cachorro

LA ADAPTACIÓN DE UN CACHORRO RECIÉN ADOPTADO: GUÍA ESENCIAL PARA SUS PRIMERAS SEMANAS EN CASA

Adoptar un cachorro es emocionante, precioso y profundamente transformador. Y, a la vez, es un momento crítico: llega a un hogar desconocido justo después de separarse de su madre y su camada. Para su cerebro y su sistema emocional, ese cambio no es “un trámite”: es un salto gigante.

En estas primeras semanas, el objetivo no es “portarse bien”, sino algo mucho más útil: sentirse seguro. Cuando un cachorro se siente seguro, duerme mejor, se regula mejor y aprende con más facilidad.

La idea clave: ausencia de soledad al inicio + baja interacción

  • Primeras 2–3 semanas: idealmente, ausencia de soledad real (no dejar al cachorro solo en casa).

  • Durante esas 2–3 semanas: baja interacción (presencia tranquila, sin atención constante).

  • Desde la semana 3: empezar a presentar la soledad de forma muy progresiva y de baja intensidad (puertas, barreras, micro-ausencias).

Este enfoque encaja especialmente bien con recomendaciones prácticas de entrenamiento gradual dentro de casa (distancia sin interacción) usando barreras como primer paso.


1) Entender el momento vital del cachorro

El periodo de socialización del cachorro es especialmente sensible durante los primeros meses: es una ventana de oportunidad para que aprenda que el mundo (personas, perros, ruidos, lugares) es seguro. Exponerle con cuidado y sin sobreestimular reduce el riesgo de problemas emocionales futuros.

Punto importante: socializar no significa saturar. Debe hacerse de forma segura y evitando sobreestimulación (miedo, retirada o evitación).


2) Primeras 2–3 semanas: acompañamiento sin soledad, pero con presencia tranquila

Lo que buscamos

  • Que el cachorro no viva la ausencia como una experiencia intensa en el momento más vulnerable (llegada + separación de la madre).

  • Que, al mismo tiempo, aprenda a estar sin depender de atención constante.

Cómo se hace (muy práctico)

  • Tú estás en casa, haces vida normal, con entorno muy calmado, intentamos cerrar ventanas, bajar un poco persianas en sus momentos de descanso o para favorecerlos, y movimientos lentos, previsibles y a baja intensidad. Es como tener un bebe en casa, no queremos despertarle con nuestros movimentos bruscos, ruidos innecesarios, tono excitado o volumen alto de Tv o radio.

  • El cachorro descansa cerca o en su zona.

  • Premias la calma (tumbarse, relajarse) con micro-refuerzos tranquilos.

  • Evitas “hiper-animarle” todo el rato: cariño sí, pero sin convertirte en una discoteca emocional.

Este matiz (presencia sin interacción constante) también es muy importante: se puede acompañar “estando”, sin interactuar, y luego ir aumentando distancia.


3) Los primeros días: seguridad antes que normas

Prepara un entorno amable

  • Zona de descanso tranquila (sin tránsito constante).

  • Mantita con olor familiar (si es posible).

  • Agua accesible.

  • Juguetes seguros y opciones de lamido/masticación calmada.

  • Los juguetes que le sobre exciten deberia de estar durante poco tiempo y «desaparecer» para que vuelva a la calma, y poder dormir

Rutinas suaves

  • Comida y salidas a ritmo razonable.

  • Pocas novedades por día.

  • Pocas visitas (la socialización se planifica; no se improvisa con 12 familiares opinando).


4) Dormir acompañado: la base del descanso (y del futuro “estar bien solo”)

Dormir cerca del tutor las primeras semanas suele facilitar adaptación: no “malcría”; estabiliza.

Además, hay datos recientes que asocian, en etapas tempranas, más horas de sueño nocturno con menor probabilidad de conductas relacionadas con la separación (SRB) a los 6 meses; también se observó asociación con disponer de un espacio cerrado/limitado por la noche (habitación o zona segura), y con evitar el uso de métodos aversivos.

Recomendación práctica:

  • Primeras semanas: cama/transportín/parque en tu habitación, cerca de ti.

  • Si usas recinto/transportín: que sea un lugar seguro, introducido con refuerzos y calma (nunca castigo ni obligados a estar ahi).


5) Socialización real: calmada, progresiva y sin forzar

La socialización temprana es  importante que se haga antes de completar vacunación, con gestión del riesgo (entornos controlados, evitando exposición insegura), porque los problemas de conducta tienen un impacto enorme en bienestar.

Regla de oro: si el cachorro se aparta, bosteza, evita mirar, se queda quieto o se esconde, está comunicando. No se empuja. Mejor prevenir y ser mas progresivo que inundar y luego lamentar


6) Semana 3 en adelante: presentar la soledad (muy progresiva, baja intensidad)

Fase A: “distancia sin soledad” (dentro de casa)

Empieza por separaciones mínimas y controladas:

  • cerrar la puerta del baño unos segundos,

  • cerrar la puerta de una habitación muy poco tiempo,

  • mejor aún: usar una barrera/puerta infantil (menos “brusco” que una puerta cerrada).

En esta fase, es clave la baja interacción. El cachorro aprende: “estoy seguro aunque no me estén atendiendo”.

Fase B: micro-ausencias reales (salir y volver)

Cuando la Fase A va bien:

  • Sales 10–30 segundos y vuelves antes de que haya angustia o alta aexcitacion.

  • Nada de despedidas ni reencuentros intensos: rutina neutra y amable. Saludamos siempre de manera calmada. No hay que hacer un evento ni de nuestra marcha ni de nuestra llegada, naturalidad total.

