? No te quedes solo con la información del blog. En nuestra sección «¿Cómo trabajamos?« te explicamos paso a paso cómo transformamos la relación con tu perro con sesiones a domicilio y sesiones practicas adaptadas a la necesidad de cada familia.