  • No irnos todos a la vez, y cuando el perro este excitado. Hay que practicarlo de manera programada para que su estado sea de calma para que haga una buena gestion emocional

Fase C: construir minutos (sin saltos)

  • Aumentas de forma gradual y variable.

  • Si aparece estrés (llanto, rascado, jadeo, destrucción): retrocedes un paso.


7) Educación canina amable: por qué evitamos castigos y métodos aversivos

La evidencia indica que los métodos aversivos pueden comprometer el bienestar: se han observado más señales de estrés y aumentos de cortisol frente a metodos intensos o agresivos.

En un estudio longitudinal reciente sobre ansiedad por separacion en cachorros, se recomienda evitar el entrenamiento aversivo como parte de un enfoque preventivo. Nada de dejarlo solo toda la noche el primer dia para que aprenda.


8) Errores comunes en la adaptación del cachorro (y cómo evitarlos)

  • Dejar al cachorro solo demasiado pronto (o de golpe y durante mucho): mala receta.

  • Confundir “acompañar” con “estimular”: acompañamiento es presencia segura, no atención 24/7.

  • Sobreexponer (ruido + perros + gente + tráfico): la socialización útil es la que termina con el cachorro tranquilo, no “agotado”.

  • Regañar por pipís o destrozos: empeora el problema (asociará tu vuelta con tensión).


9) Señales de alarma: cuándo pedir ayuda profesional

Conviene pedir apoyo (educación amable/etología veterinaria) si:

  • el cachorro entra en pánico con separaciones mínimas,

  • el llanto empeora día a día,

  • hay destrucción intensa, autolesiones o micción/defecación por ansiedad,

  • muestra miedo generalizado en contextos cotidianos.

Cuanto antes se interviene, más fácil es.


Conclusión

Las primeras semanas son el cimiento emocional del cachorro. Tu planteamiento es una combinación muy sólida:

  1. Ausencia de soledad real en las primeras 2–3 semanas (acompañamiento).

  2. Baja interacción para fomentar calma e independencia en presencia.

  3. Soledad progresiva desde la semana 3, con micro-separaciones y aumento gradual.

¿Necesitas ayuda personalizada? No te quedes solo con la información del blog. En nuestra sección «¿Cómo trabajamos?« te explicamos paso a paso cómo transformamos la relación con tu perro con sesiones a domicilio, sesiones practicas adaptadas a la necesidad de cada familia.

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señales de calma

LAS SEÑALES DE CALMA, EL ASOMBROSO LENGUAJE DE LOS PERROS: CÓMO ENTENDERLAS Y APLICARLAS

Inspirado en la obra «El lenguaje de los perros: las señales de calma»de Turid Rugaas

En este artículo vamos a profundizar en las señales de calma , un concepto fundamental presentado por Turid Rugaas que revolucionó la manera en la que entendemos la comunicación canina. Son herramientas que tu perro utiliza para evitar conflictos, gestionar el estrés y mantener la armonía. Y, cuando las reconoces, la convivencia se transforma: paseos más tranquilos, interacciones más seguras y un vínculo más profundo

Comprender a nuestro perro es uno de los regalos más valiosos que podemos ofrecerle. Vivimos juntos, compartimos rutinas, emociones e incluso silencios… pero a menudo pasamos por alto que hablamos idiomas diferentes. Y aunque nos queremos mucho, la comunicación puede fallar si no aprendemos a “escuchar” lo que nuestro perro lleva toda la vida intentando decirnos.

La buena noticia es que ellos están constantemente comunicándose, de forma clara, honesta y amable. Solo necesitamos abrir los ojos.

Si aprendes a observar y detectar las señales de calma verás cómo estas señales aparecen en parques, paseos, encuentros con otros perros, en terrazas, zonas urbanas con ruido, y prácticamente en cualquier situación cotidiana. Solo hace falta mirar con atención.


Qué son las señales de calma

Las señales de calma son gestos, movimientos y comportamientos que los perros usan para comunicarse y regular la tensión en su entorno. Su objetivo no es obedecer, ni desafiar, ni manipular… simplemente convivir de forma pacífica.

Turid Rugaas identificó más de 30 señales, aunque constantemente encontramos matices nuevos. Estas señales pueden significar:

  • “Estoy un poco incómodo, necesito espacio”.

  • “No quiero conflicto”.

  • “Vamos a calmarnos”.

  • “Estoy gestionando esta situación”.

  • “No sé qué está pasando, pero prefiero que todo vaya lento”.

Los humanos, por desconocimiento, solemos confundirlas con desobediencia o distracción. Pero en realidad son oro puro para entender su estado emocional.


Por qué son esenciales en la educación canina moderna

La etología actual es clara: los perros no hacen las cosas “por fastidiar” ni intentan “ser líderes de la manada”. Estas teorías clásicas quedaron atrás hace años. Hoy sabemos que:

  • La comunicación es clave para el bienestar emocional.

  • Los comportamientos están ligados a la gestión del estrés.

  • La convivencia mejora cuando respetamos sus necesidades comunicativas.

Las señales de calma son el corazón de una educación canina amable, basada en el refuerzo positivo, el respeto y la escucha activa —valores fundamentales en Walking Dogs y en cualquier enfoque moderno de educación y comportamiento canino.


Principales señales de calma y cómo verlas en el día a día

A continuación encontrarás algunas de las señales más comunes y fáciles de identificar. Te sorprenderá descubrir cuántas has visto sin darte cuenta.


1. Girar la cabeza o apartar la mirada

Una de las señales más frecuentes. Tu perro puede hacerlo cuando:

  • Otro perro se le acerca de forma frontal.

  • Te agachas demasiado rápido hacia él.

  • Una persona desconocida intenta acariciarlo sin permitir el acercamiento voluntario.

Ejemplo real:
Paseando por el rio, un perro se acerca con mucha energía al tuyo. Tu perro gira la cabeza hacia un lado: está diciendo “vamos con calma, por favor”.


2. Lamerse el hocico (micro-lamido)

Aparece en situaciones de incomodidad leve como:
semáforos con tráfico ruidoso, niños corriendo hacia él, visitas que hablan fuerte, o cuando sacas la correa con demasiada prisa.


3. Bostezar

Y no, no siempre es sueño. Muchas veces es gestión emocional:

  • Antes de subir al coche.

  • En la sala de espera del veterinario.

  • Durante una sesión de fotos o cuando le pides que pose demasiado tiempo.


4. Ir más lento

Una de las señales más incomprendidas.
No es “terquedad”.
No es que “no quiera obedecer”.

Es una estrategia para autorregularse.

Esto ocurre cuando:

  • Entras en una zona con mucho ruido.

  • Hay demasiados perros juntos.

  • Percibe tensión en ti (sí, lo notan todo).


5. Olisquear el suelo de forma repentina

No es distracción, es diplomacia canina.
Tu perro está diciendo:
“Voy a bajar la intensidad de esta interacción”.

Aparece muchísimo en:

  • Saluditos entre perros.

  • Momentos de estrés urbano.

  • Paseos en zonas desconocidas.


6. Sentarse o tumbarse de repente

Una señal clara de “necesito una pausa”.
Ocurre, por ejemplo, cuando:

  • El paseo está siendo demasiado estimulante.

  • Un perro muy insistente se acerca.

  • La calle está demasiado concurrida.


7. Sacudirse

No siempre es agua.
Muchas veces es descarga de tensión después de una situación intensa:

  • Un encuentro difícil.

  • Un mal susto (petardo, moto ruidosa, etc.).

  • Una interacción social densa.

En Valencia, especialmente en épocas como Fallas, verás esta señal continuamente.


Cómo responder correctamente a las señales de calma

Saber identificarlas es solo la mitad. La otra mitad —la realmente transformadora— es respetarlas y actuar en consecuencia.

Aquí tienes algunas pautas:

Dale espacio

Si gira la cabeza o aparta la mirada, reduce la presión:
afloja la correa, muévete en arco, cambia de acera… pequeños gestos que para él significan muchísimo.

Reduce la velocidad

Si se pone a olisquear o va más lento, permíteselo.
Está procesando información.

Evita interacciones forzadas

Nada de obligarle a saludar o a tolerar caricias no deseadas.

La educación amable empieza por respetar su “no”.

Refuérzalo por comunicar

Nunca castigues una señal de calma.
Premia —con una mirada d complicidad, una sonrisa,  con palabras suaves, con espacio— que te esté hablando de forma respetuosa.

Acompáñalo, no lo apures

Si bosteza o se sacude tras un susto, simplemente dale tiempo.
Tu presencia tranquila ya es una gran ayuda.


Errores frecuentes al interpretar las señales de calma

Por desgracia, aún escuchamos frases como:

  • “Se distrae”.

  • “Está retándome”.

  • “Está pasando de mí”.

  • “Necesita mano dura”.

Estos mitos, heredados del adiestramiento tradicional, son incorrectos y dañinos.
Los principales errores son:

❌ Confundir comunicación con desobediencia

La mayoría de señales aparecen para evitar conflicto, no para ignorarte.

❌ No permitir pausas

Las prisas humanas no combinan bien con la comunicación canina.

❌ Corregir o castigar

Castigar señales de calma bloquea la comunicación y aumenta el estrés.

❌ Interpretarlas desde el ego humano

Un perro que se gira no está “faltando al respeto”. Está pidiendo tranquilidad.


Aplicaciones prácticas.

El entorno urbano mediterráneo tiene características muy concretas:

1. Clima cálido

En verano en Valencia, con humedad elevada, las señales de calma por agotamiento o estrés térmico aparecen más.
Bostezos, ralentización y olisqueo son frecuentes.

2. Zonas con mucha afluencia

Terrazas, plazas, playas caninas y paseos urbanos generan saturación sensorial.

3. Festividades ruidosas

Fallas, mascletàs, verbenas…
Tu perro usará señales para pedir distancia y refugio.

4. Parques y zonas verdes

El Turia, la Devesa, el Saler…
Son contextos maravillosos para observar señales de calma auténticas en interacciones perro-perro.

5. Normativa canina

Ambiente urbano con correa obligatoria =
mayor responsabilidad comunicativa por parte del humano.
Las señales se vuelven nuestra mejor guía.


Cómo utilizar las señales de calma para mejorar vuestra convivencia

Aquí empieza la magia:

Relación más equilibrada

Cuando escuchas su lenguaje, tu perro se siente seguro.
Y un perro seguro es más tranquilo, confiado y estable.

Paseos más fluidos

Aceptar pausas, cambios de ritmo y distancias hace que los paseos dejen de ser “deberes” y pasen a ser experiencias compartidas.

Mejor gestión del estrés

Tu perro sabe que tiene libertad para expresarse.
Y tú sabes cómo ayudarle a bajar la intensidad.

Prevención de problemas de comportamiento

Muchos conflictos se evitan simplemente permitiendo que el perro se exprese.

Comunicación bidireccional

Porque sí…
Cuando tú empiezas a hablar su idioma, ellos también te leen mejor a ti.


Conclusión: observa más, intervén menos y comunícate mejor

Las señales de calma son la clave para entrar en el mundo emocional y comunicativo de tu perro. No son trucos, ni comandos, ni caprichos:
son su manera natural de relacionarse.

Cuando las aprendes a ver y, sobre todo, cuando las respetas, la convivencia cambia radicalmente.
Los paseos se vuelven tranquilos.
Las situaciones complejas se gestionan mejor.
Tu perro te mira y, por fin, siente que lo entiendes.

Como decía Turid Rugaas, “los perros siempre están hablando; somos nosotros quienes debemos aprender a escuchar”.

Así que, la próxima vez que tu perro bostece, gire la cabeza o se detenga a olisquear…
míralo con otros ojos.
Te está diciendo algo importante.
Y ahora tú sabes cómo escucharlo.

Esperamos que este articulo sobre las señales de calma ayude a muchos tutores a entender mejor a su perro y a mejorar el vínculo entre personas y perros.

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socialización temprana

LA ESENCIAL IMPORTANCIA DE LA SOCIALIZACIÓN TEMPRANA EN CACHORROS: DE LA CUARTA A LA DECIMOCUARTA SEMANA

Introducción: «socialización temprana»el secreto de un cachorro equilibrado

¿Sabías que los primeros meses de vida de tu perro son decisivos para toda su vida adulta? La llamada ventana de socialización temprana, que va de la cuarta a la decimocuarta semana, es un periodo crítico en el que tu cachorro está formando la base de su comportamiento.

En esta etapa, cada experiencia deja huella. Es el momento ideal para que aprenda a relacionarse con personas, otros perros, estímulos del entorno y rutinas del día a día. Si esta fase se descuida, pueden aparecer problemas de miedo, estrés o ansiedad por separación en el futuro.

Hoy vamos a contarte todo lo que necesitas saber sobre la socialización temprana en cachorros, con consejos prácticos y sencillos para tutores primerizos en Valencia y alrededores.


¿Qué significa la socialización temprana en cachorros?

La socialización no es simplemente que el perro “conozca muchas cosas”. Se trata de que aprenda a:

  • Relacionarse de forma segura y tranquila con personas y otros perros.

  • Habituarse a estímulos cotidianos: coches, ruidos de ciudad, ascensores, bicicletas, etc.

  • Manejar experiencias necesarias en la vida diaria: veterinario, peluquería canina, manipulación en casa.

En definitiva, la socialización es la base de una convivencia feliz y sin miedos.


La ventana crítica: de la cuarta a la decimocuarta semana

Durante este periodo de la socialización temprana , el cachorro es como una esponja emocional. Todo lo que vive se guarda en su “biblioteca de experiencias”.

Si las experiencias son positivas y respetuosas, crecerá con confianza.

Si son negativas o demasiado bruscas, puede desarrollar miedos difíciles de revertir.

Por eso insistimos: el acompañamiento profesional desde esta etapa es clave para prevenir problemas de conducta en el futuro.


Errores comunes durante la socialización temprana en un cachorro

Muchos tutores, con la mejor intención, cometen algunos errores frecuentes:

  1. Exponer demasiado pronto y de golpe: llevar al cachorro a lugares abarrotados sin progresión.

  2. Confundir socialización con sobreestimulación: dejar que “todo el mundo lo toque” o que juegue sin control con cualquier perro.

  3. Usar castigos o correcciones: generan inseguridad y miedo, lo contrario a lo que queremos lograr.

Recuerda: la socialización debe ser gradual, positiva y adaptada al ritmo del cachorro.


Estrategias prácticas para los tutores

Aquí te dejamos consejos sencillos y aplicables desde ya:

  • Paseos cortos y seguros: empieza en calles tranquilas, alejadas del tráfico.

  • Encuentros caninos controlados: busca perros adultos equilibrados y sociables.

  • Exposición progresiva a ruidos: tráfico suave, puertas automáticas, campanas, etc.

  • Experiencias positivas con personas: niños tranquilos, personas mayores, desconocidos que respeten al cachorro.

  • Manipulación en casa: tocar patas, orejas, cepillado suave, siempre con premios y calma.


Socialización y salud: ¿qué pasa con las vacunas?

Un miedo común de los tutores es: “¿puedo sacar a mi cachorro antes de que tenga todas las vacunas?”.

La respuesta es sí, pero con precauciones.

  • Puedes empezar en brazos, en transportín o en entornos limpios y controlados.

  • El veterinario puede orientarte sobre el calendario más seguro.

  • Cuidado con el veterinario que te recomiende no socializar al cachorro hasta que no tenga todas las vacunas.

Lo que no debemos hacer es esperar hasta los 4-5 meses para empezar, porque perdemos la ventana crítica.


Educación canina amable desde el inicio

La socialización temprana debe ir de la mano de una educación canina basada en refuerzo positivo. Olvida las técnicas antiguas de dominancia o castigos:

  • Refuerza conductas deseadas con premios y caricias.

  • Sé paciente: tu cachorro está aprendiendo cómo funciona el mundo.

  • Recurre a la guía de un profesional en etología canina cuando lo necesites.

En Walking Dogs, trabajamos directamente en el entorno real del perro (tu casa, tu barrio, tu parque), porque es ahí donde aprende a desenvolverse en la vida diaria.


Beneficios de una buena socialización

Un cachorro correctamente socializado será en el futuro:

  • Más seguro y equilibrado.

  • Capaz de gestionar el estrés de la vida urbana.

  • Un perro que disfruta de los paseos, sin miedos ni reacciones desproporcionadas.

  • Un compañero con un vínculo fuerte y sano con su familia.


Conclusión: invierte en su futuro emocional

La socialización temprana en cachorros, especialmente entre la cuarta y la decimocuarta semana, es la inversión más importante que puedes hacer por el bienestar de tu perro.

Si vives en Valencia o alrededores y tienes un cachorro, ahora es el momento perfecto para ponerte en acción. Un buen comienzo marca la diferencia entre un perro feliz y equilibrado, o un adulto con problemas de miedo y estrés.

En Walking Dogs te acompañamos paso a paso con un enfoque de educación canina amable, profesional y respetuosa.

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adiestramiento canino educación canina

¿EDUCACIÓN CANINA O ADIESTRAMIENTO CANINO? ¿CUÁL ES MÁS VALIOSO PARA MI PERRO?

EDUCACIÓN CANINA VS ADIESTRAMIENTO CANINO

Un perro equilibrado no suele dar problemas respecto a la convivencia, ya que la madurez, la tranquilidad, la calma, así como la experiencia y el conocimiento dotan al perro de habilidades sociales y herramientas para gestionar la gran mayoría de conflictos. 

Cuando un perro llega a esta madurez no es fruto del adiestramiento , que se basa en hacer un perro diestro en órdenes a base de repeticiones y exigencias, más bien se consigue cubriendo sus necesidades en cada etapa de su vida, teniendo una buena relación, basada en el respeto y la empatía,  y educando con niveles de estrés bajos evitando técnicas a base de disciplina incluso aunque sea premiando conductas.

Un perro equilibrado no es lo mismo que un perro adiestrado. Lamentablemente durante mucho tiempo se ha pensado que lo ideal es tener un perro adiestrado y obediente cuando la experiencia ha demostrado que no tiene nada que ver el adiestramiento con las necesidades del perro o la forma de aprendizaje natural de los perros.

En ocasiones pensamos que los términos adiestrador, educador y etólogo canino son sinónimos. La verdad es que aunque son parecidos tienen algunas diferencias. Entonces nos surge la duda: ¿Por cuál optar para la educación de mi perro? Como adiestradores caninos, titulados y registrados, y como educadores caninos en Valencia bien formados os aconsejamos, sin ninguna duda, la educación canina amable y respetuosa.

Diferencias entre adiestramiento canino, educación canina y etólogia canina

Educadores caninos:

Se encargan de la convivencia y el buen comportamiento de tu perro en la cotidianidad del hogar y el día a día. Lo primero es conocer al perro, la familia, el hogar, las rutinas así como costumbres tanto en casa como en la calle. En este caso la educación no solo va dirigida al animal sino también está enfocada a la familia, la cual debe estar involucrada en todo el proceso para fomentar el vínculo afectivo entre ambos.

El educador canino no convive con el perro, es la familia la que debe entender y actuar día a día con el perro en casa y en la calle.

Esta educación canina no pretende que tu perro aprenda trucos o se entrene para competir, lo que busca es mejorar el comportamiento para que el animal gestione situaciones lo mejor posible, interactue de manera adecuada con otros perros, con las personas, que madure y obtenga herramientas para evitar problemas y conflictos.

En general esta educación puede hacerse desde casa a partir de sencillos consejos y técnicas que te explicaremos más adelante.  

Adiestradores de perros:

El adiestramiento canino se basa en la disciplina y la obediencia, en este caso si enseñan a los perros a hacer trucos y maniobras. En general es un tipo de entrenamiento canino para un fin determinado. Búsqueda de explosivos, drogas, rescate de personas…

Estos son los profesionales que se requieren para enseñar a los perros habilidades para competiciones deportivas, para entrenarlos como perros rastreadores, policías, bomberos o vigilantes, entre otros. 

Y al igual que el caso anterior, los adiestradores de perros, también enseñan a los dueños cómo tratar con sus mascotas y dar instrucciones básicas. 

Etólogos:

Se especializan en el comportamiento, son los más buscados para solucionar problemas de ira, agresividad, miedos o traumas, sufridos generalmente en perros rescatados, adoptados o adultos que no tuvieron educación canina de cachorros. 

Bien, ahora que ya conoces la diferencia entre estos tres profesionales, puedes elegir según tus necesidades, cuál es el más adecuado para tu mascota. Pero si quieres comenzar hoy mismo con la educación o adiestramiento de tu perro te vamos a dar algunos sencillos consejos para que comiences desde casa, eso sí, siempre educando desde el respeto y el amor. 

Educación o adiestramiento canino en casa

En ocasiones, cada vez menos, cuando nos llaman para adiestrar a un perro para mejorar una situación, lo primero que explicamos es que un perro no necesita adiestramiento canino e incluso que, en algunos casos, puede traer más inconvenientes que beneficios. 

¿Cómo aprender a educar a mi mascota?

La mejor manera de educar a tu mascota es bajo el amor y el respeto, es por esto que NO apoyamos las técnicas de adiestramiento canino que se basan en el maltrato, o la idea de ser un líder y utilizar técnicas como toques físicos, golpes, collares de castigo, dispositivos eléctricos o cualquier otra estrategia que consista en dañar al animal.

Además, desde Walking Dogs, tampoco estamos a favor del adiestramiento canino positivo para educar a un perro puesto que no es una forma natural de aprendizaje.

Nosotros creemos realmente en el entendimiento mutuo, una buena comunicación y el aprendizaje, más que en la exigencia y la recompensa por hacer algo que nos gusta a los humanos.

Educar a un perro es enseñarle unas rutinas, evitar problemas, dejarle cometer errores y aprender juntos de ellos. Es enseñar con paciencia, dando posibilidad de registro y tiempos de descanso. Se trata de entender al perro para saber cómo puedo y debo educarlo. También de tener paciencia y buscar un equilibrio entre mis gustos e intereses y los suyos ya que en ocasiones pueden estar muy alejados.

Las técnicas de adiestramiento canino basadas en el maltrato, además de ser crueldad animal, no genera buenos resultados, ya que tu perro desarrolla más miedo que algún tipo de aprendizaje, así que ante situaciones de estrés puede ponerse violento y agresivo.

Método Walker

Con paciencia, sin estrés ni miedo. Poco a poco y de forma progresiva y gradual puedes enseñar a cualquier perro a base de rutinas y una buena comunicación. De la misma manera que no educamos a los niños recompensándolos siempre con chucherías, pensamos que tampoco es necesario con el perro. 

Los perros aprenden de muchas maneras y una de ellas es mediante la experiencias, si se les da la oportunidad. La educación de un perro en casa suele ser sencilla,  donde suelen venir las complicaciones principalmente es en la calle. Si un perro tiene problemas en casa, difícilmente no los tendrá en la calle.

Siempre basaremos la educación en la amabilidad y el respeto pues sin esto no es posible hablar de educación.

Siempre en positivo! Con recompensa

Este es uno de los métodos más utilizados, consiste en darle una recompensa a tu mascota justo después de realizar el comportamiento deseado, como premiarlo cuando le pides un “quieto”, esperar con calma a que le sirvan la comida, subir al maletero, o cualquier otro. De esta manera, el perro asocia su buen comportamiento con una recompensa y si no se comporta adecuadamente no recibirá nada.

Antes de darle la recompensa debes enseñarle varias veces cuál es la acción que deseas que haga, así como tener paciencia y constancia, intenta enseñarle y repetirle todos los días lo que debe hacer, si no lo haces a diario o esperas demasiado para enseñárselo de nuevo, es posible que lo olvide.

Este método requiere constancia, pero no solo de tu parte, sino de todos los implicados en su educación, así que para que tu mascota obedezca todos los implicados deben tener el mismo criterio respecto al sistema de órdenes y recompensas.

Si quieres saber de qué se trata el sistema de órdenes lee este artículo hasta el final

En cuanto a las recompensas, no puedes dar a tu mascota recompensas infinitas, inicia con una recompensa cada vez que realice la acción, pero después, cuando ya aprenda a realizarla, las recompensas deberán ser más intermitentes hasta que ya sea algo eventual, de esa manera el buen comportamiento se volverá hábito.

Si algo hemos aprendido con el tiempo es que la gente tiene demasiada prisa por enseñarle cosas al perro y que obedezca cuando ni siquiera han pensado en qué tipo de relación tienen con su perro o si este está preparado para dar lo que les piden cuando se lo piden. Como por ejemplo, perros recién adoptados sin ningún tipo de vínculo que les una a la nueva familia, cachorros con niveles de exigencia y estrés excesivos e inadecuados. 

Muchas veces nos encontramos con familias llevando a su cachorro a adiestramiento canino sin saber que no es necesario, ya que eso que se le pide ahora y que le es tan difícil , será sencillo para el perro pasados unos meses sólo por el hecho de haber madurado.

Que un perro vaya a tu lado no se consigue con exigencias ni entrenando con salchichas. Es decisión suya

Adiestramiento con clicker

El entrenamiento con clicker consiste en utilizar un aparato auditivo que produce un sonido, suele usarse un click, un silbato común o preferiblemente un silbato para perros. El método es muy parecido al usado en el método de la recompensa, pero aquí se produce el sonido inmediatamente después de que el perro realice la acción o comportamiento deseado, anunciando así la recompensa.

Se trata de que el perro reconozca el sonido como una recompensa o en su defecto como la finalización de un comportamiento positivo. Esta técnica no sirve para solucionar problemas de convivencia, por eso NO es necesario el uso del clicker para tener un perro equilibrado o una buena convivencia familiar.

En Walking Dogs no recomendamos nunca este método puesto que puede generar estrés, aunque sea positivo, tanto por la exigencia del ejercicio como por la emoción que provoca el premio.

Método espejo

Este método demuestra claramente que se educa con el ejemplo ¿Has notado que cuando un perro que convive con otros perros y hace algo en particular al poco tiempo todos comienzan a hacer lo mismo? La buena noticia es que esto también aplica para los buenos hábitos y conductas de los perros.

Es por esto que a esta técnica se le conoce como método espejo, consiste en proporcionarle a tu mascota la compañía de otro u otros perros maduros o equilibrados (no hablamos de un perro adiestrado). Este método de trabajo suele hacerse en compañía de un profesional, ya que resulta difícil en ocasiones conseguir un perro maduro con grandes habilidades sociales. 

Tipos de adiestramiento canino

Adiestramiento canino para perros asistentes o terapéuticos:

Estos perros son usados como lazarillos, para detectar paros cardíacos o como terapia en distintas enfermedades, el tipo de adiestramiento canino que reciben estos perros es profesional y deben realizarse bajo tutela, no se pueden realizar desde casa.

Adiestramiento canino deportivo:

Algunos perros compiten en eventos deportivos o certámenes de belleza, el tipo de adiestramiento que reciben es muy estricto, con muchísima disciplina y dedicación. Es posible hacerlo desde casa, solo se necesitan las estructuras adecuadas.

Adiestramiento canino de defensa:

Estos perros son muy utilizados para proteger ciertos espacios, como perros guardianes o como defensa de mujeres maltratadas. Este adiestramiento es uno de los más complicados ya que el animal debe discernir entre un amigo y un enemigo, y entre un buen comportamiento del humano y uno malo, solo unas pocas razas de perros  poseen las habilidades que facilitan el aprendizaje.

Adiestramiento canino para funciones especiales:

Estos perros son más conocidos como los perros policías, bomberos o rastreadores, suelen ser cierto tipo de razas concretas que tienen más desarrollado el olfato, esto les permite rastrear personas desaparecidas, drogas  y otros animales en el caso de la cacería y el pastoreo. 

Según nuestra experiencia podemos decir que el adiestramiento canino no es el mejor método para llegar a tener perros “equilibrados”. Más bien se consigue con buenos referentes de calma, entornos adecuados y buenos aprendizajes. 

Recuerda! si las cosas se complican no estreses a tu perro o te enfades con él, esto retrasa el aprendizaje y genera miedo. Realiza actividades divertidas para ambos y pasad buenos momentos de calma que ayuden a fortalecer el vínculo afectivo, no todo son reglas y órdenes.

Valores que superan el adiestramiento canino

Estos valores te ayudarán a educar a tu animal de compañía de una manera efectiva. Puedes aplicarlos en el orden que quieras, lo importante es que seas constante. 

COMUNICACIÓN

El lenguaje principal de los perros es gestual y se llama Señales de calma y se basa principalmente en la expresión corporal. Normalmente tendemos a hablarles mucho y en un tono que en ocasiones suena a instrucción militar. Os aconsejamos basar vuestra comunicación en el menos, es más, es decir, si puedo comunicarle algo a mi perro con una mirada, un gesto o una palabra mejor que con comandos, exigencias o palabras excesivas. 

Puedes usar silbidos, sonidos o pocas palabras que se te ocurran pero que signifiquen una acción específica.

Cuanto más comprendas y conozcas cómo se comunican los perros más comprendido se sentirá tu perro.

CONFIANZA

La confianza con tu mascota es fundamental y esto no se consigue con el adiestramiento canino. Se consigue con aprendizajes, errores, cesión de control, soltar inseguridades personales y en ocasiones con ayuda de un educador canino que te aporte mucho conocimiento y experiencia.

Pedirle al perro que te de la pata o tirarle la pelota y que te la traiga no es confianza. Confianza es darle responsabilidades al perro, pensar que puede hacerlo mejor de lo que pensamos que lo hace, permitirle ir más allá de lo que normalmente le dejamos ir. Darle segundas y terceras oportunidades, ponerle los límites justos y no pensar que nosotros se lo podemos enseñar todo.

Por ejemplo el hecho de que el perro se siente cuando se lo pides o te de la pata es adiestramiento canino pero el adiestramiento canino no es la mejor forma de generar un vínculo con tu perro pues no olvidemos que aunque sea en positivo estamos hablando de exigencias innecesarias en la mayoría de ocasiones. 

Nuestros perros son capaces de esperar en la puerta de un horno no porque los hayamos adiestrado sino más bien porque les hemos enseñado, con tiempo y paciencia , a aprender de sus errores evitando que pasen al interior del horno y que no se salieran de la acera. No necesitamos que estén sentados o quietos, necesitamos que no pasen dentro del horno y que no los atropellen.

Los límites justos y con respeto sí que generan un vínculo sano.

RESPETO

Es el valor que del que se debe partir, es la base de toda relación. La educación canina o cualquier tipo de educación sin respeto no lo es. Nosotros respetamos al perro y no sabemos enfocar nuestro trabajo de otro modo. No empleamos ninguna técnica o herramienta que pueda dañar física o emocionalmente a los perros y concienciamos cada día a la sociedad para erradicar este tipo de praxis para siempre.

EMPATÍA

Entiende cómo es tu perro, su historia, las necesidades y capacidades que tiene con la edad que tiene. Por qué hace lo que hace, qué situaciones le agradan o cuáles le provocan malestar. Cómo puedes ser un buen referente para él, qué errores debemos evitar, cómo ayudarle a madurar…Si no empatizamos con los perros es prácticamente imposible construir una relación sana que evite problemas y mejore sus vidas y las nuestras

¿Qué hacer con los comportamientos indeseados?

En la filosofía de Walking Dogs la falta de empatía y respeto o el maltrato animal admitido no es una opción, es necesario aprender diversas maneras de corregir los comportamientos no deseados de la forma más amable posible. Estas son las pautas para educar bajo el respeto y amor:

Analizar la situación.

Debemos pararnos a pensar qué está haciendo, porqué puede estar haciéndolo y en qué momentos lo está haciendo, incluidos los momentos previos. La respuestas a estas preguntas nos permite enfocar mejor el problema y evitan cometer errores por falta de comprensión del problema. 

No es lo mismo que el perro muestre conductas agresivas hacia perros, que destroce las paredes de casa o que tire mucho de la correa. Hay que analizar los comportamientos indeseados de los perros, que incluso en ocasiones son naturales en el perro, como olfatear o lamer un orín de otro perro, algo que necesitan hacer y que en ocasiones no nos gusta.

Entender el problema.

Una vez analizado el problema y comprendido el problema no debemos actuar sobre la conducta del perro sino sobre el entorno que está generando esa conducta para mejorar la situación y el bienestar del perro. Muchas veces se trata de cómo un perro gestiona determinada situación por lo que debemos ayudar a evitar esas situaciones concretas o intentar que las gestione lo mejor posible.

Tratamiento holístico y forma de hacer en algunos momentos.

Generalmente cuando hay un problema tendemos a ver sólo la punta del iceberg y ya sabemos que esta no refleja realmente las dimensiones del problema. Nuestra labor es ayudar al perro en su día a día, mejorando el entorno, la convivencia, el ambiente en el hogar, mejorando los paseos, la comunicación y,por supuesto, saber cómo actuar en determinados momentos. Cómo por ejemplo cruzarnos, en nuestros paseos, con perros atados de la mejor manera posible, qué hacer cuando el perro ladra al sonar el timbre o si el perro tira mucho de la correa.

Las técnicas básicas para educar a tu mascota deben ser amables y respetuosas, para ello puedes buscar a los mejores profesionales. Si te decides por Walking Dogs, puedes acceder a nuestros servicios de asesoramiento canino desde la comodidad de tu casa o concertar una visita a domicilio.

Si deseas aprender más sobre educación canina y quieres ser un excelente compañero para tu perro contacta con nosotros y únete a la familia de Walkers. 

Puedes aprender todo lo que necesitas saber para educar a tu mascota con el amor y el respeto que merece.

¡Cualquier duda, puedes ponerte en contacto con nosotros, estaremos encantados de intentar ayudarte!

correa

¿CÓMO HACER UN EFICAZ MANEJO DE CORREA?

Para hacer un buen manejo de correa,  lo primero sería empezar empatizando con los perros y entender que ir atado por la vida no es fácil. Es algo para lo que ningún animal ha nacido y resulta molesto, estresante e incluso dañino en ocasiones para el perro. Es por estos motivos que pensamos que el perro debería ser atado de la forma más respetuosa y amable posible.

Un buen manejo de correa no se basa en qué hacer para que el perro tire menos, se basa en qué hacer para que al perro le suponga el mínimo malestar posible lo que suele conllevar menos tensiones de correa.

Lo ideal sería que cuando el perro fuera atado su libertad se asemejara lo máximo posible a ir suelto sin correa. Un buen manejo evita las máximas tensiones posibles y resulta lo menos agresivo posible para el perro durante el paseo. 

Para hacer un buen manejo de correa se necesita tiempo y práctica además de un mínimo de 3 metros (no extensible) dependiendo de la zona de paseo y lo transitada que sea. Es algo que se aprende y se perfecciona con el tiempo al igual que todo. Al principio puede resultar complicado pero con paciencia y experiencias lo acaba agradeciendo tanto el perro como el humano.

La correa es un instrumento de seguridad que sirve básicamente para retener y que el perro no acceda a determinados sitios. La correa no es para arrastrar al perro, pegarle tirones o hacer correcciones. Solamente en caso de que el perro haya accedido a algo donde no queremos que acceda podremos estirar de la correa o pegar un pequeño tirón comunicativo después de comunicar corporal y o verbalmente que tenemos que salir de ahí.

 

Consideramos que hay cuatro claves para que la correa no se tense:

1 – Que el perro paseé lo más tranquilo posible. Cuanto más tranquilo vaya y pasee más calmado será su paso y menos se tensará la correa.

2 – Una correa de una distancia mínima de 3 a 5 metros. Si la correa mide 1 metro y medio probablemente se tensará en casi todo momento enseñando al perro a  caminar con tensión. Una correa de 3 a 5 metros puede convertirse en una de metro y medio pero una de metro y medio no puede convertirse en una de 3 o 5 metros.

3 – Cuanto más olfatee y se pare a olfatear menos probabilidad de que se tense la correa de modo que si recorremos 30 metros sin que se pare seguramente se tense más veces que si se para 5 veces a olfatear algo. El hecho de que el perro vaya tranquilo y tenga una buena gestión de los estímulos de la calle ayuda mucho a que olfatee.

4 – Evita zonas con muchos estertores. El estrés no genera calma y sí genera energía en el perro por lo que si queremos que el perro vaya lo más tranquilo posible deberíamos evitar zonas con exceso de estímulos y estertores en el entorno. Obviamente pasea más tranquilo un perro por un parque o el campo que por una acera de 3 metros donde hay mucho transeúnte, tráfico, ruidos, movimientos, etc…

Nuestra recomendación es que si no es necesario no vayamos por delante del perro puesto que podemos estar metiendo prisa al perro sin saberlo por lo que lo suyo es ir cerca un poquito por detrás y a ser posible en paralelo al perro.

 

¿Qué podemos hacer si nuestro perro tira mucho de la correa?

Revisar el tipo de paseo. Debería fomentar la calma, cubrir sus necesidades, tener libertad en algún momento para poder ejercitarse o socializar y un buen manejo de correa.

Si nuestro perro no se para casi nunca y sencillamente tira y camina como si estuviera en una cinta de correr podemos tratar de relanzar un poco el paso o generar una parada para reducir la tensión y el estrés con el que camina el perro. Incluso efectuar una parada en algún lugar apropiado con olores y tranquilo para fomentar que olfatee la zona y se relaje un poco.

No recomendamos las correas extensibles salvo algunas excepciones por los siguientes motivos:

Es la correa que más problemas da y peligros conlleva. Tensión constante en la correa. Se escapa con mucha más facilidad de las manos. Perros a los que les cae en la cabeza. Fallo al bloquearse con el peligro que trae y puede provocar accidentes.

Suele generar problemas en los encuentros entre perros. Transeúntes y ciclistas que no la ven y se la llevan por delante, especialmente las que parecen hilo de pesca. Perros que huyen de ella al caerse al suelo por susto y miedo.

Provoca más cicatrices que otras. Generalmente, no la puedes soltar en un momento dado y dejarla caer al suelo. Si cae al suelo puede dañar a un perro, romperse u/o dejar de funcionar. Pensada para la comodidad del humano, no para el bienestar y seguridad del perro.

Es muy habitual ver correas muy cortas y el argumento para su uso suele ser que el perro vaya al lado o tire menos.

Nadie necesita realmente que el perro vaya justo y pegado al lado, además es antinatural para ellos. Lo que necesitamos es que vayan tranquilos cerca nuestro sin tirar de la correa, ya sea delante, al lado o detrás, simplemente le estamos acompañando en su paseo, porque es suyo, no es nuestro paseo.

 

¿Necesitas ayuda personalizada? No te quedes solo con la información del blog. En nuestra sección «¿Cómo trabajamos?« te explicamos paso a paso cómo transformamos la relación con tu perro con sesiones a domicilio y sesiones practicas adaptadas a la necesidad de cada familia.